¿Celebramos libertad?
Libre al viento tu hermosa bandera a vencer o a morir llamará; que tu pueblo con ánima fiera antes muerto que esclavo será. En el mes patrio cantamos a todo pulmón nuestro Himno Nacional, nos llena de orgullo, eleva nuestro ego y sentimos correr en nuestras venas todo el fervor patrio.
Las fiestas, las actividades, las tradiciones que se vuelven parte de nosotros estos días. Todo lo que se relaciona a independencia y libertad nos hace sentir alegres y entusiastas. ¿Cuántos días dura ese sentimiento? ¿Cuánto tiempo dejamos la bandera decorando el auto o la puerta de la casa?
Celebramos una libertad que resuena en tradiciones y papel, pero seguimos siendo esclavos de la rutina, el dolor y la falta de integridad en nuestro actuar. Nuestras convicciones se debilitan y aquellos valores que promovemos se vuelven confusos. Los desfiles atraen a multitudes y la educación y principios se olvidan al dejar las calles desordenadas y sucias. El caos vial es una oportunidad de mostrar la educación, empatía y amabilidad. Pero cada día lo vemos menos.
El egoísmo invade y la poca responsabilidad entorpece. La imagen de los quetzaltecos se generaliza y el buen trabajo de pocos lo opaca la mala actitud de otros. Celebremos la libertad, celebremos nuestras fiestas con orgullo, permite que la buena actitud permanezca y el sueño de una mejor ciudad y de un mejor país se vuelva realidad.
Carol Contreras
Coach de Imagen
¿Qué es el síndrome de Tourette?
Las personas que sufren del síndrome de Tourette son personas totalmente autosuficientes para realizar cualquier tipo de tarea, tanto personal como laboral.
En diferentes espacios encontramos personas con actitudes extrañas que muchas veces se convierten en burla sin pensar que esta persona puede sufrir por ello. Es comprensible que no todos entiendan lo que pasa y por ello se cae fácilmente en la burla y la risa. Esta es una típica descripción de la realidad de aquellas personas que sufren del síndrome de Tourette; es un trastorno poco comprendido por la falta de conocimiento y educación sobre el tema.
El síndrome de Tourette es una condición neurológica que se caracteriza por tics motores, o movimientos involuntarios y repetitivos. Estos tics pueden incluir parpadeos repetitivos, movimientos de cabeza, gestos faciales, carraspeos, sonidos o palabras que la persona no puede controlar voluntariamente. En algunos casos, las palabras pueden ser ofensivas o insultos, mas no son voluntarias ni con el afán de ofender a nadie.
Uno de los mayores desafíos de las personas que sufren de este síndrome es el bullying y la falta de comprensión. Muchas personas interpretan estos tics como una falta de educación, una broma o una conducta intencional, cuando la realidad es que no pueden controlar estos movimientos, sino que son parte de una condición médica que se genera en el cerebro.
Estos movimientos pueden aumentar como reacción a las emociones: algunos cuando se sienten tristes y, por el contrario, otros cuando están eufóricos o felices, cuando están nerviosos, y en cada persona las condiciones son diferentes. También es importante saber que pueden mezclarse los tics al mismo tiempo, y que existen momentos en los que estos tics no se ven porque la persona no está recibiendo un estímulo en el cerebro que los desate. Es por ello que muchas personas creen que es una broma porque no se manifiestan todo el tiempo.
Las personas que sufren del síndrome de Tourette son personas totalmente autosuficientes para realizar cualquier tipo de tarea, tanto personal como laboral, y no tienen problemas en el proceso de aprendizaje. Sin embargo, el bullying hacia personas con síndrome de Tourette puede tener consecuencias profundas.
Las burlas constantes, la exclusión y la estigmatización afectan la autoestima, aumentan el riesgo de ansiedad y depresión, favorecen el aislamiento social e incluso pueden provocar abandono escolar o dificultades para encontrar y mantener un empleo. Irónicamente, el estrés y la ansiedad suelen intensificar los tics, creando un círculo vicioso en el que el rechazo empeora los síntomas y estos, a su vez, generan más incomprensión. Es por ello que se recomienda que, si vemos a una persona con signos de este síndrome, no nos burlemos ni tengamos reacciones en contra de ellos y su condición. Mientras más normalicemos su situación, se sentirán más cómodos y los tics disminuirán o desaparecerán.
Crysta Nowell
Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.
OpiniónPsicología
La crisis de la autoridad docente
En este Día del Maestro, el mejor homenaje es devolver al docente la autoridad profesional, pues educar implica acompañar, orientar y también exigir.
Cada 25 de junio celebramos el Día del Maestro con palabras de agradecimiento y reconocimiento. Sin embargo, detrás de cada aula existe una realidad que merece atención: enseñar se ha convertido en un acto de valentía. Hoy, muchos docentes enfrentan un escenario donde la disciplina y el respeto parecen perder terreno frente a la indiferencia y la falta de compromiso.
En las aulas conviven dos realidades distintas, por un lado, estudiantes responsables, puntuales y comprometidos con sus metas, que entienden que el aprendizaje requiere esfuerzo y dedicación, y por otros alumnos que llegan distraídos por el teléfono celular, muestran poco interés en las clases, incumplen tareas y, en ocasiones, consideran que el respeto hacia el docente y compañeros es opcional.
La situación es más compleja cuando quienes no cumplen con sus responsabilidades exigen obtener las mismas calificaciones que quienes sí se han esforzado durante todo el ciclo.
Esa presión coloca al docente en una difícil encrucijada: mantener criterios de evaluación justos o ceder ante solicitudes que desvalorizan el mérito y el trabajo constante. También existen educadores que, por temor a conflictos, reclamos o falta de respaldo institucional, terminan flexibilizando excesivamente los procesos de evaluación, ampliando plazos de entrega de manera reiterada o asignando puntos sin el desempeño correspondiente. Estas prácticas, lejos de beneficiar al estudiante, debilitan la responsabilidad, la puntualidad y la cultura del esfuerzo que toda sociedad necesita fortalecer.
En este Día del Maestro, el mejor homenaje es devolver al docente la autoridad profesional, pues educar implica acompañar, orientar y también exigir. Hoy más que nunca, reconocer la valentía de quienes enseñan también significa respaldar sus decisiones académicas, fortalecer su autoridad en el aula y comprender que la educación de calidad solo es posible cuando el respeto, la disciplina y el mérito vuelven a ocupar el lugar que nunca debieron perder.
Vilma del Rosario Xicará
Con más de 20 años de experiencia en finanzas, auditoría pública, impuestos y rendición de cuentas. Docente universitaria, Contadora Publica y Auditora, y Dra. en Auditoría Gubernamental y Rendición de Cuentas y Transparencia en la función pública.
OpiniónDía del Maestro
Sexualidad y embarazo en la pareja
Contrario al mito de que el embarazo anula el deseo, la realidad es que la sexualidad gestacional es un terreno dinámico, oscilante y profundamente influenciado por cambios.
El embarazo es, una época de profundas transformaciones. Monitoreamos con minuciosidad el crecimiento del abdomen, las semanas de gestación y los latidos cardíacos del bebé. Sin embargo, hay un tema que suele vivirse en silencio o bajo la sombra del tabú: la transformación de la vida sexual de la mujer y de la pareja. La llegada de un hijo no solo redefine los roles familiares, sino que sacude los cimientos de la intimidad. Contrario al mito de que el embarazo anula el deseo, la realidad es que la sexualidad gestacional es un terreno dinámico, oscilante y profundamente influenciado por cambios biológicos y psicológicos.
La respuesta sexual durante la gestación no es lineal. Los estudios clínicos revelan que el deseo y la satisfacción fluctúan marcadamente por trimestres:
Primer trimestre: Cerca del 60% de las mujeres reporta una disminución en el deseo sexual. Esto está directamente vinculado a los síntomas físicos iniciales: fatiga extrema, náuseas y la enorme carga hormonal de la progesterona.
Segundo trimestre: Es el periodo de bonanza. Con la disminución de los malestares iniciales y un aumento drástico en la vascularización pélvica (mayor flujo sanguíneo en la zona genital), se estima que hasta un 70% de las mujeres experimenta un repunte significativo en su libido y en la facilidad para alcanzar el orgasmo.
Tercer trimestre: El deseo vuelve a descender en aproximadamente el 75% de los casos. El volumen abdominal, la lumbalgia, el insomnio y el temor generalizado a "lastimar al bebé" (un mito firmemente arraigado) actúan como frenos naturales.
La sexualidad es de dos, y la pareja experimenta su propio proceso de adaptación. Investigaciones en psicología perinatal muestran que cerca del 40% de las parejas, experimentan ansiedad respecto a mantener relaciones sexuales durante el embarazo. Las parejas afectivas suelen debatirse entre la atracción hacia el cuerpo gestante y el miedo inconsciente a interferir con el proceso reproductivo. Además, el peso de la "transición a la paternidad/maternidad" puede generar un estrés psicológico que inhibe el deseo. La falta de comunicación abierta provoca que la disminución de la frecuencia coital se malinterprete como rechazo, abriendo brechas afectivas justo en el momento en que más se necesita la cohesión del vínculo.
El desafío no es biológico, es de comunicación. El bienestar de la pareja en esta etapa depende de expandir el concepto de sexualidad más allá de la penetración.
Sara María Mendoza G.
Experta en sexualidad, derechos sexuales y reproductivos. Médica General, con especialidad en Ginecología y Obstetricia. Tiene una Maestría en Sexualidad Humana.
OpiniónSexualidad
Cuando el cielo abre sus manos
Hoy es un buen día para levantar la mirada al cielo y agradecer. El Padre Celestial sigue obrando, sigue sosteniendo y sigue abriendo caminos donde parecen no existir.
En cada amanecer, en cada respiración y en cada bendición que recibimos, se manifiesta el amor perfecto de nuestro Padre Celestial. Dios no es un Padre distante; es un Padre cercano, atento y proveedor. Su corazón está lleno de compasión hacia sus hijos, y su fidelidad permanece para siempre.
Muchas veces atravesamos momentos de incertidumbre, necesidades o preocupaciones. Sin embargo, la Palabra nos recuerda: “Mi Dios suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria” (Filipenses 4:19). Esta promesa nos invita a confiar plenamente en Aquel que conoce nuestras necesidades antes de que las expresemos.
Jesús enseñó: “Mirad las aves del cielo... vuestro Padre celestial las alimenta”. Si Dios cuida de las aves y viste con hermosura los lirios del campo, cuánto más cuidará de nosotros, Sus hijos amados. Su provisión no siempre llega de la manera que esperamos, pero siempre llega en el momento perfecto.
El amor del Padre va más allá de lo material. Él provee paz para el corazón angustiado, fortaleza para el cansado y esperanza para quien siente que ya no puede continuar. Como declara el salmista: “Jehová es mi pastor; nada me faltará”.
Hoy es un buen día para levantar la mirada al cielo y agradecer. El Padre Celestial sigue obrando, sigue sosteniendo y sigue abriendo caminos donde parecen no existir.
Confía en Su amor, descansa en Sus promesas y camina con fe. El Dios que te creó también es el Dios que te sustenta, y jamás abandonará a quienes ponen su confianza en Él.
Edwin Ibarra
Médico Especialista en Cardiología y Ecocardiografía. Coach, conferencista y entrenador certificado por el Programa de John Maxwell, Pastor de la Red de Empresarios y Profesionales de Iglesia Bethania Quetzaltenango. Fundador de los Proyectos “Sanando el Corazón” y “Discipulado Empresarial 20/20”.
OpiniónReflexión
El cinturón: el aliado inesperado que eleva tu imagen
Cada accesorio que elegimos para acompañar un atuendo tiene una función: puede ser elegancia, formalidad, creatividad, feminidad y una variedad muy amplia que permite jugar de múltiples formas. Pero el cinturón es un aliado estratégico en el día a día. Te comparto 5 reglas para elegir el más adecuado y saber cuándo usarlo para elevar tu imagen personal.
1. Grosor del cinturón: elige anchos para darle estructura a tu silueta; puedes usarlos sobre blazers y vestidos. Es ideal para torsos largos. Los delgados son sutiles, perfectos para looks minimalistas y elegantes.
2. Colores: las tonalidades vibrantes y los estampados le dan un punto focal a tu look; los colores atemporales brindan formalidad y estilo.
3. Úsalo para mejorar las proporciones: si deseas visualmente alargar la figura, utiliza el cinturón del mismo tono del pantalón; si deseas alargar el torso, elige un cinturón del mismo tono que la blusa.
4. Haz que complemente el look: el color, la hebilla, la textura y el diseño deben integrarse con el resto del atuendo. En el caso de los caballeros, el cinturón es un accesorio infaltable y debe ser a juego con los zapatos para crear armonía en un look formal. En un atuendo informal, puede usarse en colores cercanos al pantalón.
5. Evita usarlo en estos casos: en el caso de las mujeres, cuando se busca una caída limpia en las prendas, cuando ya hay un diseño acinturado como un enterizo, un traje sastre moderno o un vestido en telas livianas que no requiere el uso de cinturón, ya que, al prescindir de él, la imagen se verá en armonía.
Cada accesorio comunica y juega un papel importante en tu imagen; el cinturón refleja equilibrio, intención y estética. Una regla básica que te indica el uso de este son los pasadores en jeans, faldas o pantalones de vestir. Recuerda que, en los pequeños detalles, está el poder de tu imagen.
Carol Contreras
Coach de Imagen
Y me hice Maestro
De las profesiones más nobles y significativas en la formación y desarrollo de futuras generaciones es la de ser Maestro, porque no solo se trata de facilitar y transmitir conocimientos; se trata de una responsabilidad que va más allá de los conocimientos: es convertirse en la persona que influye, guía, descubre y cultiva habilidades en sus estudiantes.
Ser Maestro es ser un libro abierto ante los estudiantes, quienes ven mucho más allá de una figura que comunica conocimientos: un modelo a imitar y, en ocasiones, el lugar más seguro en quien confiar miedos, problemas y necesidades.
Ser maestro es ser aquel ser que cincela y esculpe la vida de un niño para transformarlo en una bella obra maestra; es y será un ser influyente cuyo único respaldo es la coherencia entre lo que dice y lo que hace, porque no puede hablar a los estudiantes de alcanzar un sueño sin soñar que el medio más seguro para transformar el mundo es la educación.
Ser Maestro es la persona que no puede hablar de compromiso y responsabilidad sin tener presente que la vocación es el mejor aliado y que no es un asalariado, como es subestimada y tildada actualmente la figura del docente.
Ser Maestro es ser esa persona que ha caminado muchos kilómetros, ha soportado la inclemencia del tiempo, quien en ocasiones se ha caído, pero se ha levantado; siempre tiene una sonrisa en sus labios, en su corazón y en sus brazos un espacio para cobijar a sus pupilos, y lo digo en sentido figurado.
¿Quién no recuerda con aprecio y nostalgia a un maestro que tuvo a lo largo de su vida?
Por eso hoy agradezco y honro al gremio de maestros que, con vocación y trabajo, han hecho de la vida de alguien una obra maestra. Anticipadamente, ¡FELIZ DÍA DEL MAESTRO!
Tenga presente que en la vida todo tiene sentido. Buen inicio de semana.
Silvia Morales Paniagua
Docente de nivel primario y básico con Especialidad en Ciencias Naturales. Licenciada en Administración Educativa y Magíster en Educación Superior.
Los Judas de los tiempos actuales
Los Judas siempre han existido en la historia de la humanidad y en la historia de la Iglesia. Hay Judas dentro y fuera de la Iglesia, dentro y fuera de las empresas públicas y privadas. Jesús llama a doce hombres para formar su equipo de trabajo, para que sean sus discípulos. Y los llama para que le ayuden a trabajar y a construir el reino de su Padre. Entre los llamados no todos tienen salud mental. Hay varios enfermos, entre ellos Judas Iscariote. Jesús sabía que solo no podía. Estaba consciente de que la construcción del reino de Dios requería del apoyo de otras personas. Por eso dice: “La cosecha es mucha y los trabajadores pocos… Después, llamando a sus doce discípulos, les dio poder para expulsar a los espíritus inmundos y curar toda clase de enfermedades y dolencias. Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero de todos, Simón Pedro y su hermano Andrés; Santiago y su hermano Juan, hijos de Zebedeo; Felipe y Bartolomé; Tomás y Tadeo; Simón el cananeo, y Judas Iscariote, que fue el traidor”, (Mt 9, 36-10, 8). Los envía a buscar a las ovejas perdidas y a proclamar por el camino que ya se acerca el reino de Dios.
Los envía a echar fuera a los demonios que estaban por todas partes, especialmente entre los escribas y fariseos, quienes se consideraban los únicos sanos. Cada uno de estos hombres tenía la oportunidad de colaborar en la construcción del reino de Dios. Pero no todos tenían clara su misión, por lo que no todos aprovecharon esta oportunidad, entre ellos Judas Iscariote. Este hombre tenía un corazón de piedra y una cabeza dura. Era un hombre malo e hipócrita, porque tuvo el descaro de vender a quien lo había llamado a formar parte de su grupo.
¿Tiene usted algún Judas en su empresa, en su tienda, en su familia? ¿Será que hay algunos o algunas Judas dentro de su parroquia? Creo que sí. A los judas modernos hay que identificarlos y tenerlos a la vista. Nunca odiarlos. El saber dónde están nos ayuda a tenerlos a la vista para cuando llegue la justicia divina. Tarde o temprano los traicioneros experimentarán en su propia vida lo que le han dado a la vida. Y no es que uno se los esté deseando, sino que la vida misma se encarga de poner a cada uno en su lugar. Solo es cuestión de tiempo, porque el tiempo tarda, pero no olvida.
Hay un ejemplo de una mujer en el Antiguo Testamento que sale igualito a su madre o, peor creo. Es una tal Atalía, hija de Ajab y Jezabel. Los padres de esta mujer, en vida, habían sido muy malos, y como dice el refrán: “de tal palo tal astilla”. Esta Atalía decide exterminar a toda la familia real, da un golpe de Estado para quedarse ella en el trono. Pero Yehosebá, hija del rey Joram y hermana de Ocozías, tomó a su sobrino Joás y lo escondió en el templo. Años más tarde esta mujer, Atalía, es derrocada, y es ungido Joás como rey del pueblo, (2 Re 11, 1-4. 9-18.20).
Actualmente hay muchas Atalías, es decir, hombres y mujeres malos, que comen el Cuerpo de Cristo, pero en su vida diaria se dedican a desparramar maldad por todas partes. Pero, como dice el refrán: “el que mal hace mal acaba”. No es que Dios castigue, sino que la vida devuelve lo que uno le da. Y si alguien se dedica a hacer daño, tarde o temprano experimentará en su propia vida las consecuencias de sus acciones.
P. Orlando Pérez
Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.
La integridad como valor y cualidad
La integridad, como valor y cualidad, es sinónimo de bienestar personal y bienestar social. Tenga siempre presente que, en la vida, todo tiene sentido.
Hace unos días estaba observando cómo una compañera de trabajo compartía, en una charla, el valor del silencio. Para ejemplificarlo, realizó un ejercicio que consistía en pasar de mano en mano, entre los estudiantes, un manojo de llaves sin hacer ruido. El reto era que los 120 estudiantes participantes lograran tener en su poder el manojo de llaves en absoluto silencio.
Algunos estudiantes se reían o emitían sonidos que interrumpían el ejercicio. En la tercera oportunidad que les dio, decidí tomar mi celular y grabar el momento. Los estudiantes, al ver que estaban siendo observados a través de un dispositivo y que se evidenciaría si alguien interrumpía el ejercicio, lograron permanecer en silencio y cumplir el reto.
Esta anécdota me hizo reflexionar sobre el valor y la cualidad que tiene una persona para hacer lo correcto en diversas situaciones, aun cuando nadie la esté observando. Es muy fácil hacer lo correcto cuando estamos siendo vistos por alguien; sin embargo, somos una sociedad carente de este valor y cualidad esencial que debe acompañarnos a lo largo de la vida.
Jesús es el máximo ejemplo y modelo de integridad al hacer la voluntad de Dios en su vida. Ser íntegro significa ser honesto, coherente y respetuoso, primeramente con uno mismo y también con las demás personas. En realidad, la integridad no solo demanda honestidad externa, sino que implica tener un corazón y una mente alineados con la voluntad de Dios.
Aplicar la integridad como un valor diario fortalece la autoestima, genera bienestar emocional y propicia la toma de decisiones correctas. A nivel personal, contribuye al crecimiento individual; y, a nivel social, fomenta la confianza y la responsabilidad, construye una sociedad más armoniosa y mejora el ambiente en las relaciones sociales.
La integridad, como valor y cualidad, es sinónimo de bienestar personal y bienestar social. Tenga siempre presente que, en la vida, todo tiene sentido.
Silvia Morales Paniagua
Docente de nivel primario y básico con Especialidad en Ciencias Naturales. Licenciada en Administración Educativa y Magíster en Educación Superior.
OpiniónIntegridad
El costo oculto de hacer un trabajo a medias
Esta falta de conciencia sobre el impacto de sus errores y cuando la persona está acostumbrada a que otros resuelvan, es una persona que desarrolla dependencia laboral.
En cualquier organización es normal que existan procesos de revisión, cambios, correcciones y actualizaciones, pero cuando los cambios son debido a que una persona entrega constantemente los trabajos incompletos, con errores o de baja calidad y estos deben ser corregidos por otros, surge la duda del nivel profesional que tiene esta persona.
Desde la psicología organizacional, el profesionalismo no se mide únicamente por los conocimientos técnicos, sino también por los valores de responsabilidad, compromiso, atención al detalle y la capacidad de asumir las consecuencias de sus propias acciones. Cuando una persona tiene que corregir su trabajo, aunque en el fondo el conocimiento técnico sí esté implementado, únicamente indica la mediocridad en el trabajo. Este juicio es muy duro para cualquier profesional, porque la percepción de los demás sobre su desempeño genera desconfianza; con el tiempo esta persona va a dejar de ser tomada en cuenta.
Una persona que corrige estas actitudes y con el tiempo va cambiando bajo las observaciones o las correcciones realizadas, indica que ha sido falta de capacitación o de tiempo para revisar los detalles. Sin embargo, cuando la actitud es contraria y se desentiende de esos errores y se acomoda para que alguien más los revise y los corrija y sigue repitiendo los mismos patrones, es una persona que ha desarrollado una dependencia laboral que limita su crecimiento laboral, lo que se resume a falta de interés por mejorar. Cuando esta actitud se vuelve constante, se pueden deteriorar las relaciones laborales y afecta la credibilidad de la persona sobre su trabajo.
Esta falta de conciencia sobre el impacto de sus errores y cuando la persona está acostumbrada a que otros se la resuelvan, es una persona que desarrolla dependencia laboral y su crecimiento profesional se limita. Desde la inteligencia emocional, asumir esa responsabilidad de aprender, reconocer sus errores, aprender de los mismos y mejorar la calidad de su trabajo es una señal de madurez profesional.
Al final, ser profesional no significa ser perfecto. Significa hacerse cargo de la calidad de lo que se entrega, aprender de los errores y respetar el tiempo y esfuerzo de quienes trabajan junto a nosotros. Porque el verdadero profesional no es quien nunca se equivoca, sino quien no espera que los demás arreglen constantemente lo que le corresponde hacer.
Crysta Nowell
Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.
OpiniónPsicología














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