Estimular la creatividad con preguntas

Oswaldo Soto 31 Mayo 2025 08:00
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Más que inteligencia, quiero creatividad.

¿A los estudiantes hay que darles respuestas o preguntas? Si les damos preguntas, les haremos más inventivos, más alegres, más creativos. Si permitimos que fluya su imaginación, su fantasía, su ingenio… y luego les ayudamos a aterrizar sus proyectos, entonces serán solucionadores de problemas reales y concretos, que mejorarán la sociedad, el planeta, la vida.

Hay tantas preguntas que puede hacer usted a diario para estimular su creatividad. A lo largo del tiempo, lo que más les hemos hecho es: ¿Qué te gustaría ser cuando seas grande? Y muchos de ellos dicen bombero, veterinario, maestro, doctor, empresario. Usted puede continuar preguntándole: ¿De qué otra manera podrías apagar el fuego si fueras bombero? ¿Qué animales raros curarías, si fueras veterinario? ¿Qué otra cosa te gustaría que tuviera tu industria, si fueras empresario?

Las preguntas abiertas hacen que los niños estudiantes se queden pensando por largo rato, hace que investiguen, que coleccionen datos y recursos, que experimenten, que pregunten. Quizás no haya respuestas, pero lo importante es que sí haya preguntas. Quizás no haya aplicación de algunas cosas, pero lo importante es que sí haya inspiración.

En clase, los maestros pueden narrar historia y preguntarles: “¿Qué hubiera pasado si…? ¿De qué otra manera podría haber terminado esto? ¿Qué hubieras hecho tú si hubieras estado ahí?” O en matemáticas, que ellos inventen una nueva forma de solucionar un problema. En biología pueden imaginar un ser vivo ficticio, luego cómo pudo haber evolucionado para tener esas características. En botánica experimentar con diferentes injertos. En la cocina combinar diferentes ingredientes, probando diferentes platillos.

Para que ellos se vuelvan sagaces a hacerse preguntas, los docentes y padres pueden ayudar con su lógica para que paso a paso vayan formulándolas de forma más adecuada, en una mejora continua. Recordemos en refrán: “Un problema bien planteado, lleva ya el 50% resuelto”. Plantear por escrito y de forma gráfica una curiosidad científica les ayuda a tener claridad de pensamiento, capacidad de análisis específico y habilidad de observación general.

El desarrollar su inteligencia creativa, también depende de la accesibilidad inmediata que tengan a información y materiales. Por eso es que tanto en los centros educativos como en casa se pueden implementar laboratorios, donde ellos tengan manuales, instrumentos y elementos.  Además de equipo de protección y medidas de seguridad bien planteadas, más la supervisión y guía de un adulto capacitado para evitar accidentes.

El tener un genio en casa, en la escuela y en nuestra comunidad, depende en gran medida de los padres y maestros, con facilitarles el desarrollo de todo su potencial. Le dejo la siguiente frase para que reflexione: “La creatividad es la inteligencia divirtiéndose”.


Oswaldo Soto

Psicólogo clínico con más de 25 años de experiencia, docente universitario, escritor de temas de salud mental.


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Un acercamiento a la actitud mental positiva

Laura Ronquillo 23 Julio 2026 08:00
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¿Qué es la actitud positiva? ¿Cómo se define?

No es otra cosa que ser optimista ante los retos de la vida, tener esperanza e ilusión ante el presente y el futuro, los cuales abarcan la vida entera.

¿Qué debe hacerse ante el conflicto, que es el pan de cada día?

Para comprenderla mejor, se ilustra con algunos ejemplos a seguir ante la dificultad:

a. Reconducir el conflicto.
b. Buscar consensos.
c. Ver el lado positivo de las personas.
d. Evitar la crítica y el chismorreo.
e. Evitar la queja constante.
f. Buscar y aportar soluciones a los problemas.
g. Actuar con resolución y ser creativo.
h. No caer en el desánimo.

Para profundizar más en el tema, se aconseja la práctica del mindfulness, que ayuda a ver con ojos nuevos los conflictos y buscar consensos y soluciones, evitar las críticas y quejas, enfocarse en trabajar con energía, diseñar y desarrollar proyectos, evitar el desánimo y formular y ejecutar planes que ayuden a crecer como personas.

Pero ahora viene la interesante pregunta: ¿Qué es el mindfulness?

No es otra cosa que aprender a ver con buenos ojos las dificultades, haciendo a un lado aquellos hábitos o prácticas que muestran resistencia a los acontecimientos del día a día, hechos que no son de nuestro agrado; pero también es ver cada día de manera diferente.

¿Qué es lo que queremos expresar cuando hablamos de actitud positiva?
Responder con optimismo día a día, con una mirada llena de esperanza y de ilusión, aunque los acontecimientos no sean del 100 % de nuestro agrado. Algunos ejemplos de actitudes positivas pueden ser los siguientes:

a. Reconducir el conflicto.
b. Buscar consensos.
c. Ver el lado bueno de las personas.
d. No ser retorcidos.
e. No buscarle tres pies al gato, como dice el dicho.
f. No criticar ni chismorrear.
g. No quejarse todo el tiempo.
h. Aportar soluciones a los problemas.
i. Ser creativos y resolutivos.
j. Enfocar las energías en el trabajo de cada día.
k. Diseñar, desarrollar y concluir proyectos.
l. Estar activos y no caer en el desánimo.

Para la inteligencia artificial, la actitud positiva consiste en enfrentar el día a día con optimismo, esperanza y una mentalidad constructiva. Lo cual no significa darles la espalda a los problemas, sino buscar soluciones con optimismo, esperanza y una mentalidad constructiva, asumiendo las dificultades y enfocándose en encontrar soluciones.


Laura Ronquillo

Doctora en Salud Mental y Dinámica Humana, con tres maestrías, Licenciada en Pedagogía, Profesora en Enseñanza Media, escritora de temas de educación, salud mental y psicología, y catedrática universitaria.


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Ejecutivo y Legislativo, corresponsables del alza en el combustible

Arnoldo Soch Tzul 23 Julio 2026 07:00
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Para países como el nuestro, donde el 100 % de los derivados del petróleo —combustible— que consumimos es importado, siempre vamos a estar sujetos a los precios internacionales y esto se agrava aún más cuando existen conflictos geopolíticos y los importadores deshonestos y corruptos se aprovechan del desastre del Estado —Ejecutivo, Legislativo y Judicial— para seguir engordando sus cuentas bancarias.

Desde mi particular punto de vista, el Ejecutivo y el Legislativo son corresponsables en el alza al combustible, toda vez que no han querido estar del lado del pueblo. Estamos claros: el presidente legalmente no puede intervenir en el precio del combustible, porque la Ley de Comercialización de Hidrocarburos —artículos 1 y 5— se lo prohíbe; sin embargo, tiene al Ministerio de Energía y Minas y la DIACO a su disposición. Desde hace mucho tiempo debió implementar mecanismos de control —contratar más personal técnico y especializado— para realizar una presencia masiva de auditoría que controle el precio, la cantidad y la calidad del producto. Sin embargo, nuestra historia es triste: el MEM solamente cuenta con ocho personas encargadas de supervisar a más de 1 mil 300 gasolineras autorizadas en todo el territorio. Esto es inaudito. La DIACO tiene 250 personas, incluido personal administrativo, pero el campo de competencia de la DIACO es mucho más grande. Entonces, como dijo Cantinflas, ahí está el detalle: los comerciantes de combustible tienen todo a su disposición y nadie los fiscaliza. No había estallado la guerra en el Medio Oriente y ellos ya le habían subido el precio al combustible.

Los diputados están haciendo su mayor esfuerzo para sí mismos; muchos están aprendiendo a fiscalizar para las redes sociales, porque menos lo hacen para la gente de a pie. Muchos hasta se toman la foto y graban videos junto al pilón publicitario, descargando su enojo contra el presidente del Ejecutivo. Diputados —me refiero al 95 %—, no sean hipócritas, porque ustedes han tenido la responsabilidad de mejorar la calidad de vida del guatemalteco y no han asumido ese rol. Les recuerdo que, desde el mes de abril de 2026, está en el Congreso la iniciativa No. 6755, la cual busca reformar los artículos 1, 6, 37 y 40 de la Ley de Comercialización de Hidrocarburos. Las multas de hoy son irrisorias; con la reforma deben pagar hasta 20 millones de quetzales. A decir de uno de los diputados ponentes, esta iniciativa ni siquiera la han agendado para su lectura. Entonces, diputados, ¿a qué están jugando? ¿Será que los intereses de las importadoras —tres importadoras— tienen mayor peso que la calidad de vida de más de 18 millones de guatemaltecos?

Entonces, no castiguen más al pueblo, no den más subsidio. Está comprobado técnica y financieramente que no ayuda para nada. Sí o sí, deben eliminar el Impuesto de Distribución de Petróleo (IDP). Este impuesto representa el 3 o 4 % —4 mil millones de quetzales— del total de ingresos del Estado, mientras que el subsidio pagado en dos meses sumó 2 mil millones de quetzales. En dos meses más se pierde todo lo que se recauda al año en IDP. Diputados, ¿les cuesta entender eso?

Para los que están preocupados por el agujero fiscal que ocasionará la eliminación del IDP, les recuerdo que las grandes corporaciones y/o empresas evaden el 30 % del ISR. ¿Qué hay que hacer entonces? Fácil: que la SAT siga apelando a la IA y seguramente tendremos más dinero en las arcas nacionales. ¿También les cuesta entender eso, diputados?

Como dijo Raúl Velasco: «AÚN HAY MÁS», en mi tintero.


Arnoldo Soch Tzul

Contador Público y Auditor, asesor financiero y fiscal de pequeñas y microempresas, exalcalde comunitario, auditor social desde hace más de 25 años.


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Sanar las huellas: La autoimagen después del abuso sexual infantil

La historia no termina en la herida; comienza en la capacidad que tenemos para florecer a pesar de ella.

Sara María Mendoza G. 23 Julio 2026 09:05
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El camino hacia la reconstrucción personal después de experimentar violencia en la infancia es, sin duda, uno de los procesos más delicados y profundos que un ser humano puede vivir. Cuando el abuso sexual ocurre en los primeros años de vida, no solo vulnera el cuerpo y la confianza; también distorsiona de forma drástica la manera en que la persona se ve a sí misma, afectando el núcleo más íntimo de su identidad: la autoestima. Durante la infancia, nuestra autoestima se construye a través del cuidado, la protección y el reflejo del amor que recibimos de nuestro entorno. Cuando ese espacio se rompe, el mensaje que la mente infantil suele asimilar equivocadamente es "yo soy el culpable" o "no valgo lo suficiente para ser protegido".

Para dimensionar el impacto de esta problemática y comprender que no se trata de un dolor aislado, es fundamental mirar la realidad con empatía y sin tabúes:

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que 1 de cada 5 mujeres y 1 de cada 13 hombres declaran haber sufrido abusos sexuales en la infancia (entre los 0 y los 17 años). Investigaciones clínicas revelan que hasta un 70% de las víctimas guardan el secreto durante años o incluso décadas, cargando en soledad con sentimientos de vergüenza, culpa y desvalimiento. Las personas que han vivido abuso sexual infantil tienen hasta 4 veces más probabilidades de experimentar una baja autoestima crónica, cuadros de ansiedad, depresión y dificultades para establecer límites saludables en sus relaciones adultas.

Recuperar el amor propio tras una herida de esta magnitud es un trayecto progresivo, que requiere paciencia, ternura y un ritmo respetuoso. La mente de un niño o niña busca explicaciones lógicas ante el dolor un paso transformador en la vida adulta es comprender que la responsabilidad de un abuso recae al 100% en el agresor, jamás en la víctima.  Muchas veces mantenemos una voz interior rígida o crítica que perpetúa el trato recibido en el pasado. Cambiar el "debería ser más fuerte" por un "estoy haciendo lo mejor que puedo y merezco paz" abre espacio a la sanación. El abuso despoja a la persona del control sobre su propio espacio. Fortalecer la autoestima implica volver a habitar el cuerpo desde la seguridad: aprender a escuchar sus señales, honrar el descanso, decir "no" sin culpa y establecer límites claros en tus relaciones. Volver a tomar las riendas de tus decisiones corporales y emocionales es un acto de amor propio sumamente poderoso. La historia no termina en la herida; comienza en la capacidad que tenemos para florecer a pesar de ella.


 


Sara María Mendoza G.

Experta en sexualidad, derechos sexuales y reproductivos. Médica General, con especialidad en Ginecología y Obstetricia. Tiene una Maestría en Sexualidad Humana.


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OpiniónAutoestima

Las mentiras que te dejan sin trabajo

Al final, un currículum puede abrir la puerta a una entrevista, pero es la honestidad la que ayuda a mantenerla abierta.

Crysta Nowell 23 Julio 2026 08:59
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El proceso de reclutamiento y selección de personal es un procedimiento bastante especializado para contratar colaboradores. Aunque no siempre es perfecto, logra detectar muchas mentiras, algo muy común en todas las organizaciones. Una entrevista de trabajo es mucho más que un espacio para responder preguntas; es el inicio de un proceso de análisis de la persona.

Algunos candidatos creen que inventar excusas, exagerar logros, mentir sobre su experiencia, modificar fechas u otras tantas falsedades aumentará las probabilidades de ser contratados. Sin embargo, el proceso está diseñado para detectar dónde se ha mentido, y es muy difícil sostener una mentira. Al final, esto les costará la oportunidad laboral.

Las mentiras más comunes van desde la típica excusa de tener emergencias familiares o personales para justificar un retraso o la ausencia a la primera entrevista, hasta afirmar que dominan un idioma, ajustar las fechas para ocultar períodos sin trabajo, exagerar el manejo de programas requeridos para el puesto, inflar las responsabilidades en el currículum o asegurar que renunciaron voluntariamente cuando, en realidad, fueron despedidos. También están frases como: "aprendo rápido", "me gusta trabajar en equipo", "soy puntual" o "soy responsable", que, a la hora de desempeñar el puesto, muchas veces no se reflejan en la práctica.

Desde la psicología, estas conductas se relacionan con el miedo a ser rechazado, la baja autoestima, la presión social por conseguir empleo o la facilidad para decir mentiras. Desde la perspectiva de los recursos humanos, también es común que las personas oculten problemas ocurridos en trabajos anteriores o exageren la experiencia que realmente poseen. En el ámbito social, específicamente en Guatemala, muchas personas están acostumbradas a decir mentiras para salir de situaciones incómodas.

Los profesionales de recursos humanos realizan entrevistas de forma constante y han desarrollado habilidades para identificar inconsistencias. Además, se apoyan en otras herramientas que les ayudan a detectar cualquier mentira que pueda presentarse durante el proceso. En otros casos, mentir para justificar la inasistencia a citas previamente acordadas es tan frecuente que termina cerrando puertas y perjudicando a quienes verdaderamente han tenido una situación justificada.

La mejor recomendación que podemos dar es ser honestos. Reconocer la verdad y admitir que existen áreas de mejora no es una desventaja. Las empresas valoran cada vez más la buena actitud, la honestidad, la capacidad de aprender y adaptarse, la confiabilidad y las ganas de salir adelante, por encima de cualquier mentira que pueda decirse durante el proceso.

Al final, un currículum puede abrir la puerta a una entrevista, pero es la honestidad la que ayuda a mantenerla abierta. En el mundo laboral, las habilidades se pueden desarrollar, pero la confianza, una vez perdida, es mucho más difícil de recuperar.


Crysta Nowell

Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.


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OpiniónPsicología

Cuando una oportunidad puede cambiar una vida

Los sueños necesitan preparación, perseverancia, pero también necesitan oportunidades.

César Pérez Méndez 22 Julio 2026 19:05
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Hoy tuve la oportunidad de asistir al lanzamiento de la sexta edición del Festival de Canto Luz de Luna 2026, impulsado por Interplaza Xela y Metroproyectos. Salí con una sensación muy positiva al ver que existen iniciativas que creen en el talento y en los sueños de los jóvenes.

En una época en la que abundan las críticas sobre la falta de oportunidades, resulta alentador encontrar proyectos que no solo hablan de apoyar el talento, sino que abren un escenario real para descubrirlo y desarrollarlo.

Muchos jóvenes poseen una voz extraordinaria, una habilidad artística o un sueño que permanece en silencio porque nunca han encontrado la oportunidad de demostrarlo. Para ellos, este festival puede representar mucho más que un concurso: puede ser el inicio de una historia de éxito.

Ningún artista reconocido comenzó siendo famoso. Todos tuvieron un primer escenario, una primera audiencia y alguien que creyó en ellos. Precisamente eso representa Luz de Luna: una puerta abierta para quienes esperan ese primer "sí" que puede cambiar su vida.

Más allá de los premios, el mayor reconocimiento será la experiencia, la disciplina, la confianza y la visibilidad que obtendrán los participantes. Esas oportunidades suelen tener un valor incalculable.

Como sociedad, necesitamos impulsar más espacios donde el talento tenga cabida. Cuando una empresa decide invertir en cultura, arte y juventud, también está invirtiendo en el futuro de su comunidad.

Ojalá muchos jóvenes del occidente del país se animen a participar. Los sueños necesitan preparación, perseverancia, pero también necesitan oportunidades.


César Pérez Méndez

Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.


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OpiniónCésar Pérez MéndezFestival de Canto Luz de Luna 2026

La fe: el mejor capital para construir una empresa

Quien aprende a depender de Dios descubre que el mayor éxito no es construir una empresa próspera, sino una vida con propósito y un legado que glorifique su nombre.

Edwin Ibarra 21 Julio 2026 08:50
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En el mundo de los negocios solemos medir el éxito por las utilidades, el crecimiento o la capacidad de innovar. Sin embargo, existe un activo que no aparece en los estados financieros, pero que sostiene a los líderes en los momentos más difíciles: la fe en Dios.

Todo empresario enfrenta incertidumbre, decisiones complejas y desafíos que ponen a prueba su carácter. En esos momentos, la tentación es confiar únicamente en la experiencia, el conocimiento o los recursos propios. Pero la Palabra de Dios nos recuerda: "Confía en el Señor con todo tu corazón y no te apoyes en tu propia prudencia; reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas"(Proverbios 3:5-6).

La verdadera fortaleza de un líder no radica en creer que puede hacerlo todo, sino en reconocer que necesita la dirección de Dios. Cuando Él guía nuestras decisiones, también moldea nuestro carácter para actuar con integridad, justicia y humildad. Así, la empresa deja de ser solo un negocio y se convierte en un instrumento para servir, generar bienestar y honrar al Creador.

El Salmo 127:1 lo expresa con claridad: "Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican". Ningún plan estratégico sustituye la bendición de Dios. Por eso, antes de abrir una puerta, firmar un contrato o iniciar un nuevo proyecto, vale la pena hacer la pregunta más importante: "Señor, ¿es este tu camino?"

Quien aprende a depender de Dios descubre que el mayor éxito no es construir una empresa próspera, sino una vida con propósito y un legado que glorifique su nombre.


Edwin Ibarra

Médico Especialista en Cardiología y Ecocardiografía. Coach, conferencista y entrenador certificado por el Programa de John Maxwell, Pastor de la Red de Empresarios y Profesionales de Iglesia Bethania Quetzaltenango. Fundador de los Proyectos “Sanando el Corazón” y “Discipulado Empresarial 20/20”.


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OpiniónReflexión

Adiós al Mundial 2026

Silvia Morales Paniagua 20 Julio 2026 16:00
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Se terminó la alegría del Mundial 2026, una fiesta futbolística programada, tan esperada y deseada a nivel mundial, llena de alegría, algarabía, falta de empatía, colores, sinsabores, sorpresas, pesquisas, emociones, conmociones; la plataforma perfecta en donde vimos desfilar atletas conocidos, con una trayectoria y admirable recorrido, y atletas desconocidos, sepultados en el anonimato, que provocaron un tremendo impacto; jugadas que superaron la expectativa de los espectadores; sanciones erróneas que le dieron un tinte de inconformidad e indignación en más de una ocasión; ingresos exorbitantes por la afluencia de aficionados que no escatimaron recursos ni tiempo para estar presentes; segundos, minutos, días y semanas de euforia, cargados de temas polémicos, motivo de convivencia, unión familiar y desacuerdos para países que no tienen el privilegio de participar en un magno evento de tan alto calibre como el descrito anteriormente. El Mundial se convirtió en el mejor pasatiempo, la razón para sonreír, gritar, discutir y hasta llorar por las diversas opiniones.

Si bien es cierta la frase «mente sana, cuerpo sano», queda a nivel utópico en este Mundial porque muchos jugadores denotaron la falta de autorregulación a nivel de sus emociones, manchando de esta manera su imagen.

Regular lo que sentimos disminuye el desgaste psicológico, mejora la resiliencia, transformando la frustración en acción; eventos como el Mundial deben ser y convertirse en el punto y momento crucial para valorizar y dignificar a la persona humana, no para subestimar sus aptitudes, calidades y habilidades.

El mérito en este Mundial también aplica para esos atletas que, sin levantar una copa, influenciaron la vida de muchos, dejando con su participación una gran lección.

La invitación es imitar lo bueno y desechar lo malo, y recordar que en la vida todo tiene sentido.


Silvia Morales Paniagua

Docente de nivel primario y básico con Especialidad en Ciencias Naturales. Licenciada en Administración Educativa y Magíster en Educación Superior.


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¿Qué historia cuenta tu nombre?

Carol Contreras 20 Julio 2026 13:00
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Nuestro nombre es el primer regalo que obtenemos. Para muchos es una tradición familiar heredar el nombre; para otros proviene de un personaje que se admira; en otros casos, simplemente nace de la creatividad, quizá por su significado cultural o porque parecía lindo y poco común. Cada nombre tiene un origen, una historia que escuchamos desde pequeños. Con el paso del tiempo, adquiere un valor significativo; construimos nuestra propia historia y el nombre cobra otro sentido.

Mi nombre inicia con la letra “C”, y la historia que escuché desde niña es que a mi mamá le gustaba Carol, después de conocer a una persona con ese nombre y le pareció bonito; Cecilia, variante femenina, por mi abuelo Cecilio, Q. E. P. D. El objetivo de mis padres era tener cuatro C en mis iniciales. Ya de grande, en alguna tarea de la escuela, busqué el significado en internet, con el cual me sentí muy identificada: Carol, mujer fuerte y valiente, pero también adquiere connotación de alegría, según algunas fuentes.

Tu nombre cuenta una historia; puedes encontrar un significado o simplemente darle un sentido distinto según tus decisiones, valores y la manera en la que estás viviendo. Cuando a veces sentimos que hemos perdido el rumbo y no encontramos la respuesta a la pregunta «¿Quién soy?», te sugiero poner en práctica un ejercicio sencillo, pero muy intencional, para reconectar contigo: crea un acrónimo con tu nombre. Cada letra representa una de tus fortalezas, cualidades o un valor que te representa.

Tu nombre no es solo una palabra que aparece en tus documentos; es la identidad de la persona que eliges construir cada día. Te presentas con tu nombre, te identifican por la persona que proyectas ser. Entonces, ¿qué historia cuenta tu nombre? Recuerda que, en los pequeños detalles, está el poder de tu imagen.


Carol Contreras

Coach de Imagen


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El problema es la tierra en donde cae la semilla

P. Orlando Pérez 18 Julio 2026 07:00
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Unos granos cayeron a lo largo del camino; vinieron los pájaros y se los comieron. Esto representa a todo hombre que oye la palabra del reino y no la entiende; le llega el diablo y le arrebata lo sembrado en su corazón.

Otros granos cayeron en terreno pedregoso, que tenía poca tierra; ahí germinaron pronto, porque la tierra no era gruesa; pero cuando subió el sol, los brotes se marchitaron y, como no tenían raíces, se secaron. Representa al que oye la palabra y la acepta inmediatamente con alegría; pero, como es inconstante, no la deja echar raíces, y apenas le viene una tribulación o una persecución por causa de la palabra, sucumbe.

Otros granos cayeron entre espinos, y cuando los espinos crecieron, sofocaron las plantitas. Representa a aquel que oye la palabra, pero las preocupaciones de la vida y la seducción de las riquezas la sofocan y queda sin fruto.

Otros granos cayeron en tierra buena y dieron fruto: unos, ciento por uno; otros, sesenta; y otros, treinta. Representa a quienes oyen la palabra, la entienden y dan fruto; unos, el ciento por uno; otros, el sesenta; y otros, el treinta (Mt 13, 1-23).

El sembrador no es el problema, tampoco lo es la semilla. El problema siempre es la tierra. La tierra en donde cae la semilla no siempre está en buenas condiciones para que la semilla germine.

La tarea del ser humano en este mundo es siempre la de sembrar la semilla del perdón, el servicio, la reconciliación, la paz y la serenidad para actuar. No se sabe cuánto tiempo viviremos en este mundo. Lo cierto es que Dios nos da los talentos necesarios para poder salir a sembrar la semilla de los valores. Lamentablemente, no todos aceptamos este reto. Hay quienes se dedican a sembrar odio, rencor y resentimiento. Y esto no está bien, puesto que sufriremos las consecuencias en nuestra propia vida.

Lo que nos quiere decir Jesús con estos cuatro tipos de semilla es que el Evangelio ha sido, es y seguirá siendo sembrado en el corazón de cada persona. Los frutos, la eficacia de esta palabra de Dios en nuestra vida, van a depender de la respuesta libre que cada uno dé. El sembrador sale a sembrar en las familias, en los grupos, en el trabajo y en muchos otros espacios de la sociedad, y espera que esa semilla dé frutos. Frutos expresados a través de la coherencia y del testimonio de vida.

Dios siembra la semilla, pero nosotros somos libres de responderle o no. Unos han respondido con responsabilidad; otros han preferido continuar su vida según los criterios mundanos. Al final, cada uno elige lo que quiere mientras viva en esta tierra.

La buena tierra es nuestro corazón. Lo que tenemos que hacer para que la semilla del reino germine y dé buenos frutos es comenzar a hacer una buena limpieza interna. Si el interior no se limpia, difícilmente daremos buenos frutos a nivel personal, en las familias y en cualquier espacio de la sociedad.

No olvide que nuestra estancia en este mundo es por tiempo limitado. Así que aproveche el tiempo que tiene para sembrar valores. Ese es el mejor legado que puede dejar en la memoria de su gente.


P. Orlando Pérez

Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.


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