La mujer rural en el proceso de la configuración de la cultura ambiental
Por Yendi Yomara Santos Rodas
Dentro del ámbito de la educación informal la mujer del área rural se instituye como elemento sustancial dentro del proceso de educación ambiental, y lamentablemente se le ha invisibilizado dentro de las políticas educativas, en tanto que muy poco se le ha reconocido su potencial como figura social copartícipe de la educación y la producción.
Por tradición, los hombres se han constituido en los propietarios de las tierras productivas, pero son las mujeres las que participan activamente y quizá en mayor medida que los hombres en los procesos de producción, sobre todo, los que se desarrollan a escala familiar. Ellas se constituyen en productoras alimentarias: Su función es trascendental para determinar y garantizar seguridad alimentaria y de bienestar de todo el hogar, en tanto que es ella quien administra los alimentos familiares, pero igualmente, se desempeña activamente como productora de bienes alimentarios de las sociedades.
Pero se debe aclarar aquí, que el concepto de mujer rural no es un sinónimo de mujer agricultora, aun cuando en sea a éste último grupo al que pertenece un porcentaje elevado de mujeres que habitan en las zonas rurales y que se enrolan en la práctica de la agricultura en forma más o menos permanente. La labor que se realzará en las siguientes reflexiones, desborda el de mujer productiva agrícola, e incluye y concibe a una mujer productiva en muchas esferas económicas, entre éstas, la agrícola, y asume su labor en tanto que hace uso de los recursos naturales, de una u otra manera; pero además, se realza el papel en su desempeño como transmisora de valores sociales, culturales y hasta religiosos de su entorno, adquiridos no solo por su experiencia con esos recursos naturales, sino por efecto de sus relaciones sociales, que implica relaciones de poder, relaciones económicas, etc.
Con el hecho de plantear el caso de la mujer rural, no se pretende soslayar la importancia de la mujer de otras esferas sociales o económicas, sino demostrar que por sus particularidades, la mujer del ámbito rural juega un papel relevante dentro del proceso ambiental, porque:
- Tiene una relación directa con los recursos naturales por el papel productivo en el que en la mayoría de los casos se desenvuelve. En tal sentido, el vínculo que se establece entre las mujeres y su ambiente se entiende por el tipo de actividades que ellas realizan para la reproducción de su familia y de su comunidad.
- Las madres administran los alimentos y otros recursos que familiarmente se producen.
- Mantienen un vínculo más estrecho con los hijos, por lo que la tarea de transmisión de valores intergeneracional le corresponde en mayor medida en relación al padre de familia.
Un hecho que es importante resaltar es que las comunidades rurales muestran regularmente diferencias étnicas, por lo que en cada caso el rol que asume la mujer y los valores que transmite puede variar. Pero lo que sí es un hecho más común es que, dentro de la estructura productiva la mujer se desempeña en pequeñas parcelas productivas, mismas que se usan para consumo familiar. Entonces, estas pequeñas parcelas donde se desempeñan las mujeres son el ámbito de producción, de gestión y de consumo, y en relación al proceso de consumo es la mujer quien decide cuanto y como usar ese recurso.
Aún con los niveles de vulnerabilidad ambiental, social y económica que caracteriza los ámbitos rurales, a lo cual se suma la exclusión a la que la mujer ha sido sometida en varias de las esferas de la sociedad, y que limita las actividades domésticas y productoras de las mismas: es un hecho innegable que la relación que la mujer tiene con los recursos naturales es muy estrecha, misma que le ha provisto de “conocimientos y experiencias de uso y manejo que son vitales para la conservación y el desarrollo, sin embargo la importancia de estos conocimientos sobre la biodiversidad, por sus condiciones de género, muchas veces han sido desconocidos, ignorados, invisibilizados, e inclusive en muchos casos se han perdido” (Pazmiño,2005). En definitiva, se ha de admitir que la mujer rural participa activamente en la gestión ambiental y además ha desarrollado cierto conocimiento en torno al manejo de los recursos naturales debido a las actividades propias de su género.
Calixto (1997) plantea que el papel de la mujer como educadora en la familia incluye lo ambiental. En torno a la temática ambiental manifiesta actitudes que involucran a los integrantes de la familia en actividades de uso de la energía, del recurso hídrico de prácticas alimentarias y de convivencia. Actividades que se enrolan dentro del qué hacer de ama de casa y madre de familia. La mujer se compenetra de manera más activa en las tareas propias del hogar o denominadas “domésticas” que los hombres, son las mujeres las encargadas de proveer de agua, alimento, medicina (se le atribuye a la mujer el uso de plantas medicinales naturales), en algunos casos de vestimenta, y de disponer en el hogar un ambiente más inocuo para toda la familia. Estas actividades, implican una transferencia de conocimientos a las nuevas generaciones en cuanto a cuánto, qué y cómo consumir.
El problema de la contaminación ambiental y el deterioro de los recursos naturales, se asocia a muchos factores: patrones de consumo, acelerado crecimiento de la población y su concentración en algunas áreas; al desarrollo industrial, cambios de hábito y de consumo, y el nivel de vida. Dichas prácticas se encuentran determinadas e íntimamente relacionadas con las relaciones propias de la sociedad, en todas sus esferas.
El segundo Congreso Iberoamericano de Educación Ambiental realizado en Jalisco 1997, estableció con claridad que los problemas de contaminación ambiental se relacionan en cada acción de la persona, de la familia y de la comunidad. De hecho, la producción de desechos son resultantes de los hábitos de consumo de bienes y en cuyo manejo resulta evidente lo siguiente :
• La necesidad urgente de buscar y poner en marcha alternativas de acción para modificar los patrones de consumo doméstico de bienes, entre los que se encuentra sustancias de riesgo.
• Así mismo, es necesario buscar vías y establecer mecanismos de coordinación en la
acción de los diferentes organismos involucrados en la gestión de los desechos domésticos.
Como se hace notar, en dicha convención se adjudica a las prácticas del hogar y más aún, del seno familiar, una las causas del proceso de producción de deshechos nocivos para el ambiente. Además, en un apartado posterior, involucra dentro de los procesos de contaminación no solo a las ciudades, sino también a las comunidades indígenas y rurales.
Muchas veces impera la idea de que lo rural no contamina en comparación con las sociedades urbanas. Esto, porque hay menos accesibilidad comercial, menor o nulidad desarrollo industrial, altos niveles de pobreza que implica menor poder adquisitivo, y determinadas pautas culturales que rigen las relaciones con el entorno; aún con ello no se le puede desligar de su responsabilidad en el proceso de contaminación ambiental. Existe mucha insistencia en creer que los residuos contaminantes de las áreas rurales son únicamente producto de las actividades agrícolas, y si bien es cierto que no se puede comparar los niveles y los patrones de consumo del ámbito rural con el urbano, ya no se puede pensar en un área rural virgen, es decir aislada en su totalidad de las transacciones comerciales responsables de introducir todo tipo de productos, muchos de los cuales, resultan ser perjuiciosos para el entorno natural.
Muchos de estos elementos contaminantes y que deterioran el entorno natural se asocian con productos originados en el hogar y a las prácticas relacionadas con la disposición final de los desechos sólidos, con la adquisición de productos imperecederos a los cuales no se les otorga ninguna otra utilidad que aquella para lo cual fue adquirida, la limpieza y mantenimiento del hogar, el uso de fertilizantes y pesticidas, alimentos de los animales, artículos de belleza y cuidado personal, etc. Nótese que muchos de estos productos se asocian con actividades tradicionales de la mujer, por lo que la forma en que se administren dentro del hogar, dependerá en mucho de su educación ambiental, y de igual manera, determinará los hábitos y conductas ambientales de las nuevas generaciones.
Según Errázuriz (FAO, 1987), aún cuando el desempeño de la mujer del área rural no se limita a lo interno del hogar, las féminas privilegian este desempeño, en tanto que es el único que les otorga identidad, posición social, que no depende del nivel adquisitivo económico como criterio de diferenciación social. El papel de madre se constituye en la única posición en que la mujer se siente insubstituible. “Las actividades domésticas de las mujeres constituyen un sistema semiautónomo, centrado en el bienestar familiar, que es controlado por las mujeres y constituye un área única donde la mujer puede ejercer su poder de decisión con legitimidad y mayor autodeterminación” (Errázuriz, FAO, 1987)
Así, el seno familiar se impone como la institución social que forma valores y actitudes ambientales culturales ya que mantiene y asegura en muchos de los casos la transmisión oral de la cultura y la conservación de los patrimonios de los núcleos rurales. El componente educativo de la familia es fundamental para el desarrollo psicológico, afectivo y axiológico de todo ser humano. Una actuación nula o negativa de la familia, conlleva para el niño o el joven, indefectiblemente, un desconcierto dada la duplicidad de los mensajes que percibe.
En su relación con la educación formal, las mujeres están directamente involucradas con la educación de sus hijos e hijas. De hecho, en mi experiencia educativa, he podido constatar en todo momento mayor asistencia de las madres a las actividades escolares y mayor entereza por apoyar el desenvolvimiento académico de sus hijos.
Se busca que el niño antes que llegue a la escuela adquiera conciencia de sus posibilidades de influir y actuar en su entorno y de transformarlo, por lo que la educación materna resulta imprescindible en esta dimensión. Es necesario evitar, que los conocimientos que el niño esté adquiriendo en la escuela y los hábitos que los maestros intenten formar en ellos colisionen con los hábitos y la fuerte influencia del hogar; ya que por medio de una pedagogía íntima, las mujeres transmiten en la cultura doméstica desde la lengua y las concepciones del mundo, hasta las identidades de los sujetos y las relaciones sociales privadas con su ritualidad y mitología; y son las encargadas de vigilar aun a costa suya la obediencia y el cumplimiento de las normas cotidianas (Lagarde, 1996). En tal sentido, el involucramiento de la mujer en la educación formal debe obligatoriamente considerarse. Las mujeres deben apoyar a los y las docentes en la tarea de educar, y deben ser conscientes de las competencias que la escuela quiere desarrollar. Los docentes deben considerar a la mujer, madre, en su mejor aliada pedagógica. Lo más importante es su integración en la toma de decisiones y su comunicación constante con los y las docentes para resolver juntos los problemas que se presenten.
Una educación que integre familia, escuela y comunidad, será pues la que asegure el éxito de la educación ambiental.
La participación de la mujer en la familia, la comunidad y la sociedad, demanda entonces de la implementación de políticas que fortalezcan su actuación y que valoren su actividad educativa informal. Se requiere además que las naciones intervengan con programas sustentables que brinden asesoría técnica, capacitación, recursos para la producción, y educación formal e informal para la mujer rural. Además, es preciso, que los países superen las acciones excluyentes hacia la mujer, y que las curricula educativas incorporen relevantemente en la teoría y práctica el eje de género y educación ambiental, pero además, que consideren la incorporación, inexcusable, de la lengua materna como principio lingüístico pedagógico y la cosmovisión y pautas culturales de los grupos sociales marginados, entre estos, los indígenas.
El programa de la Agenda 21, acordada en la Cumbre de la Tierra en 1997, realza el fortalecimiento del papel de los grupos indígenas y de la mujer con miras al desarrollo sostenible. Y si bien es cierto que los medios de comunicación han contribuido a difundir información sobre la problemática ambiental, ésta ha sido mínima y carente de un esfuerzo mayor que oriente a las familias en relación al uso de todos los recursos en el hogar. Por tanto, se demanda que se remocen los esfuerzos en educación no formal e informal para concientizar y sensibilizar a todos los miembros de la familia.
En definitiva, las cuestiones como: el rol de la familia, y sustancialmente, el papel ambiental de la mujer en el hogar, y el cómo se asume el mismo por parte de los demás integrantes de la familia en actividades ambientales concretas, emergen como interesantes objetos para la investigación, pues los resultados emanados de ella podrían favorecer la instrumentación de políticas ambientales al respecto.
"Mientras la contribución de la mujer a la ordenación del medio ambiente no reciba reconocimiento y apoyo, el desarrollo sostenible seguirá siendo un objetivo difícil de alcanzar" (Informe de la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer, 2010).
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
Calixto Flores, R. (1997). La Perspectiva de Género en la Educación Ambiental. En la Revista Xictli de la Unidad –UPN- 094. D.F. México.
Daltabuit, M. (1994). Mujer rural y medio ambiente en la selva lacandona, CRIM-UNAM, México.
Ezarruriz, M. (1987). Participación Institucional en la vida Campesina. División Agrícola Conjunta. CEPAL/ FAO. Santiago de Chile.
Lagarde, M. (1996). La perspectiva de género en Género y feminismo. Desarrollo humano y democracia. Ed. Horas y HORAS. España.
Pazmiño Montero. A. (2005). Las Mujeres Indígenas de Latinoamérica en la Agenda del Desarrollo. UICN. Ecuador.
Pazmiño Montero, A. (2006). Los Objetivos de Desarrollo del Milenio: Las opciones para las Mujeres Indígenas y la Pobreza. Ponencia de Seminario de Mujeres Indígenas, Territorialidad y Biodiversidad. Bogotá, 8 de Septiembre.
Colaboración
La entrevista: un puente de ideas
Si visitan la entrevista publicada en La Voz de Xela, encontrarán buen contenido y muchas ganas de seguir adelante, como todos.
El propósito de una entrevista, en esencia, es compartir ideas, generar conversación, aportar conocimiento, presentar experiencias de vida y motivar a las personas. Esa es la base, lo elemental, lo visible. Sin embargo, con el paso del tiempo he comprendido que una entrevista va mucho más allá de preguntas y respuestas frente a cámaras y micrófonos.
También aprende quien entrevista. En cada conversación descubro algo nuevo, no solo del invitado, sino de la vida misma. Cada persona llega con su historia, con sus luchas, con sus sueños y metas que todavía persiguen. Por eso entrevistar no es solo comunicar; es escuchar con atención, interpretar con respeto y valorar lo humano.
La Entrevista con César Pérez Méndez, espacio que procuro presentar cada martes a las 19 horas, se ha convertido en una ventana abierta hacia múltiples mundos. Cada invitado piensa diferente, vive diferente y siente diferente. Cada episodio es una sorpresa. Nunca se sabe qué frase, qué testimonio conmoverá o qué idea despertará nuevas reflexiones.
Hay algo constante: son personas construyéndose, en proceso, en aprendizaje, en el camino, en la lucha, con sus sueños, logros y desafíos. Somos humanos hablando como humanos. La perfección está lejos y no es lo que se persigue. El entusiasmo, las ganas y el coraje son lo que hacen que estas personas brillen.
Ayer se publicó el episodio con Molly Hentze, una mujer versátil, humana, creativa y soñadora, quien del exitoso mundo del makeup pasa ahora a la música country en inglés. Ella es chiva y se siente muy chiva, habló del estreno de su sencillo Falling Into You (Enamorándome de Ti), pero también compartió su visión como mujer, como alguien que ha escuchado historias profundas mientras ha maquillado a miles de mujeres, y todo lo que ha aprendido, incluso el valor de guardar silencio sobre esas confidencias.
Así que si visitan la entrevista publicada en La Voz de Xela, encontrarán buen contenido y muchas ganas de seguir adelante, como todos.
PUNTO FINAL. Apoyen la música de Molly, disponible en YouTube, Spotify, Apple Music, Deezer y en redes sociales.
César Pérez Méndez
Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.
Más allá del vigor: revolución silenciosa de la sexualidad Masculina
Las disfunciones sexuales no son solo fallos mecánicos; son señales de alerta de un sistema bajo estrés.
En el 2026, la conversación sobre la salud masculina ha dado un giro necesario, aunque doloroso. Durante décadas, la sexualidad del hombre fue prisionera de un guion arcaico: el del "macho proveedor" de placer, siempre listo, siempre firme, inmune al cansancio o a la duda. Pero los consultorios cuentan una historia distinta. Hoy, la masculinidad está rompiendo el silencio sobre el peso emocional de un cuerpo que, a veces, dice "no". Se espera que el hombre funcione bajo demanda. Esta carga mental genera lo que conocemos como ansiedad de rendimiento, un fenómeno que, paradójicamente, es el principal disparador de las disfunciones que los hombres tanto temen.
Estudios recientes de este año indican que el 65% de los hombres entre 20 y 50 años sienten una presión significativa por cumplir con estándares de duración y firmeza que ven proyectados en medios digitales y pornografía, afectando su capacidad de conexión real y espontánea. Las disfunciones sexuales no son solo fallos mecánicos; son señales de alerta de un sistema bajo estrés. Según datos recopilados en el primer trimestre de 2026:
Disfunción Eréctil (DE): Afecta a 1 de cada 4 hombres menores de 40 años. La prevalencia global en hombres mayores de 18 años ha subido al 38%, vinculada estrechamente a factores de estilo de vida y salud mental.
Eyaculación Precoz (EP): Sigue siendo la disfunción más común, presente en aproximadamente el 30% de la población masculina activa.
Carga Emocional: El 72% de los hombres que atraviesan episodios de DE o EP reportan síntomas de depresión leve a moderada y una disminución drástica de su autoestima.
"Llegar a la disfunción no es solo un problema fisiológico; es un duelo. El hombre siente que ha perdido su 'utilidad' o su capacidad de validar a su pareja, cayendo en un ciclo de aislamiento y vergüenza que solo empeora el cuadro clínico".
En 2026, el tratamiento ha evolucionado. Ya no buscamos solo la "pastilla mágica", sino un enfoque integrativo. La ciencia nos dice que la salud sexual es un indicador de salud cardiovascular y emocional. La vulnerabilidad no es el enemigo de la potencia; al contrario, la comunicación honesta y la desmitificación del rendimiento son las únicas herramientas capaces de devolverle al hombre el placer de una sexualidad plena, humana y, sobre todo, libre de ansiedad.
Sara María Mendoza G.
Experta en sexualidad, derechos sexuales y reproductivos. Médica General, con especialidad en Ginecología y Obstetricia. Tiene una Maestría en Sexualidad Humana.
OpiniónSexualidad
Más fuertes que los desafíos: cómo convertir obstáculos en oportunidad
Cada desafío vencido se convierte en evidencia de capacidad y en base para enfrentar futuros retos con mayor preparación.
A lo largo de Pausa Estratégica: Evaluando el Camino Recorrido, reconocemos que los desafíos no detienen el propósito, sino que lo fortalecen. Cada obstáculo enfrentado revela la capacidad interna de crecer y perseverar.
Todo proyecto enfrenta desafíos. Lejos de ser señales de fracaso, los obstáculos forman parte natural del proceso de crecimiento y consolidación.
En el entorno empresarial, los desafíos pueden ser operativos, financieros o humanos. La clave no está en evitarlos, sino en desarrollar la capacidad de respuesta. Investigaciones en liderazgo organizacional destacan que los equipos resilientes son aquellos que transforman las dificultades en oportunidades de mejora.
Superar obstáculos implica análisis, toma de decisiones y acción. Herramientas como la gestión de riesgos permiten anticipar posibles problemas y diseñar estrategias para mitigarlos. Sin embargo, también es fundamental la actitud con la que se enfrentan estas situaciones.
La dimensión espiritual aporta fortaleza en medio de la incertidumbre. En Filipenses 4:13 se afirma: “Todo lo puedo en aquel que me fortalece”. Este principio inspira confianza y perseverancia, incluso en momentos complejos.
En la práctica, los equipos que mantienen una visión clara y valores sólidos logran superar barreras con mayor eficacia. La comunicación abierta, el liderazgo consciente y la colaboración son factores determinantes.
Reconocer los obstáculos superados no solo valida el esfuerzo realizado, sino que también fortalece la identidad del equipo. Cada desafío vencido se convierte en evidencia de capacidad y en base para enfrentar futuros retos con mayor preparación.
Edwin Ibarra
Médico Especialista en Cardiología y Ecocardiografía. Coach, conferencista y entrenador certificado por el Programa de John Maxwell, Pastor de la Red de Empresarios y Profesionales de Iglesia Bethania Quetzaltenango. Fundador de los Proyectos “Sanando el Corazón” y “Discipulado Empresarial 20/20”.
OpiniónReflexión
No desestime los esfuerzos
En la vida secular se tiene la tendencia, y es común minimizar esfuerzos, acciones o situaciones en las que, lejos de sentirse ganador, el sentimiento es de pérdida; esto es muy común en el proceso educativo, en el que muchos estudiantes, a pesar de su esfuerzo y trabajo, no logran obtener un punteo que les permita ser reconocidos u optar a un lugar en un cuadro de honor.
Escuché la historia de una corredora que llegó a la meta en el tercer lugar y celebró con mucha más alegría que la que obtuvo el primer lugar; todos se preguntaban, extrañados, el porqué de su actitud. Ella en realidad no celebraba el puesto que había obtenido, sino la mejora en su tiempo, demostrando con ello que, a pesar de que estaba sometida a una competencia, su mayor rival era ella misma, dejándonos una gran lección: no desestimar el esfuerzo y trabajo, que por muy grande o pequeño que este sea, siempre producirá un resultado diferente. Además, resaltar que acciones como la constancia, disciplina, dedicación, tiempo y esfuerzo empleado a nivel personal producirán satisfacción y, en algunas ocasiones, ser colocados en lugares significativos.
La Palabra de Dios en el libro de Gálatas nos anima a no dejar de hacer el bien, ya que, si seguimos haciéndolo, Dios nos premiará a su debido tiempo, enfatizando la importancia de la constancia en nuestras acciones y la necesidad de ser responsables ante Dios de nuestras acciones.
Si es usted una persona cansada de tener actitudes positivas, realizando acciones sin obtener el resultado deseado, lo animo a seguir haciéndolo. En la vida no todo tiene que ver con ganar, sino en superar, alcanzar, lograr o modificar situaciones que, en muchas ocasiones, no tienen que ver con los demás, sino con uno mismo.
“En la vida no siempre se trata de ganar, sino de crecer. Nunca desestime los esfuerzos o esfuerzo empleado para la realización de algo, porque no siempre se tiene la misma meta o los mismos objetivos”.
Silvia Morales Paniagua
Docente de nivel primario y básico con Especialidad en Ciencias Naturales. Licenciada en Administración Educativa y Magíster en Educación Superior.
¿Por qué el ser humano no tiene la primacía?
Muchas de las ideas de este artículo fueron publicadas por la Inteligencia Artificial y, desde luego, son importantes y llenas de contenido, porque invitan a la reflexión.
¿Cómo puede describirse al hombre?
Es un ser humano, animal social, capaz de concebir, transmitir y aprender conceptos abstractos y también concretos. Tiene ciertas características, que se enumeran a continuación:
a. Razonar abstractamente
b. Ejercer la autoconciencia
c. Tener un lenguaje singular, simbólico y articulado
d. Construir una cultura propia
e. Transformar su entorno, haciendo uso de herramientas, instrumentos y conocimientos
Con frecuencia, el hombre se plantea preguntas que le inquietan sobre temas importantes como la vida, la muerte, la existencia, y se da respuestas fundamentadas en la filosofía, la religión, sus creencias y algunas disciplinas. Esto le ha permitido tener una definición de sí mismo.
Diversas ramas de la ciencia le han dado respuestas al hombre. Por ejemplo:
1. La filosofía, que se ha planteado la pregunta: ¿Qué es el hombre? Y algunos filósofos han dado su respuesta:
• En 1759-1805, Friedrich Schiller lo definió como un ser que puede querer y, por lo tanto, resaltó la importancia de las emociones, la voluntad y la subjetividad.
• Benjamín Franklin, hombre científico e importante en la Ilustración de Estados Unidos, hizo estudios de la física y descubrimientos sobre la electricidad, lentes bifocales, la armónica de cristal y la estufa. Fue defensor de la abolición de la esclavitud. Algunas de sus frases célebres ilustran este artículo:
“La tragedia de la vida es que nos hacemos viejos demasiado pronto y sabios demasiado tarde”.
“La vejez es algo que nos trae grandes perjuicios, pero también conlleva aspectos positivos”.
“En este mundo, nada se puede decir que sea cierto, excepto la muerte y los impuestos”.
“Bien hecho es mejor que bien dicho”.
“El genio sin ilustración es como la plata en la mina”, para desarrollar su máximo potencial debe haber recibido educación.
2. La Antropología ha estudiado al ser humano y lo considera un ser social y cultural. No hay que olvidar que, desde tiempos remotos, se organizó en grupos, tribus y sociedades, con mucha capacidad para comunicarse y transmitir sus creencias, normas y valores de una generación a otra, conformando una cultura.
3. Según la biología, el ser humano forma parte del reino animal. Tiene un nombre científico, Homo sapiens, es decir, hombre sabio, aparecido en el Pleistoceno medio. Presenta una diferencia entre hombres y mujeres. Tiene una alimentación omnívora y su esperanza de vida es de 80 años, la cual depende de factores genéticos, sociales y ambientales.
En resumen, el ser humano no tiene primacía absoluta en la creación, porque está limitado por la realidad física objetiva y ética; debe protegerse de la instrumentalización, tal como se considera en los derechos humanos, proclamados el 10 de diciembre de 1948 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, en el Palacio de Chaillot en París, Francia, en el documento conocido como Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptado como un ideal en todos los pueblos y naciones.
Laura Ronquillo
Doctora en Salud Mental y Dinámica Humana, con tres maestrías, Licenciada en Pedagogía, Profesora en Enseñanza Media, escritora de temas de educación, salud mental y psicología, y catedrática universitaria.
Construyamos una cultura de misericordia
Vivimos en un mundo sin misericordia. Una muestra de esta realidad es la postura de algunos líderes políticos en el mundo, que se han dedicado a humillar y a burlarse de los más pobres. Son incapaces de caer en la cuenta de que, tarde o temprano, dejarán el poder, y posiblemente la vida les cobre cada una de las acciones que han cometido.
Esta es la razón por la cual en la Iglesia se dedica un día para reflexionar sobre la Divina Misericordia, para recordarle al mundo que “arrieros somos y en el camino andamos”, y que no podemos usar el poder que tengamos para hacer daño. Existe un Dios lleno de misericordia para con nosotros.
El pasado domingo 12 de abril se celebró el llamado “domingo de la Divina Misericordia”, es decir, un tiempo para redescubrir la cercanía y la misericordia de Dios para con nosotros. Nuestros pecados son muchos y graves, a veces; y, sin embargo, Dios siempre tiene misericordia con nosotros y nos demuestra su amor, perdonándonos de todas nuestras hipocresías. Si Dios es misericordioso con nosotros, nosotros debemos serlo con los demás. Decía San Agustín de Hipona: “La tierra está llena de miseria humana, pero rebosante de la misericordia de Dios”.
El salmo 117 nos invita a darle gracias al Señor porque es eterna su misericordia. Y este domingo de Pascua es llamado “domingo de la misericordia”: “Diga la casa de Israel: su misericordia es eterna. Diga la casa de Aarón: su misericordia es eterna. Digan los fieles del Señor: su misericordia es eterna”, (Sal 117). Esta misma idea de misericordia nos recuerda Pedro: “Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor, Jesucristo, que, por su gran misericordia, nos ha regenerado para una esperanza viva”, (1Pe 1, 3-9).
La Sagrada Escritura está llena de la misericordia de Dios, desde el Génesis hasta el Apocalipsis. Experimentemos también esa misericordia divina en el sacramento de la penitencia, confesándonos con frecuencia. Y, por supuesto, seamos testigos de esa misericordia divina a nuestro alrededor, teniendo misericordia con aquellos que nos han ofendido.
Ahora bien, ¿qué tan misericordioso soy yo con los demás? ¿Soy misericordioso con los demás como yo quiero que sean conmigo? El Dios de Jesucristo ha sido, es y seguirá siendo misericordioso con nosotros. Fue misericordioso con los enfermos, con los niños y con la mujer pecadora que los judíos querían apedrear. Si Jesús es misericordioso con nosotros, nosotros debemos ser misericordiosos con los demás.
Padres, sean misericordiosos con sus hijos. Edúquenlos con disciplina y con amor. Esposos, sean misericordiosos con sus esposas, y esposas con sus esposos. Compañeros de grupo, sean misericordiosos con sus otros compañeros. Vecinos, sean misericordiosos con sus vecinos. Los maestros deben ser misericordiosos con sus alumnos, etc. Una persona va a ser misericordiosa si en su corazón hay paz en su corazón.
Como decía más arriba, el poder embrutece a algunos líderes en el mundo. El poder les hace actuar como tiranos y déspotas. Viven amenazando a medio mundo como si los demás pueblos fueran sus esclavos.
El reto más grande es, creo yo, comenzar a “educar” en la misericordia a los niños en sus hogares. Porque todos hablamos de valores, y en este caso, de misericordia, pero no estamos educados para vivir en paz y en misericordia. Incluso hay que aprender a tener misericordia hasta con nosotros mismos. Una verdadera cultura de misericordia comienza en cada persona y en el corazón de la familia, que es el hogar.
P. Orlando Pérez
Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.
Búsqueda de una palabra para nombrar una emoción
Aparte de que las emociones crecen con nosotros, algunas se resisten a ser comprendidas. Como si tuvieran un centro inaccesible, una verdad que apenas rozamos.
Dicen que todas las emociones nacen en la infancia. Yo considero que solo algunas; que con la llegada de las experiencias van revelando su verdadero peso, como si el tiempo las hubiese fermentado entre la bulla y el silencio, entre las llegadas y las despedidas.
La experiencia me ha llevado a esta conclusión: en diferentes etapas de la vida, el ser humano experimenta emociones nuevas. No son las mismas, pero al igual que las interiores, algo sucede con ellas, aunque no logro nombrar qué.
Es acá donde lo increíble se asoma, el vocabulario se erosiona y no permite definir ni limitar, de la A a la Z, esa sensación de que las emociones transmutan y adquieren densidad.
En la niñez, las emociones eran dóciles; llamábamos alegría al sonido de la campana del recreo, a la hora del almuerzo, a terminar satisfactoriamente las tareas de la escuela o disfrutar todo un fin de semana. Ahora, esa misma palabra parece haberse multiplicado en diferentes direcciones, como si de pronto se hubiera fisurado y de ella brotaran exacerbaciones.
Aparte de que las emociones crecen con nosotros, algunas se resisten a ser comprendidas. Como si tuvieran un centro inaccesible, una verdad que apenas rozamos con la limitación de nuestro vocabulario: decimos levemente adiós a una despedida que no sabemos si será para siempre, nombramos ternura a una mirada que, en la realidad de las cosas, llegó demasiado tarde, o sonrisa a lo que, en el fondo, oculta una agonía.
El universo es más complejo que las palabras que usa el hombre para definirlo. Es más, puede que no sea definible del todo, tal como las emociones, pero que no sepamos nombrar no anula la existencia de lo que sentimos.
Y quizá por eso, en esa búsqueda de lo innombrable, donde resulta insuficiente el limitado invento llamado alfabeto, el ser humano sigue buscando su singular verdad.
José J. Guzmán
José J. Guzmán (Quetzaltenango, 1993). Licenciado en Comunicación Social. Más de 10 años de experiencia en medios de comunicación. Tiene un libro de poemas publicados: “La Escena Absoluta” (2012).
OpiniónEmociones
Si Jesús no renunció a la cruz, ustedes tampoco
“La mies es mucha y los trabajadores pocos”, (Mt 9, 37-38). La Arquidiócesis de los Altos tiene 38 parroquias y 84 sacerdotes: 43 sacerdotes incardinados y 41 sacerdotes religiosos. Aproximadamente cada parroquia tiene a su cargo 34 mil fieles. No somos ni cien sacerdotes para atender a tanta gente. Y en el Seminario Mayor Nacional de la Asunción hay actualmente 19 seminaristas. Y creo que esta escasez también es visible en las comunidades religiosas.
Esta es la razón por la cual en el Decanato Costa-Mam hemos estado reflexionando sobre ¿cómo podemos motivar las vocaciones? Y llegamos a la conclusión de que es importante, no solo buscar vocaciones en las diferentes parroquias, sino motivar también a los que ya están en el Seminario. Es así como decidimos convocar a los seminaristas de nuestra Arquidiócesis para compartir con ellos algunas horas.
El miércoles de Pascua nos reunimos en la Parroquia de San Juan Ostuncalco, para celebrar la santa Eucaristía con ellos, luego tuvimos un espacio para compartir con los seminaristas; y por último, tuvimos un almuerzo. Cada uno de los padres tuvo la oportunidad de motivar a los jóvenes, desde su experiencia de vida. Fue un encuentro fraterno. Lo hicimos con el afán de motivarlos y que sigan perseverando en su vocación.
El Seminario Mayor Nacional de la Asunción tiene tres etapas: la Etapa del Encuentro o Propedéutico. Luego de varios encuentros vocacionales durante un año, finalmente, los que son aceptados, inician su formación hacia el sacerdocio. La segunda Etapa es llamada: Discipular. Durante esta etapa realizan los tres años de formación filosófica. Esta sede está en Quetzaltenango. Y la tercera Etapa es llamada: Configuración. Durante esta Etapa se estudian cuatro años de Teología. Estamos hablando, mínimo, de 8 años de formación, (Ratio Fundamentalis, 59-73).
La Ratio Fundamentalis (89-124) hace énfasis en las dimensiones de un candidato al sacerdocio. Son esencialmente cuatro dimensiones: dimensión humana, dimensión espiritual, dimensión intelectual o académica y la dimensión pastoral. De estas, creo yo, la más importante y la que marca el rumbo del ministerio sacerdotal es la dimensión humana. Los candidatos al sacerdocio han nacido en contextos no siempre sanos para su personalidad, los cuales influyen en la manera cómo ellos vivirán su ministerio en un futuro. Desde mi experiencia de vida, la dimensión humana es clave para ser feliz en el sacerdocio.
El documento anterior afirma que los agentes de la formación de un seminarista son: el Obispo Diocesano, el presbiterio, el equipo formador, los profesores, la familia, la parroquia y todos aquellos espacios cercanos a los candidatos al sacerdocio, (Ratio Fundamentalis, 125-152). Si cada uno de estos agentes de formación asumiera la responsabilidad de motivar a los jóvenes y a los candidatos al sacerdocio, considero que estaríamos en el camino correcto. Pero esta motivación no siempre es visible por diferentes razones.
Lo cierto es que los sacerdotes del Decanato Costa-Mam tuvimos la oportunidad de compartir con estos jóvenes que están en este proceso de formación. Como dije más arriba, este encuentro nos permitió conocerlos un poquito más, y al mismo tiempo expresarles nuestras palabras de ánimo, para que no se rajen.
En conclusión, estimados seminaristas, que Dios les conceda la gracia de la perseverancia en este camino que les está conduciendo a lo que ustedes quieren: ordenarse sacerdotes. Aprovechen su juventud para formarse bien. Disfruten cada etapa de su formación. Y cuando tengan noches oscuras, no se desanimen, porque esas noches oscuras son parte de la vida. Y si Jesús no se bajó de la cruz, ustedes tampoco. Resuciten la alegría, el compromiso y el coraje para seguir a Jesús hasta el final de sus vidas.
P. Orlando Pérez
Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.
Escasez de parqueos públicos
En Quetzaltenango, cada vez son menos los parqueos públicos, convirtiéndose en un problema diario para quienes demandan este servicio.
En Quetzaltenango, cada vez son menos los parqueos públicos, convirtiéndose en un problema diario para quienes demandan este servicio.
Todos los días, incluso fines de semana y en horarios nocturnos, conductores que utilizan servicios en esta ciudad, al llegar al Centro Histórico, a los mercados, bancos, hospitales o centros comerciales, en la mayoría de los casos se encuentran que no existe un espacio adecuado para estacionar sus vehículos, además las motos ocupan parqueos para vehículos reduciendo más aun los espacios.
Esta situación provoca la pérdida de tiempo dando vueltas por varias calles y avenidas en busca de un lugar disponible, y adecuado, pero en muchos casos pueden tardar hasta media hora o más en encontrar un parqueo, generando más tráfico, aumenta el consumo de combustible y contribuye a la contaminación ambiental, ya que los vehículos permanecen circulando innecesariamente por el mismo lugar.
Ante la falta de espacios, muchos pilotos se estacionan en lugares prohibidos como banquetas, líneas amarillas, entradas de viviendas o negocios, o esquinas entre otros; y, dificulta el paso de peatones. También es común observar que algunas personas apartan espacios en la vía pública con conos, cubetas, piedras o cualquier otro objeto, como si fueran dueños de un lugar que realmente pertenece a todos incluso llegando al extremo de cobrar por estacionarse frente a un negocio o vivienda.
Esta falta de parqueos públicos no afecta solamente a los conductores o propietarios de vehículos, sino también a los comercios, ya que muchas personas prefieren ya no visitar ciertos lugares porque saben que será difícil encontrar parqueo, lo cual como consecuencia reduce las ventas y afecta la economía local.
Derivado de lo anterior, es importante que las autoridades responsables busquen soluciones reales, a corto y a largo plazo, así como mejorar la regulación del uso de las calles.
Vilma del Rosario Xicará
Con más de 20 años de experiencia en finanzas, auditoría pública, impuestos y rendición de cuentas. Docente universitaria, Contadora Publica y Auditora, y Dra. en Auditoría Gubernamental y Rendición de Cuentas y Transparencia en la función pública.
OpiniónQuetzaltenango













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