Los niños son seres pensantes
Cuando un niño siente que es escuchado y tomado en cuenta, se sentirá parte de su circulo familiar, desarrollando autoconfianza y confianza en los demás.
Durante muchos años la infancia fue clasificada como aquellos seres que aún no comprenden las situaciones de la vida; se creía que los niños “no entendían”, “olvidaban rápido”, “no sabían lo que pasaba” o simplemente debían limitarse a no opinar en las conversaciones de los adultos y no se diga cuestionar las decisiones de los padres.
Con el tiempo, la psicología ha demostrado que esta perspectiva estaba equivocada, y los niños son seres pensantes, emocionales y perceptivos. Aunque la forma de comprender es distinta a la de un adulto, no significa que no tengan la capacidad de comprender e interpretar lo que ocurre a su alrededor. Desde edades muy tempranas, incluso desde que se encuentran en el vientre de la mamá, son capaces de percibir emociones de los padres, interpretar el tono de voz, percibir las tenciones que se viven a su alrededor, y debido a su alta imaginación, sacar sus propias conclusiones.
La comunicación adecuada para cada edad es fundamental para desarrollar salud emocional en el menor. Para ello, se requiere explicarles cada situación, adecuando las palabras a su contexto y validando sus emociones. Parte de hacer sentir a un niño seguro emocionalmente es tomándolo en cuenta y explicándole cada situación. También influye el contexto en el que comúnmente se desarrolla, cuando un niño escucha críticas constantes, gritos, llanto, desvalorización, entre otros, este comienza a formar ideas e imágenes negativas de sí mismo. Por el contrario, cuando este se siente escuchado, entendido, respetado, generará seguridad emocional.
Reconocer a los niños como seres pensantes, no significa convertirlos en pequeños adultos, ni permitirles tomar decisiones e influir en la mecánica familiar. Significa incluirlos, explicarles las situaciones, validar sus emociones y ensañarles a pensar y sentir. Los niños no solo piensan, sino que las preguntas que hacen, por muy sencillas o complicadas que parezcan, para ellos son preguntas profundas que le ayudan a generar sus propias conclusiones y buscarle sentido. Responderlas con palabras sencillas que ellos comprendan les ayuda a desarrollar un procesamiento emocional adecuado a su edad y que beneficiará en un futuro.
Cuando un niño siente que es escuchado y tomado en cuenta, se sentirá parte de su circulo familiar, desarrollando autoconfianza y confianza en los demás; aprenderá a establecer límites con otras personas, sabrá cuando y a quien pedirle ayuda y lo más importante, enfrentará y solucionará problemas de forma saludable. La infancia es la base de la inteligencia emocional del adulto.
Crysta Nowell
Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.
OpiniónPsicología
El valor de una madre
El 1 de octubre de 1968, mediante el Decreto No. 1794 del Congreso de la República, se acordó el 10 de mayo como Día de la Madre en Guatemala, en el gobierno de Julio César Méndez Montenegro. Este día las madres tienen asueto con goce de salario.
¿Cuál es la figura de una madre?
Es figura de apoyo y guía en la vida de sus hijos. Está presente en todos los momentos: en las necesidades, problemas, logros, éxitos o cuando necesitan apoyo.
En las Sagradas Escrituras se encuentran versículos dedicados a esta importante figura:
En el Salmo 71:6 se encuentra: “En ti me apoyé desde las entrañas de mi madre; desde el seno materno fuiste mi protector, mi alabanza está siempre frente a ti”.
Una mujer, como la madre, que teme a Dios muestra las siguientes características:
1. Trabaja diligentemente.
2. Aborda sus responsabilidades, tanto en el hogar como en el trabajo.
3. Se desempeña con energía y excelencia.
4. Es temerosa de Dios.
5. Se compadece de los pobres y necesitados.
6. Es generosa y compasiva.
7. Guarda y medita las cosas en su corazón.
¿Qué otras características tiene la madre, como mujer que teme a Dios?
1. La madre es una persona confiable, porque inspira seguridad en quienes la rodean.
2. Es diligente, porque aborda sus responsabilidades, tanto en el hogar como en el trabajo, con energía y excelencia.
3. Es compasiva, porque tiene temor de Dios, que se traduce en un corazón compasivo hacia los pobres y necesitados.
Gabriela Mistral escribió este poema, dedicado a la madre:
Dulzura
Madrecita mía,
madrecita tierna,
déjame decirte
dulzuras extremas.Es tuyo mi cuerpo
que juntaste en ramo;
deja revolverlo
sobre tu regazo.Juega tú a ser hoja
y yo a ser rocío;
y en tus brazos locos
tenme suspendido.Madrecita mía,
todito mi mundo,
déjame decirte
mis cariños sumos.
Laura Ronquillo
Doctora en Salud Mental y Dinámica Humana, con tres maestrías, Licenciada en Pedagogía, Profesora en Enseñanza Media, escritora de temas de educación, salud mental y psicología, y catedrática universitaria.
Madre de bebé prematuro
Este Día de la Madre recordemos a esas mujeres que conocieron a sus hijos a través de una incubadora y aprendieron a ser fuertes antes incluso de sentirse preparadas.
En el marco de la reciente conmemoración del Día de la Madre, quiero compartir este texto parafraseado del muro de Facebook: “Un amor prematuro”, para que en este Día de la Madre recordemos a esas mujeres que conocieron a sus hijos a través de una incubadora y aprendieron a ser fuertes antes incluso de sentirse preparadas. -Hay maternidades que comienzan con globos, fotografías y celebraciones, pero también existen las que empiezan en silencio, entre el sonido de monitores, puertas de hospital y noches llenas de miedo y angustia. Ser mamá de un bebé prematuro cambia todo: cambia la forma de ver el tiempo, porque cada hora, cada minuto cuenta; cambia la manera de celebrar, porque un pequeño aumento de peso puede convertirse en la noticia más feliz del día; y cambia el corazón para siempre, porque después de vivir algo así, ninguna madre vuelve a ser la misma. Todas estas madres soñaban con llevar a su bebé a casa desde el primer día, dormir abrazándolo y recibir visitas llenas de alegría, pero en cambio tuvieron que aprender palabras médicas, esperar reportes con ansiedad y despedirse cada noche dejando a su hijo en el hospital. Aun así, nunca dejaron de llegar al día siguiente con esperanza, aunque por dentro estuvieran agotadas. Algo admirable en esas madres es que, mientras sentían miedo, seguían transmitiendo calma a su bebé; aunque lloraran en silencio, acariciaban a su bebé con ternura y le hablaban como si pudieran curarlos con amor, porque de alguna manera lo hacen. Pues un bebé prematuro lucha por vivir, pero transforma a su madre en una mujer más fuerte, más sensible y valiente-. En este Día de la Madre felicitamos a las que celebran avances pequeños que para otros pasarían desapercibidos, y a quienes la fe les hace sostenerse en medio de la incertidumbre.
Vilma del Rosario Xicará
Con más de 20 años de experiencia en finanzas, auditoría pública, impuestos y rendición de cuentas. Docente universitaria, Contadora Publica y Auditora, y Dra. en Auditoría Gubernamental y Rendición de Cuentas y Transparencia en la función pública.
OpiniónDía de la Madre
Madres que aman
Esa es la magnitud del amor de una madre. En muy rara excepciones, veremos que una madre abandone a su hijo, situación que con más frecuencia si la miraremos en un varón.
El sello distintivo de una madre es el amor. Y no un amor superficial, sino un amor profundo, un amor sacrificial, es decir, el amor ágape, el cual es únicamente comparado con el amor de Dios que es incondicional.
Esa es la magnitud del amor de una madre. En muy rara excepciones, veremos que una madre abandone a su hijo, situación que con más frecuencia si la miraremos en un varón.
El sacrificio de una madre estriba desde sacrificar su cuerpo, su belleza, su sueño, su privacidad, su alimentación en el horario específico, al extremo de vivir, sólo para el producto de su vientre, y que todos los esfuerzos que conlleven el día a día tienen un destino: la creación que salió de sus entrañas.
Hay una conexión eterna entre una madre y un hijo, al punto que cuando muere un hijo, esto no tiene un nombre específico, como sí lo tiene cuando muere una madre y el hijo es huérfano o muere el esposo y la mujer es viuda o viceversa.
Pero cuando muere un hijo, no se le puede titular, no hay un epíteto que pueda definir. Y no importa la actitud y comportamiento de ese producto de sus entrañas, ella seguirá amando como el amor de Dios: incondicional.
Traemos a colación este pasaje bíblico qué hace alusión a la felicitación a las madres en estas fechas:
“Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; y su marido también la alaba.”
— Proverbios 31:28
Edwin Ibarra
Médico Especialista en Cardiología y Ecocardiografía. Coach, conferencista y entrenador certificado por el Programa de John Maxwell, Pastor de la Red de Empresarios y Profesionales de Iglesia Bethania Quetzaltenango. Fundador de los Proyectos “Sanando el Corazón” y “Discipulado Empresarial 20/20”.
OpiniónMes de la Madre
El problema sí es problema
Hoy sí voy a contradecir a nuestro querido y muy reconocido cantautor Ricardo Arjona con su canción El problema; y es que hay situaciones existentes de mucho peso que se comentan, se hablan y que son un gran problema, pero poco se les presta atención.
Como quetzalteca me siento muy feliz y agradecida con Dios por permitirme nacer en este bello terruño, una ciudad que no pasa desapercibida por distinguirse como la cuna de la cultura, por su rica historia y cultura, por su belleza arquitectónica y por contener escenarios naturales paradisíacos de beneficio y disfrute para muchos extranjeros. Quetzaltenango es además una ciudad reconocida por aglutinar prestigiosas universidades, siendo promotora de la educación a nivel guatemalteco; es en este punto donde encuentro un problema abismal entre lo que dicen que es y lo que realmente es nuestra ciudad.
Lamentablemente, nuestra ciudad ha dejado de ser la cuna de la cultura para convertirse en la cuna de la basura y contaminación. Todo esto es perceptible y visible en calles, parques, centros turísticos y accidentes geográficos, pero especialmente en lugares que guardan parte de la historia de este lugar.
¿Quién o quiénes son responsables de esta problemática? Y aquí viene el dilema de si es asunto de las autoridades o si es un asunto de la población; ahora reflexionemos y pensemos: ¿no todos somos quetzaltecos?
El problema sí es problema y me atrevo a decir que radica en nuestra identidad, en nuestra falta de amor y pasión por nuestro territorio. Si algo debo destacar es que en Xela sí hay gente apasionada y movida hacia un mismo ideal, y con seguridad me darán la razón al ver el escenario del Estadio Mario Camposeco cuando juega el equipo; así es que aprovecho este espacio para invitar a toda la población a que rescatemos el renombre de nuestra bella tierra.
Probablemente no solucionaré el problema, pero marcaré la diferencia con mi granito de arena. Recuerde que en la vida todo tiene sentido.
Silvia Morales Paniagua
Docente de nivel primario y básico con Especialidad en Ciencias Naturales. Licenciada en Administración Educativa y Magíster en Educación Superior.
Un armario funcional, ¿cantidad o calidad?
Uno de los retos más grandes en casa y con mis clientas es realizar desintoxicación de clóset, elegir lo que está bien, lo que se usa y lo que debe desecharse. A algunas les es fácil y para otras es un poco más difícil. Pero la acumulación de prendas innecesarias genera más estrés, confusión y desorden. Sin embargo, sí podemos trabajar un armario funcional que facilite los días y exprese tu personalidad. Existe una regla clave en imagen personal para organizar tus prendas y ser estratégica en las compras.
• 40% básicos: son la base de tus looks; deben ser atemporales, fáciles de combinar y en tonalidades neutras y lisas (blazer, camisas, jeans, vestidos simples, pantalones de vestir). Es importante elegir calidad sobre cantidad.
• 30% prendas de acento: estas son las que agregan color, diseño, textura y personalidad a tus looks. Puedes agregar prendas en estampados, colores llamativos, cortes diferentes, algunas tendencias como las faldas de encaje, chaquetas de cuero o blusas de seda. Este porcentaje permite que tu imagen tenga identidad.
• 20% prendas de impacto: son las prendas que generan presencia, destacan entre todas y son protagonistas cuando las usas. Aquí pueden estar los vestidos de fiesta, los abrigos imponentes, una pieza de diseñador o una prenda en un color vibrante.
• 10% accesorios complementarios: estos te ayudan a darle el toque final a tu look; pueden comunicar sofisticación, elegancia y elevar tu estilo en cada detalle. Bolsos, zapatos, joyería, perfume, pañuelos, cinturones, entre otros.
Elegir calidad en prendas y accesorios permitirá compras menos impulsivas y conectarás mejor con tu esencia. Recuerda que, en los pequeños detalles está el poder de tu imagen.
Carol Contreras
Coach de Imagen
La lepra de la corrupción
Como todos saben, Guatemala aún sigue siendo uno de los países más corruptos de América Latina. Y este sistema corrupto es el responsable de la pobreza real de millones de guatemaltecos. La corrupción, cuyo efecto más inmediato es la pobreza, es uno de los problemas principales que las autoridades de gobierno tienen que combatir.
Los tres poderes del Estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, están carcomidos y bajo la dirección de buitres. En el Congreso de la República, las votaciones que muchas veces se tienen son marcadas por los intereses macabros de más de cien diputados. Por ejemplo: eligieron a un magistrado que se caracteriza por defender a personas con perfiles diabólicos. Pero ahora este está en la Corte de Constitucionalidad, defendiendo los intereses de quienes lo eligieron.
Pero no solo las instituciones públicas y privadas están mal. También están mal algunas pequeñas instituciones dentro de la misma Iglesia. Nunca faltan personas que se creen dueñas de la Iglesia y usan a la Iglesia como plataforma para robar. Y ¡cuidado si usted les pide cuentas del dinero que manejan! Pareciera que se mandan solos.
La corrupción está también en las mismas familias. Nunca falta un “vivo” que busca a un abogado corrupto, y los dos hacen trampas y engañan a sus padres, y les falsifican la firma. Cuando los viejitos se dan cuenta, ya todo está a nombre de los hijos u otras personas, y los dejan sin nada.
La corrupción es una de las peores lepras en la sociedad actual. ¿Quién tiene la responsabilidad de combatirla? Muchos dirán: el Estado; y sí, tienen razón. Pero árbol que crece torcido difícilmente se endereza. La corrupción debe comenzar a combatirse desde la familia, desde el hogar. Es en el hogar en donde se educa o maleduca a una persona. La familia puede formar hombres y mujeres con valores, o bien puede producir hombres y mujeres que lo único que les interesa es adueñarse de lo ajeno.
La corrupción convierte al hombre en un instrumento para conseguir aquello que no puede obtener con el sudor de su frente. En realidad, la corrupción viola los principios fundamentales de la Doctrina Social de la Iglesia: la dignidad de la persona, el bien común, la justicia y el principio de solidaridad. Además, la corrupción viola uno de los principios clave de la Doctrina Social: el destino universal de los bienes. Los bienes materiales son para los más vulnerables, para los descartados por quienes se enriquecen a costillas de los pobres.
Una imagen real de las consecuencias de la corrupción en Guatemala son sus escuelas, sus carreteras, sus centros de salud y hospitales. El dinero destinado para la salud, educación, infraestructura, seguridad, etc., no llega a donde debe llegar. Ese dinero se queda en los bolsillos de los corruptos. Y esta es una injusticia que clama al cielo. Yo espero que Dios sea justo con aquellos que se han enriquecido mintiendo y robando.
La corrupción instrumentaliza a la persona humana, utilizándola con desprecio para conseguir sus intereses egoístas. Impide el bien común, contradice la solidaridad, porque produce injusticia y pobreza. Va contra la opción preferencial de los pobres y es contraria al destino universal de los bienes, (Compendio de Doctrina Social de la Iglesia, Capítulo IV).
P. Orlando Pérez
Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.
Un hombre en busca de un buen consejo
El buen consejo está reservado para aquel que, entre todo lo que hay que ver en el mundo, se quita los ojos para, finalmente, ponerse a escuchar.
Estar predispuesto a recibir un consejo es una forma menor de la sabiduría. Sin embargo, considero que esa búsqueda de un buen consejo no concluye con una respuesta, sino con la confirmación de algo que muy en el fondo ya se sospechaba, pero con la claridad que exime el esfuerzo de haberlo pensado y ejecutado.
Todos sabemos lo que nuestra vida necesita, pero hay tan poca clarividencia para aceptarlo. Al inicio es borroso, luego toma forma, luego se transforma en palabra. Y quizá usted vaya por el mundo esperando que alguien le diga esas mismas palabras que tanto ha formulado para darle coherencia y, finalmente, aceptarlo.
Habría un cuento, en algún punto de la tierra y del tiempo, que trataba sobre un hombre que recorrió bibliotecas y caminos para encontrar una palabra definitiva que le resolviera la vida. Consultó gurús, poetas y ancianos que vendían cosas asombrosas en frascos, y todos le ofrecían sentencias distintas y que a veces contradictorias. El hombre entendió que quizá su problema no era la búsqueda de consejos, sino el exceso de todos ellos, porque no encajaban con lo que él tenía en mente.
El consejo, abundante, es una de las tantas formas del ruido. Sin embargo, el buen consejo es placentero y gratificante tanto para el cuerpo como para la mente, y solo llega a aquellos que tienen la paciencia para escuchar. Recuerde usted cuando se confesó con un familiar, colega o amigo, y tras recibir sus palabras, observaba todo más claro y al cuerpo le recorría un hormigueo de paz.
El buen consejo está reservado para aquel que, entre todo lo que hay que ver en el mundo, se quita los ojos para, finalmente, ponerse a escuchar.
José J. Guzmán
José J. Guzmán (Quetzaltenango, 1993). Licenciado en Comunicación Social. Más de 10 años de experiencia en medios de comunicación. Tiene un libro de poemas publicados: “La Escena Absoluta” (2012).
OpiniónColumna de Opinión
Las generaciones que se resisten en ir al psicólogo
Existen generaciones que se han resistido a asistir con un psicólogo por los paradigmas que se crearon en esa época.
En la actualidad ir al psicólogo y tomar terapia psicológica constante se ha vuelto parte de los procesos normales de supervivencia, y se ha vuelto tan importante como hacer ejercicio. Desde la generación de los Millennials, nacidos en los años 90, hasta la generación actual, han normalizado la visita al psicólogo.
Pero existen generaciones que se han resistido a asistir con un psicólogo por los paradigmas que se crearon en esa época. Las generaciones Baby Boomers y generación X, nacidos entre los años 50, 60 70 e inicios de los 80, son aquellas que no enfrentaron hablar de la salud mental, lo que provoca que tenga paradigmas de que quienes visitan al psicólogo es porque “están locos”. En esta época de falta de afrontamiento emocional, son aquellos que no han aprendido a pedir ayuda y han normalizado el silencio emocional.
Otro estigma que afrontaron estas generaciones, es que acudir al psicólogo era asociado con personas fracasadas, que no podían resolver sus problemas solos. Considerando que había poca información sobre la salud mental, aumentaba la desconfianza hacia los profesionales.
Desde la psicología, la resistencia de acudir a terapia para estas generaciones, no significa que sufran menos emocionalmente, sino que tienen una forma diferente de afrontar las emociones que generan vulnerabilidad en la persona. Son generaciones que fueron educadas bajo valores, disciplina, resistencia y sacrificio; donde expresar tristeza, ansiedad o agotamiento eran sinónimo de personas débiles, lo que generó personas reprimidas en sus emociones.
El problema en estas personas es que las emociones no desaparecen, solo han sido ignoradas. Con el tiempo pueden manifestarse con problemas físicos, irritabilidad, aislamiento emocional y/o conflictos familiares.
Por ello, cuando vemos personas que afrontan problemas de salud mental y emocional que sean de estas generaciones, es importante informarlas y platicarles de la importancia de asistir a un psicólogo, normalizar la terapia y hacerles ver que esta no es para quienes afrontan trastornos graves, sino que también es una herramienta de crecimiento, de salud y de acompañamiento; sobre todo porque son generaciones que estarán afrontando duelos, cambios familiares y soledad.
Las nuevas generaciones, tienen la tarea de hablarles de lo bien que hace asistir a terapia y de normalizar el acompañamiento de un profesional de la salud mental.
Crysta Nowell
Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.
OpiniónPsicología
La maternidad y su impacto en la intimidad
La sexualidad es una respuesta sistémica; si la mente está en estado de alerta o de tristeza profunda, el cuerpo difícilmente responderá al deseo.
La maternidad ha sido históricamente envuelta en perfección, sacrificio abnegado y felicidad absoluta. Para muchas mujeres, la maternidad es una caja de emociones que rara vez se mencionan en las reuniones de amigas o en las consultas médicas de rutina. Existe un tabú profundo sobre las llamadas emociones negativas de la maternidad: el agotamiento extremo, el resentimiento, la pérdida de identidad y la culpa.
Esto no solo afecta la salud mental de la madre, también se ve el efecto directamente en la alcoba, convirtiéndose en una barrera invisible que la apaga la sexualidad y abre la puerta a diversas disfunciones. El concepto de "madre perfecta" genera una presión insostenible. Cuando una mujer experimenta irritabilidad o falta de conexión inmediata con su rol, surge una culpa paralizante.
Aproximadamente 1 de cada 7 mujeres desarrolla depresión posparto, una condición que va mucho más allá del cansancio y que a menudo se vive en absoluta soledad emocional. Cerca del 40% de las madres recientes reportan sentimientos de arrepentimiento momentáneo o una profunda nostalgia por su vida "antes de los hijos", emociones que suelen ocultar por miedo al juicio social.
La sexualidad es una respuesta sistémica; si la mente está en estado de alerta o de tristeza profunda, el cuerpo difícilmente responderá al deseo. Las implicaciones de estas emociones no gestionadas en la vida íntima son directas y severas:
- Inhibición del Deseo (Deseo Sexual Hipoactivo): El cortisol (la hormona del estrés) es el enemigo natural de la libido. Una mujer que se siente sobrepasada y no validada difícilmente podrá conectar con el placer.
- Dispareunia y Disconfort: El estrés y la ansiedad suelen manifestarse físicamente como tensión muscular en el suelo pélvico, lo que puede provocar dolor durante la penetración.
- Anorgasmia Secundaria: La desconexión emocional con el propio cuerpo, visto ahora solo como un instrumento de cuidado y lactancia, dificulta alcanzar el clímax.
Sentir frustración no te hace una mala madre, te hace humana. La sexualidad después de los hijos no se recupera "automáticamente"; se reconstruye a través de la comunicación honesta sobre. Validar que la maternidad conlleva duelos personales es el primer paso para recuperar el erotismo. Si no podemos hablar de lo que nos duele, difícilmente podremos conectar con lo que nos da placer. Es momento de dejar de lado la máscara de la perfección y empezar a hablar de la maternidad real: esa que es caótica, cansada y, a veces, profundamente solitaria, pero que se puede volver a disfrutar de nuestra plenitud como mujeres y como seres sexuales.
Sara María Mendoza G.
Experta en sexualidad, derechos sexuales y reproductivos. Médica General, con especialidad en Ginecología y Obstetricia. Tiene una Maestría en Sexualidad Humana.
OpiniónMaternidad

















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