Lee el diario digital del sábado 11 de junio | #1190

La Voz de Xela · Redacción 11 Junio 2022 18:47
Comparte

Descarga el pdf completo aquí

Síguenos en nuestras cuentas de redes sociales:
Facebook: La Voz de Xela · Twitter: @lavozdexela · Instagram: @lavozdexela · Portal: lavozdexela.com


Comparte



Para leer: La entrevista completa de Steycy Ovalle en La Voz de Xela

Lee en este artículo la entrevista completa con Steycy Ovalle y su testimonio sobre André.

La Voz de Xela 12 Marzo 2026 17:13
Comparte
La entrevista puede ser vista en las redes sociales de La Voz de Xela.

César Pérez Méndez:
¿Qué tal amigos? ¿Cómo están? Gracias por permitirme acompañarlos en esta ocasión. Primero quiero darles la bienvenida y contarles que esta es una entrevista especial de César Pérez Méndez, porque hoy vamos a conocer una historia. He pedido permiso para poder tocar sentimientos, fibras profundas y, por supuesto, remover un pasado reciente.

Quiero agradecerle a Steycy Ovalle, porque al mencionar su nombre muchos ya sabrán que es la mamá del bebé que lamentablemente, en las fiestas de Navidad de fin de año, perdió la vida en Salcajá, Quetzaltenango, en un incidente de tránsito.

Esta historia nos ha llamado la atención por varias razones. Primero, porque es una historia humana; es una historia de madre. Pero, sobre todo, porque es una historia que todos conocimos, que vimos y a la que le dimos seguimiento. Sin embargo, también es una historia que sigue viva, porque continúa un proceso jurídico y legal.

Estoy muy agradecido porque Steycy confió en esta entrevista, en este espacio, para poder contar su historia y conocer más detalles de este caso tan especial.

Steycy, bienvenida. ¿Cómo se encuentra?

Steycy Ovalle:
Gracias, César. Creo que hasta la fecha sigo sobreviviendo, porque realmente ha sido muy difícil el día a día. Seguir adelante no ha sido fácil, de verdad. Pero también les agradezco a ustedes por tomarse el tiempo para escuchar mi historia.

César Pérez Méndez:
Muchas gracias y gracias por confiarnos su historia. Vamos a iniciar con algunos datos precisos. ¿Cuándo fue y a qué hora ocurrió este lamentable incidente?

Steycy Ovalle:
Fue un 24 de diciembre, cuando todos ya estaban alistándose para las fiestas de la noche. Ese día mi mamá estaba haciendo paches y ya se estaba celebrando en casa.

Yo pensé: “Bueno, es 24 y no tengo regalos para mi hermana ni para una primita”. El nene ya hacía sus manitas así… y mi ilusión era que le dieran su regalito y él lo abriera. Yo sé que él era un bebé y que tal vez no lo iba a recordar, pero era mi sentimiento de madre. Era su primera Navidad.

Como soy madre soltera, yo hacía transmisiones en vivo en Facebook vendiendo cositas. Iba mucho a un centro comercial que está cerca de la salida. A veces iba sola y otras veces iba acompañada con el bebé. Entonces, para mí era como un día normal.

Ese día alisté al nene y dije: “Vamos a traer dos regalitos, unos regalitos de Q20”. No era mucho. Salí con el nene y, créeme César, yo iba tranquila. Como te digo, para mí era un día normal.

Cuando pasamos por el Rancho Rodríguez, yo llevaba el carruaje con el nene. De pronto escuché que algo se quebraba, como plástico. Iba a girar la cabeza, pero tal vez la moví apenas un centímetro y… pasó el carro.

En ese momento me quedé en shock. Lo primero que pensé fue: “Esto es un sueño”. Ni siquiera pude ver el carro. No lo escuché, no frenó, no tocó bocina, nadie gritó “¡cuidado!”. Simplemente pasó el carro y se llevó el carruaje.

Yo empecé a gritar, porque el carruaje terminó volcado frente a otro carro estacionado.

César Pérez Méndez:
¿Contra otro carro estacionado?

Steycy Ovalle:
Sí, contra otro carro estacionado.

En mi mente yo pensaba que el nene estaba en la trompa del carro, que estaba malherido. Nunca pensé que iba a estar… así. Yo decía: “Va a estar malherido”.

Empecé a gritar desesperada: “¡André! ¡André, mi hijo, André!”. Era una desesperación que nunca había sentido. Me agarraba la cabeza y gritaba: “¡Mi hijo, André!”.

Como el carro quedó volcado, yo no podía pasar hacia la parte de adelante. Cuando estaba intentando rodearlo, vi a un hombre que estaba medio afuera del vehículo. Yo ni siquiera me fijé en él. Solo quería encontrar a mi hijo.

Entonces decidí rodear el carro. En ese momento se me acerca un hombre y me dice: “¿Está buscando a su bebé? Está abajo del camión”.

Yo me quedé ahí parada y miré a André debajo del camión. Estaba muy adentro. Solo se le veían sus piecitos.

Corrí, me agaché como pude —porque yo no podía meterme completamente— y lo jalé de los piecitos. Del golpe se le salió el calcetín izquierdo.

Cuando lo jalé, incluso sus bracitos se levantaron. Yo pensé que estaba… que estaba vivo.

Lo levanté porque pesaba. Pero tenía la mollera destapada y había un charco de sangre.

Cuando lo miré… se le veía el cerebro.

Aun así lo levanté. Te juro que todavía movía los ojos. Y ahí fue cuando empecé a gritar.

De ahí lo único que recuerdo es que yo ya estaba sentada y el nene estaba tapado. Entré en shock. No recuerdo quién me lo quitó ni cómo terminé sentada.

Las personas me estaban sujetando porque yo quería volver a agarrar al nene. Lo estaba sacudiendo… no comprendía lo que estaba pasando. Todo fue tan rápido, tan horrible.

Y hasta hoy tengo esa sensación de culpa: “¿Por qué no vi el carro?”. Aunque sé que no fue mi culpa.

Steycy Ovalle (continúa):
Personas del restaurante salieron a ayudar. Me preguntaban mi nombre, dónde vivía. Yo solo repetía: “André… es mi hijo”.

No reaccionaba.

Hasta que una señora, una colochita —hasta el día de hoy no sé su nombre— me tomó la cara y me preguntó: “¿Cómo se llama?”.

Lo único que pude decir fue: “Soy hija de Freddy Ovalle, el que trabaja en el Juzgado de Paz”.

Ella me preguntó: “¿Usted es sobrina de Dani?”.
Y yo solo respondí: “Sí, sí”.

Casualmente mi papá es bastante conocido en Salcajá por su trabajo en el juzgado. La señora era vecina de mi tío, así que comenzó a llamar a mi familia para avisarles.

Yo no tenía mi teléfono. En el carruaje había una bolsita con mi cartera, mi teléfono y una pachita. Todo salió volando.

Cuando encontraron mi teléfono, estaba quebrado. Empezaron a llamar a mi familia, pero nadie contestaba.

Al final lograron comunicarse con mi hermano. Después llamaron a mi mamá y le dijeron que fuera a reconocer a su hija, porque estaba tirada en el Rancho Rodríguez.

Mi mamá empezó a gritar pensando que yo estaba muerta.

Cuando mi familia llegó, mi papá me abrazó por la espalda y me dijo:
“¿Por qué no viste el carro?”

Hasta hoy me preguntan cómo el carro me agarró por la espalda y no me llevó.

He visto el video del accidente unas 200 veces, analizando cada segundo. Y yo ni siquiera recuerdo haberme caído. En el video se ve que el carro me tira hacia atrás y yo me levanto corriendo, pero yo no lo recuerdo.

Steycy Ovalle:
En ese momento yo no sentía nada. Llegó un bombero y me dijo:
—Señora, ¿cómo está?

Yo estaba en shock. Le respondí:
—¿Cómo me está haciendo esa pregunta si mi hijo está ahí tirado? ¿Cómo quiere que esté? No estoy bien.

El bombero me pidió disculpas. Luego me tomaron la presión, el azúcar, y me preguntaban si me sentía bien. Yo solo decía que sí, pero estaba temblando y gritando por mi hijo.

En ese momento lo único que me importaba era mi hijo. Intentar entender que ya no estaba y cómo había pasado todo.

Algo que tengo muy marcado en mi corazón es que yo estaba tirada, gritando por mi hijo, cuando se me acerca mi familia y me dicen:
—Steycy… ¿y el nicho? ¿y la caja? ¿Qué vamos a hacer?

Y yo respondía:
—No sé… ahí está el niño… no me pregunten, no sé.

César Pérez Méndez:
¿Cómo le decían de cariño?

Steycy Ovalle:
André… o Pepillo. Mi mamá le decía Pepillo.

Entonces mi familia me preguntaba qué íbamos a hacer con él, con el nicho y la caja. Pero yo no sabía qué decir. No podía pensar.

Después se realizó el levantamiento del cuerpo y tuvimos que ir al Inacif para continuar con el proceso. Llegué el 24 de diciembre y me dijeron que lo entregarían hasta las 8 de la noche. Pero al final, para hacer corta la historia, me lo entregaron hasta el 25, como a las 10 u 11 de la mañana.

Y lo más duro para mí, incluso más que el accidente, fue tener que reconocerlo.

Yo le decía a la licenciada:
—Yo no quiero entrar a verlo.

Pero ella me dijo:
—Mamita, tiene que hacerlo, porque solo usted puede reconocerlo.

Cuando me pusieron la bata y caminaba por el corredor, yo pensaba: “Dios mío, los hijos tienen que enterrar a los padres… no los padres a los hijos”.

César Pérez Méndez:
No tiene nombre. Cuando muere un padre, uno queda huérfano. Pero cuando muere un hijo… ¿cómo se llama eso? No tiene nombre.

Steycy Ovalle:
Y creo que no tiene nombre porque el dolor es demasiado grande.

Entrar a ese lugar fue horrible. El olor era a carne podrida, había moscas. Me llevaron hacia los congeladores. Yo estaba temblando.

Sacaron la bandeja y estaba la bolsa negra donde estaba mi hijo. La abrieron con confianza, porque es su trabajo.

Esa fue una de las imágenes más profundas que me quedaron.

En el momento del accidente yo había visto que su cabecita estaba muy dañada. Y al verlo ahí… me preguntaba: “Dios, ¿por qué él? ¿Por qué de esa manera?”

Después también tuve que reconocerlo en la funeraria. Me dijeron que lo habían reconstruido.

Lo maquillaron para colocarlo en su cajita. Mi chiquitito era blanquito, pero se veía más morenito. 

Algo que me dolió muchísimo fue que yo quería darle un último besito.

Pero el encargado de la funeraria me dijo:
—No lo puede tocar.

Yo le pregunté:
—¿Por qué no puedo tocar a mi hijo?

Y me explicó que, por el estado en que estaba, habían utilizado ciertos productos para evitar el mal olor. Me dijeron que no podía tocarlo.

César Pérez Méndez:
O sea que no pudo despedirse con un contacto de su bebé.

Steycy Ovalle:
No. No lo pude hacer.

Y eso me dolió bastante, porque era como darle su último beso. Pero me dijeron que no podía.

En todo ese tiempo, legalmente yo todavía no había actuado, porque estaba concentrada en el velorio y en despedir a mi hijo.

Incluso organizar el velorio fue muy difícil. Por la fecha, todo estaba cerrado. No se pudo hacer el estofado como es costumbre; tuvimos que hacer pollo.

Fueron gastos, deudas… porque uno no está preparado para algo así. Nadie tiene guardado dinero pensando que su hijo va a morir.

Durante el culto se me acercaron familiares y amigos y me dijeron:
—Ya le dieron arresto domiciliario a Celeste.

Y yo pregunté:
—¿Cómo que arresto domiciliario?

Imagínate… la caja de mi hijo estaba ahí enfrente, lo estábamos despidiendo y me estaban diciendo eso.

César Pérez Méndez:
Antes de entrar en la parte legal, Steycy nos ha contado que todo ocurrió en un segundo, en un parpadeo. No logró ni ver hacia un lado.

Pero han pasado ya varios días desde entonces. ¿Cuántos días lleva contados desde el accidente?

Steycy Ovalle:
Aproximadamente más de 70 días.

César Pérez Méndez:
Después de este tiempo, ¿qué ha pasado en lo personal?

Steycy Ovalle:
Personalmente siento que se me acabó la vida.

Te soy sincera: he llegado incluso a planear mi suicidio. Pensaba que quizá era mejor terminar con todo el dolor.

Mi hijo era mi única compañía. Es mi único hijo y para mí él era todo.

César Pérez Méndez:
Antes de grabar este espacio, le pregunté a Steycy si estaba segura de compartir su historia y ella me dio su autorización.

Uno de los comentarios que más me estremeció cuando se hablaba de esta tragedia en las noticias era cuando la gente preguntaba: “¿Cuántos fallecidos hubo?”

Alguien respondía: “Uno, el bebé”.

Pero una mamá comentó algo que impactó mucho. Dijo:
“Hubo dos fallecidos, solo que a la mamá la dejaron viva”.

Steycy Ovalle:
Y es muy cierto.

Porque una parte de mí se fue con André.

Incluso cuando lo enterramos, yo puse dentro de su cajita una prenda mía, para que no me extrañara. Él se despertaba cuando no me sentía cerca.

Le puse una blusa mía.

También le puse su lamparita, porque le tenía miedo a la oscuridad. Yo sé que un muerto ya no siente nada, incluso lo dice la Biblia. Pero es el sentimiento de madre.

Con el nicho también fue difícil. Yo quería uno pequeño, pero me dijeron que solo había nichos grandes.

Y yo decía:
—Pero es muy grande para mi bebé.

César Pérez Méndez:
¿Qué prenda fue la que dejó con él?

Steycy Ovalle:
Una blusa mía.Sí, una blusa mía. Se llevó la mayoría de sus mordelones, se llevó toda su cajita, uno de sus zapatos de dinosaurio que estaba estrenando y sus dos lamparitas de angelitos para que él tuviera luz.

César Pérez Méndez:
Porque esa parte sí es completamente verídica: un bebé puede estar lejos de cualquiera, menos de su mamá.. Incluso hay videos donde explican que, cuando sienten el olor de la mamá, los bebés siguen durmiendo; si no, se despiertan. Bajo esa creencia, yo mandé mi ropa en la cajita de André.

Steycy Ovalle:
Y es que, vieras César, yo siempre le decía a mi bebé: “¿Por qué estás llorando? Si mamá no te va a dejar, nunca te va a dejar”. Y el día que yo lo dije en el cementerio sentí que rompí esa promesa. Porque yo siempre le prometí: “Donde va mamá, va bebé”.

 Pero ahora bebé está en otro…  En otro lado. ¿Cómo te podría decir? En otra dimensión. Él ya trascendió, gracias a Dios. Quiero pensar que está en otro lugar.

Fíjate que después del accidente yo me quedé bastante mal, porque yo decía: “No, yo me morí en el accidente. Yo me morí y no estoy reaccionando”. Sentía que el carro también me había llevado a mí, porque los primeros días fueron fatales.

Yo no entendía cómo había salido viva. No te voy a decir que salí ilesa, porque la llanta me pasó por el pie. Al otro día, cuando se me fue la sensación del dolor del shock por la pérdida de mi hijo, me di cuenta de que el pie lo tenía hinchado, morado. Ni podía caminar.

Me llevaron al doctor por los golpes que tenía en el cuerpo, el dolor de la cintura, porque caí sentada con el golpe. Y el doctor me dijo:
“Mire, reposo de tres días”.

Tenía que ir a recoger el cuerpecito del nene. Tenía que hacer todas las vueltas. Porque al ser madre soltera, solo yo. Solo yo podía hacerlo.

Entonces me tuve que aguantar el dolor físico en ese momento. Una ibuprofena y vámonos. Esos días ni comí. Y hasta la fecha me está costando comer. Me está costando entender que la vida tiene que seguir, de cierta manera.

Todavía sigo tratando de buscar el propósito de todo esto. Porque soy cristiana y creo mucho en Dios. Y me pregunto: “Ok, Dios, ¿por qué lo quiso así?”

Quiero creer que Dios no permitió el accidente, pero sí permitió que mi hijo no sufriera. Porque quiero pensar que, aunque él movía los ojitos después del accidente, eran movimientos involuntarios. Quiero creer eso.

Yo me pongo a pensar que cuando el carro se llevó el carruaje, tal vez pudo haber sido peor. Pudo haber quedado completamente destrozado. Cuando pienso en cómo quedó debajo, digo: no, gracias a Dios no sufrió.

César Pérez Méndez:
Hay una premisa que se dice cuando perdemos a un ser querido: la gran pregunta es “¿por qué?”. Y muchas veces esa pregunta no tiene respuesta. Humanamente no la tiene.

Entonces, algunos dicen que más bien hay que preguntarse: “¿para qué pudo haber ocurrido?”. Tal vez esa pregunta puede aliviar un poco el dolor, porque estas pérdidas no tienen comparación, no tienen compensación.

Steycy, ¿cuál es esa interpretación que usted está buscando?

Steycy Ovalle:
Ahorita lo que quiero entender es por qué yo quedé. Por qué el carro no me llevó a mí. Porque estuve a un paso.

Por lógica, cuando yo llevaba el carruaje y el carro pasó, yo debía haber salido hacia adelante. Pero no sé por qué sentí como si algo me hubiera jalado hacia atrás.

Pero también me pregunto: “¿Cuáles son tus planes para mí?”. Porque al menos ahorita yo he sufrido demasiado.

Y digo: estos no creo que sean los planes de Dios, verme sufrir. Pero también pienso que después del sufrimiento vendrá la alegría. La pregunta es: ¿cuándo? ¿Y a qué costo?

Porque enterrar a un hijo es demasiado difícil. Y yo siempre digo algo: no es que minimice cuando un hijo muere por enfermedad, pero al menos tuviste la oportunidad de llevarlo al doctor, de luchar por él, de endeudarte si era necesario para comprar medicamentos o máquinas.

En mi caso no fue así.

Mi consuelo fue que llegó el bombero, quitó la manta, vio a mi bebé… y volvió a taparlo.

A mí me hubiera encantado llevármelo al doctor. 

César Pérez Méndez:
Siempre escuchamos decir que nadie se va para siempre mientras lo recordemos. Mientras esos recuerdos sigan vivos.

Steycy, ¿cuáles son los principales recuerdos de André que guarda en su corazón?

Steycy Ovalle:
Su sonrisa. Era muy risueño ese niño. Muy risueño.

Incluso los psicólogos me dicen: “Sonría por él. Si él era muy risueño, sonría por él”.

Pero es difícil.

Mi nene sonreía desde los cinco meses. Yo le decía: “¿Cómo te llamas?”. Y él hacía gestitos. Muy inteligente.

Le decía: “¿Mové tu chinchín?”. Hay un video que publiqué donde le digo eso y él responde con sus movimientos.

A veces yo digo en broma: los niños muy listos no son para este mundo.

Pero son recuerdos muy lindos. Cuando lo bañaba, por ejemplo. Ya empezaba a patalear, a querer jugar. Yo ya le iba a comprar sus juguetitos para la bañera.

Y son recuerdos con los que yo me quiero quedar en el corazón. Yo digo: fue feliz esos cinco meses.

César Pérez Méndez:
Cinco meses… ¿con cuántos días Dios le regaló la oportunidad de ser mamá de André?

Steycy Ovalle:
Cinco meses y veinticuatro días.

Y falleció un veinticuatro de diciembre.

César Pérez:
Una fecha exacta.

Steycy Ovalle:
Exacta. Y yo creo que uno no se va ni un segundo antes ni un segundo después de lo que le toca.

Porque en los videos el reloj marca las nueve con cuarenta y nueve minutos, con cincuenta y ocho o cincuenta y nueve segundos. Si hubiera cambiado a las nueve con cincuenta, no choca.

Entonces digo: Dios no nos dio ni un segundo más, ni un segundo menos.

Después de que murió mi hijo empecé a investigar mucho: qué pasa después de la muerte, qué pasa con el cuerpo, si hay cielo, si hay infierno… porque me entran muchas dudas como mamá: ¿dónde está mi hijo?

Y encontré algo curioso. El número 24 significa unión familiar. Y quiero creer que ese era el propósito de mi hijo: unir a la familia.

César Pérez Méndez:
¿Quiénes conforman ese núcleo familiar más cercano?

Steycy Ovalle:
Mis padres, mi hermano, mi cuñada… incluso mis tíos. Tal vez antes no teníamos una relación tan cercana, muchas veces por la distancia. Pero todo esto nos ha unido bastante.

Y yo digo: “Ok, André, lo cumpliste y lo vas a seguir cumpliendo”.

Porque considero que este caso no solo me tocó a mí, sino que tocó el corazón de muchas familias.

César Pérez Méndez:
Miles, diría yo. En Guatemala y fuera del país. Fue una noticia internacional.

Steycy Ovalle:
Sí, lastimosamente. Y lastimosamente también me ha tocado a mí contarla. Pero creo que Dios también me mandó a ser fuerte.

César Pérez Méndez:
En medio de todas esas preguntas y búsquedas… ¿qué respuestas ha encontrado sobre lo que pasa después de este capítulo terrenal?

Steycy Ovalle:
Y quiero pensar que allá el tiempo es relativo. Que mientras allá pasa una hora, aquí pueden pasar cinco años.

Quiero creer eso.

Porque entonces imagino que cuando yo llegue y voltee a ver a André, él me diga:
“¡Ah, ya vino mamá!”.

César Pérez Méndez:
Eso está fuerte, pero también da consuelo, Steycy. Nos da consuelo a quienes seguimos aquí en este mundo.

Steycy Ovalle:
Sí, yo quiero pensar eso. Y fíjate que algo bastante interesante es que algunas personas lo han soñado. Mi hermanita, por ejemplo, tiene nueve años y dice que lo soñó.

Ella me contó: “Andresito estaba abrazado por una viejita, morenita”. Y yo pensé inmediatamente en mi abuela. Dice que lo tenía abrazado y jugando. Entonces yo digo: “Bueno, ya está con mis abuelos”. Y, quiera que no, eso me da un poquito de consuelo.

También lo he soñado llorando. Y muchos me dicen: “Es que usted no lo deja descansar”, porque yo voy mucho al cementerio.

César Pérez Méndez:
¿Cada cuánto va?

Steycy Ovalle:
Cuando recién ocurrió el accidente iba cada dos días. Después, cuando pasó mi cumpleaños en enero, empecé a ir solo los sábados.

Siempre voy, lo adorno, lo pinto, llevo algo, algún juguetito. Nunca voy con las manos vacías. Pero también voy a llorarle y a pedirle perdón por no haber visto el carro.

Porque como madre uno sabe que no tuvo la culpa, pero aun así uno siente que debía proteger a su hijo.

César Pérez Méndez:
Una madre muy joven. ¿Cuántos años tiene, Steycy?

Steycy Ovalle:
Veintidós años. A los veinte me embaracé y a los veintiuno lo tuve.

Aunque soy joven, siento que he leído muchos comentarios duros. Comentarios como: “¿Dónde está el papá?”, “¿Por qué madre soltera?”, “Qué bueno que se lo llevaron”.

César Pérez Méndez:
Sí, hay comentarios muy duros. Gente sin corazón.

Steycy Ovalle:
Sí. Y yo digo: tampoco lo tuve a los catorce años. Sé que soy joven, pero sabía lo que estaba haciendo y me estaba haciendo responsable.

La relación con el papá ya había terminado, pero eso no significa que yo no estuviera asumiendo mi responsabilidad como madre.

César Pérez Méndez:
Al final, esos comentarios no tienen cabida. Porque muchas veces los planes de Dios son distintos a los que nosotros imaginamos.

Después de setenta días de este hecho, ¿qué hay en el corazón de Steycy? Más allá del proceso legal, ¿cómo se ha ayudado para seguir adelante?

Steycy Ovalle:
Cuesta buscar ayuda, cuesta mucho.

Los primeros quince días me encerré. No quería hablar con nadie, no quería que me preguntaran nada. Mi mamá me decía: “Steycy, platiquemos, ¿estás bien?”. Y yo simplemente me bloqueaba.

Pero gracias a Dios tengo el apoyo de una psicóloga que se llama Julia Ruano. Ella llega a mi casa, es un amor de persona.

César Pérez Méndez:
¿De parte de quién llega ella?

Steycy Ovalle:
Me contactó por redes sociales. Fue algo voluntario, por lo mediático que fue el accidente. Varias personas me buscaron para ayudarme.

Julia Arruano me ha ayudado mucho en la parte psicológica. Y también está Iván Tebalán, tanatólogo de aquí de Quetzaltenango.

César Pérez Méndez:
Claro, lo conocemos. Le enviamos un saludo, porque también estuvo tratando de contactarla para ayudar.

Steycy Ovalle:
Sí, Iván es un amor de persona. Ambos me han ayudado bastante, sobre todo a encontrar herramientas para salir adelante. Porque no es fácil.

A veces me siento sentada, estancada. No sé qué va a pasar en el futuro. Mis planes eran llevar a mi hijo a la playa, sacarlo a comer, hacer tantas cosas… y todo eso se fue a la basura.

Ahora vivo día a día.

He buscado mucho a Dios, he buscado más a mi familia, he leído libros, escucho podcasts y trato de distraer mi mente. Pero algo que me está afectando mucho son los ataques de ansiedad.

Hace unos veinte días estaba teniendo hasta dos ataques de ansiedad al día. Es horrible. Sentía como si las costillas se me metieran a los pulmones, no podía respirar.

La primera vez pensé que me estaba muriendo. Le dije a mi mamá: “Llame a los bomberos, ya no puedo respirar”. Pensé que ahí se terminaba todo.

Pero mi miedo no era morirme, sino que mis papás me vieran morir. Además, estaba el proceso legal. Yo decía: si yo no estoy, todo esto va a ser peor.

Entonces tengo que ser fuerte. Y creo que hasta hoy sigo de pie por el proceso legal.

También estoy tratando de encontrarme a mí misma otra vez. Porque hasta volver a sonreír duele.

A veces estoy con amistades y me hacen reír un momento, pero inmediatamente viene ese pensamiento: “¿Por qué te estás riendo? Acabas de enterrar a tu hijo”.

César Pérez Méndez:
Es luchar con lo externo, pero también con lo interno.

Steycy Ovalle:
Totalmente. Incluso algo tan simple como ir a comprar un helado. A veces pienso: “¿Por qué estás comiendo? ¿Por qué te estás cambiando? ¿Por qué estás feliz?”.

Y no es que esté feliz. Son momentos en los que trato de distraerme un poco de mi realidad. Pero esos pensamientos vuelven y golpean.

César Pérez Méndez:
Hasta hoy, para Steycy, ¿quién iba conduciendo el vehículo?

Steycy Ovalle:
Incluso hay video de cuando la sacan del carro. La persona que conducía era María Celestre Gramajo.

Los testigos dicen que llevaba puesto el cinturón de seguridad y que tuvieron que desabrochárselo para sacarla. También mencionaron que olía a alcohol.

Dentro del carro había una botella de XL, cadenas de oro y otras pertenencias que después la familia llegó a retirar.

El accidente ocurrió cerca de donde vivimos.

César Pérez Méndez:
¿Usted conocía a esta persona?

Steycy Ovalle:
Solo de vista, porque vivimos cerca. Pero no era alguien con quien yo hablara o tuviera relación.

Tampoco conocía a las personas que llegaron a auxiliarme ese día.

César Pérez Méndez:
Ahora sí, en el ámbito legal: ¿qué ocurrió después? Porque ha sido un caso que parece haberse detenido y la sociedad quiere saber qué está pasando.

Steycy Ovalle:
En Quetzaltenango estuvimos presionando con mi primer abogado, Jonathan Tobar, para iniciar con los procedimientos.

Por ejemplo, por las lesiones que yo tuve, el homicidio culposo se agrava cuando hay lesiones. Pero nunca me mandaron al Inacif.

Me citaban para trámites y cuando llegábamos nos decían que la fiscal no estaba, que se había ido a audiencia o que regresáramos otro día.

Cuando mi abogado preguntó por las cámaras de seguridad, le dijeron que no había cámaras.

Pero en redes sociales estaban circulando videos del accidente. Entonces nos dimos cuenta de que nosotros mismos tendríamos que conseguirlos.

El día del accidente, los peritos que llegaron —Nancy Bonilla y Sergio Mijangos— me tomaron declaración. Yo les pedí ver los videos porque quería confirmar si yo no había tenido culpa.

Sergio Mijangos me mostró ese mismo día los videos del Rancho Rodríguez.

César Pérez Méndez:
¿Ese mismo día del accidente?

Steycy Ovalle:
Sí. Minutos después.

Fue muy duro, pero era necesario verlo para entender lo que había pasado.

Por eso, cuando después dijeron que no había videos en Quetzaltenango, yo me pregunté: “¿Cómo que no? Si ya me los habían mostrado”.

Luego supimos que María Celeste Gramajo tiene un hermano trabajando en el Ministerio Público de Quetzaltenango. Entonces pedimos que el caso se trasladara por conflicto de intereses.

El expediente se trasladó a Totonicapán

Ahí me mostraron algunos videos, pero no estaban los del Rancho Rodríguez ni los de la gasolinera Shell. Solo estaba una cámara del hotel que es la que circula en redes.

Las cámaras nueve y diez de la gasolinera, según dijeron, “se perdieron”.

La perito aseguró que había extraído los videos y que los entregó en un disco al fiscal Wilmer Josué Miranda Maldonado, pero ese disco ya no aparece.

También hubo problemas con las cámaras de la entrada de Marroquín. Yo tenía un video de la municipalidad, pero cuando me entregaron el material, era del 29 de diciembre, no del 24.

Y cuando le mostré al fiscal el video correcto en mi teléfono, dijo que él sí tenía el del 24.

Además, no hubo inspección ocular del vehículo. No revisaron si había alcohol, drogas o botellas dentro del carro. El vehículo quedó abandonado atrás de la PNC de Salcajá.

Tampoco me enviaron al INACIF.

Y el examen toxicológico tampoco se hizo correctamente. La doctora Roxana Rodríguez Gramajo indicó que no pudo hacer un examen de sangre porque “no había lugar para venopunción”.

Pero eso no tiene sentido, porque incluso del tobillo se puede extraer sangre.

Según el informe, solo se hizo un examen de orina, y hasta hoy no hay resultados.

Eso molesta mucho. Porque, por ejemplo, el accidente de la Sinaloa ocurrió dos días después del mío, y el responsable ya estaba en prisión preventiva con el resultado toxicológico.

En cambio, aquí, después de dos meses, no entregan el examen.

Ya se solicitó dos veces oficialmente y no lo entregan. Entonces uno empieza a preguntarse qué está pasando.

César Pérez Méndez:
Actualmente, ¿quién la está apoyando legalmente?

Steycy Ovalle:
Ahora mi abogado es Carlos Martínez.

Él es más directo y me pone en la realidad. Me dice que hay distintos escenarios posibles, pero que van a intentar que en la primera declaración el caso avance hacia prisión preventiva.

Porque como madre lo que yo quiero es justicia. No es justo que yo esté llorando y llevando flores a mi hijo cada sábado mientras la persona responsable está en arresto domiciliario.

Ese día en la audiencia la familia llegó con mascarilla. La señora ni siquiera se acercó a hablar conmigo. Solo levantaba la ceja.

Incluso llegó en silla de ruedas, pero después la han visto en la calle caminando con muletas.

César Pérez Méndez:
Después del velorio y el sepelio, ¿ha habido algún apoyo económico de parte de la familia de la persona señalada?

Steycy Ovalle:
Buscaron a mi papá. El abogado llamó y le dijo que querían hacerse cargo de los gastos funerarios para que “y que ahí se quede todo”.

Le dijeron a mi papá que eso era una relación con su hija, que él no tenía nada que ver porque era mi nieto, no su hijo. Mi papá respondió: “Hable con mi hija”. Pero conmigo nunca se han acercado personalmente ni me han llamado.


Lo que han hecho es buscar a mi papá en su trabajo. El abogado de ellos, Jorge Abundio García Morales, llegó a hablar con él. Le decía: “Mire, don Freddy, lo más que podemos ofrecer son Q50 mil”.

Pero al inicio me ofrecieron 20 mil. Y yo les decía: “Disculpen, pero solo el nicho me costó Q25 mil”. Y no es una exageración; pueden ir a preguntar a la municipalidad.

También buscaron a mi mamá. Llegó el papá de un candidato a la alcaldía de Salcajá, Daniel Ovalle, diciendo que también estaban apoyando. Su papá le dijo a mi mamá: “Por favor dígale a su hija que acepte los 50 mil. Nosotros somos personas serias”.

Mi mamá les respondió: “Mi hija está en la casa, vayan a hablar con ella”.

Porque yo no soy una persona. Sé que los accidentes pasan. Pero lo que me molesta es que se escondan y quieran arreglar todo con todos, menos conmigo.

César Pérez Méndez:
¿Los escucharía si quisieran acercarse?

Steycy Ovalle:
Claro que sí. Yo soy gente, César. Yo sé que los accidentes pasan y que nadie está libre de una tragedia.

Pero que hasta hoy ni siquiera me hayan dado el pésame… eso me duele. Porque no fue un perro al que mataron. Fue mi hijo.

César Pérez Méndez:
¿Ha buscado apoyo en otras instancias?

Steycy Ovalle:
Sí, incluso he tratado de buscar apoyo con diputados. Contacté a Byron Rodríguez, le envié toda la información del caso. Pero luego vi que publicaron una fotografía por el Día de la Mujer junto a Daniel Ovalle.

Entonces uno entiende muchas cosas. Son personas con contactos, con dinero.

Muchos dicen: “Era solo un bebé de cinco meses”. Sí, pero era mi hijo.

César Pérez:
¿Para usted qué sería justicia en este caso?

Steycy Ovalle:
Yo espero que ella esté en la cárcel. Eso es lo que espero. Que sea condenada.

Porque esta familia ya ha tenido problemas en Salcajá, la gente los conoce. Yo creo que solo así algunas personas entienden las consecuencias de sus actos.

César Pérez Méndez:
¿Cree también en una justicia divina?

Steycy:
Claro que sí. Creo que las lágrimas de una madre se pagan doble.

Yo no le deseo el mal a Celeste. Pero si algún día les toca a ellos o a su familia pasar por algo así, que entiendan el dolor que se siente.

César Pérez Méndez:
Entonces no es venganza, es justicia.

Steycy Ovalle:
Exactamente. No es venganza.

César Pérez Méndez:
¿Cómo se siente con el apoyo de la gente que ha llegado a las manifestaciones y a las audiencias para acompañarla?

Steycy Ovalle:
Siento que no estoy sola. Porque legalmente parece que todo está del lado de ellos.

Pero cuando veo a las personas con carteles, con mensajes de apoyo, siento que mi corazón sana un poquito. Es como decir: “No estoy sola”.

César Pérez Méndez:
¿Le gustaría hacer un llamado al Ministerio Público?

Steycy Ovalle:
Sí. Al Ministerio Público les pido que hagan su trabajo, no solo con mi caso, sino con todos.

Es muy desgastante tener que ir a presionar y a insistir cuando uno está atravesando un dolor tan grande. No estamos pidiendo nada fuera de la ley, solo que hagan bien la investigación.

También le pido a los jueces que sean objetivos. Que se pongan en los zapatos de las víctimas.

Porque no puede ser que por conocer a un abogado o por dinero alguien quede libre. Para nosotros, las víctimas, el dolor es muy grande.

Yo solo pido que revisen todas las pruebas y evidencias con objetividad y que se llegue a un resultados satisfactorio

César Pérez Méndez:
También es importante pedir celeridad en el caso. Los operadores de justicia saben que existe una mora judicial.

Steycy, siga luchando. La vida continúa. Siga luchando por usted, por su familia y por la memoria de André.

Estoy seguro de que mucha gente la ha llegado a querer sin siquiera conocerla. Muchas personas han orado por usted, han pedido por su corazón y por su sanación.

¿Qué mensaje quiere dar a todas esas personas que han estado pendientes de usted?

Steycy Ovalle:
Quiero agradecerles de corazón. A través del caso de André he conocido a muchas personas con corazones muy nobles.

Sé que muchas personas han encendido una vela por André, han orado por él, por mí y por mi familia. De verdad se los agradezco y espero que Dios, junto con André, se los multiplique.

También agradezco a las personas que llevaron víveres en su momento, porque realmente fueron de ayuda. Y a quienes han llegado a las manifestaciones, gracias por tomarse el tiempo, incluso bajo el sol.

Porque hoy fue André, pero mañana puede ser una familia completa.

También quiero contarles que en unas semanas haré transmisiones en vivo para recaudar fondos para la lápida de André. 

César Pérez Méndez:
¿A qué número pueden comunicarse con usted?

Steycy Ovalle:
Pueden escribirme a mi WhatsApp: 4733 8053. Ahí siempre respondo.

César Pérez:
Repitamos el número.

Steycy Ovalle:
4733 8053.

César Pérez Méndez:
Ahí pueden enviar mensajes de apoyo o cualquier ayuda que deseen brindar.

¿Cuándo está programada la próxima audiencia?

Steycy Ovalle:
Si no la vuelven a suspender, será el 10 de abril a las 12 del mediodía. La vez pasada fue terrible. Nos llamaron a las diez de la mañana para decirnos que se suspendía por un “problema de agenda”. Nos pidieron que llegáramos con los medios a las dos de la tarde para explicarlo.

Corrimos todos, y al final solo utilizaron esa excusa para suspender nuevamente.

Espero que esta vez sí se realice.

César Pérez Méndez:
¿Algo más que quiera compartir?

Steycy Ovalle:
Agradezco eternamente a todas las personas que han tratado de contactarme, incluso personas que no conozco. Un señor de Cantel llegó a mi casa preguntando por mí entre los vecinos.

Como madre de André, quiero decirles algo: cuiden a sus hijos. Ámenlos, compartan con ellos.

A veces los padres nos desesperamos, pero ámenlos y disfrútenlos. Porque uno nunca sabe cuándo puede pasar algo.

A mí me arrebataron a mi hijo en un segundo, y me quedé con muchos “hubiera”.

Amen a sus hijos y disfruten cada momento con ellos.

César Pérez Méndez:
Muchas gracias, Steycy, por compartir su historia y confiar en nosotros.

Steycy Ovalle:
Gracias a ustedes.

César Pérez Méndez:
Gracias amigos por acompañarnos en este capítulo especial de La Entrevista con César Pérez Méndez. Con permiso.


Comparte

La Entrevista con César Pérez MéndezLa Voz de XelaSteycy Ovalle

Rafael “N” detenido por la PNC por tráfico ilegal de personas

Hombre de 43 años detenido por facilitar viajes ilegales al extranjero.

La Voz de Xela 12 Marzo 2026 16:33
Comparte
PNC captura a presunto responsable de tráfico ilegal en ruta Interamericana

La Policía Nacional Civil (PNC), a través de la Subdirección General de Análisis e Información Antinarcótica (SGAIA), capturó a Rafael “N”, de 43 años, señalado por el delito de tráfico ilegal de guatemaltecos.

La detención se realizó en el kilómetro 101 de la ruta Interamericana, jurisdicción de Tecpán, Chimaltenango, en cumplimiento a una orden emitida por un juzgado de Quetzaltenango.

Según la PNC, las acciones operativas contra este delito continúan a nivel nacional, registrando la captura de más de 25 personas desde enero de este año por casos similares.

Las autoridades reiteran el llamado a la población para no dejarse engañar por personas que ofrecen traslado al extranjero, recordando que poner en riesgo la vida por este tipo de tráfico es ilegal y peligroso.


Comparte

CapturadoPNCQuetzaltenango

Los premios Oscar celebrarán su edición 98 este domingo en Los Ángeles

La ceremonia promete una noche llena de talento, emoción y reconocimiento para las producciones que marcaron el último año en la industria cinematográfica mundial.

La Voz de Xela 12 Marzo 2026 09:05
Comparte
Durante la gala se entregarán 24 estatuillas en diferentes categorías.

Los amantes del cine en todo el mundo se preparan para disfrutar de la 98 edición de los premios de la Academy of Motion Picture Arts and Sciences, que se celebrará este domingo 15 de marzo de 2026 en el Dolby Theatre de Los Ángeles, California, Estados Unidos.

Durante la gala se entregarán 24 estatuillas en diferentes categorías que reconocen lo mejor del cine del último año, incluyendo actuación, dirección y aspectos técnicos de la industria cinematográfica. La ceremonia contará nuevamente con la conducción del comediante y presentador Conan O’Brien.

La transmisión iniciará con la tradicional alfombra roja a las 17:00 horas, cuando las estrellas de Hollywood desfilarán ante las cámaras con sus mejores atuendos. Posteriormente, la ceremonia oficial comenzará a las 18:00 horas, horario de Guatemala.

Los seguidores del séptimo arte podrán ver la gala en vivo a través de la plataforma HBO Max, además de seguir las actualizaciones de los ganadores en las redes sociales oficiales de la Academia.

Entre las categorías más esperadas destaca la de mejor película, donde compiten títulos como Bugonia, F1, Frankenstein, Hamnet, Marty Supreme, One Battle After Another, The Secret Agent, Sentimental Value, Sinners y Train Dreams.

 


Comparte

Premios OscarHollywoodInternacionales

Ocho capturados por robo de diésel en finca de Champerico

Detienen a ocho trabajadores por sustraer diésel de tractores.

La Voz de Xela 12 Marzo 2026 08:02
Comparte
Denuncia ciudadana permite capturar a ocho por robo de diésel.

Ocho trabajadores de una finca fueron capturados por agentes de seguridad luego de ser sorprendidos presuntamente sustrayendo combustible de maquinaria agrícola en la ruta hacia Cajolá, en el municipio de Champerico, departamento de Retalhuleu.

La acción se realizó en respuesta a una denuncia ciudadana que alertó sobre el posible robo de diésel utilizado para el funcionamiento de tractores y maquinaria pesada dentro de la propiedad.

De acuerdo con el reporte, personal de seguridad del lugar sorprendió a los sospechosos cuando presuntamente sustraían 23 canecas de combustible, lo que equivale aproximadamente a 115 galones de diésel.

Entre los detenidos se encuentran seis operadores de tractores identificados como Ricardo “N”, de 36 años; Luis “N”, de 38; Cornelio “N”, de 28; Luis “N”, de 27; José “N”, de 30; y Carlos “N”, de 23 años. También fueron capturados Milton “N”, de 35 años, y Jafet “N”, de 24.

Tras la detención, los señalados fueron puestos a disposición de las autoridades correspondientes para continuar con el proceso legal y determinar su situación jurídica.

 


Comparte

HechosPNCRetalhuleu

Huye tras accidente que involucró tres vehículos en La Esperanza

Socorristas de los Bomberos Voluntarios de La Esperanza atendieron a tres personas que viajaban como pasajeros en el colectivo.

La Voz de Xela 11 Marzo 2026 15:41
Comparte
Imagen que deja el hecho de este día en La Esperanza.

Un accidente de tránsito que involucró a tres vehículos se registró en uno de los accesos principales del municipio de La Esperanza, Quetzaltenango, específicamente en el kilómetro 206 de la ruta Interamericana. Tras el percance, el piloto de una camioneta se dio a la fuga.

De acuerdo con información proporcionada por testigos a elementos de seguridad pública y de viabilidad del municipio, el hecho ocurrió cuando una camioneta tipo colectivo presentó presuntas fallas en el sistema de frenos. Según relataron, el conductor habría advertido previamente a sus compañeros de trabajo sobre el problema mecánico.

Al percatarse de la situación, el piloto intentó evitar una colisión mayor; sin embargo, perdió el control del vehículo y terminó impactando contra un picop que se encontraba estacionado a un costado de la carretera. Debido a la fuerza del impacto, el picop fue proyectado contra la plataforma de un cabezal que circulaba por la misma vía.

Lee otra noticia: 

Tras el accidente, el conductor de la camioneta abandonó el lugar, por lo que autoridades iniciaron las diligencias correspondientes para establecer responsabilidades.

Socorristas de los Bomberos Voluntarios de La Esperanza atendieron a tres personas que viajaban como pasajeros en el colectivo. Los afectados presentaban problemas relacionados con presión arterial elevada y crisis nerviosa debido al susto provocado por el accidente.

Las tres personas son originarias de comunidades cercanas al departamento de San Marcos y, tras ser evaluadas por los socorristas, no fue necesario trasladarlas a un centro asistencial.

Jorge Rodas, socorrista del municipio de La Esperanza, hizo un llamado a los conductores para revisar el estado mecánico de sus vehículos antes de iniciar cualquier viaje, especialmente durante la temporada de Cuaresma y Semana Santa, con el fin de prevenir accidentes y resguardar la vida de los pasajeros.


Comparte

HechosLa EsperanzaBomberos Voluntarios

Trabajador de camión repartidor de gaseosas es baleado

Un nuevo ataque contra un repartido se reporta este miércoles.

La Voz de Xela 11 Marzo 2026 12:33
Comparte
Investigan ataque directo contra repartidor.

Un trabajador de una empresa de bebidas gaseosas fue atacado a balazos por sujetos desconocidos cuando se encontraba en su jornada laboral en Flores Costa Cuca, Quetzaltenango.

El hecho se registró abajo de la parada conocida como El Molino, en la ruta que conduce de Flores hacia Génova Costa Cuca. La víctima fue identificada como Cornelio Álvaro Quiché, de 48 años, quien labora como trabajador de un camión repartidor de gaseosas.

Tras el ataque, Bomberos Municipales de Génova Costa Cuca acudieron al lugar para brindarle atención prehospitalaria. Posteriormente fue trasladado al Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) de Coatepeque para recibir atención médica especializada.

Hasta el momento se desconoce el móvil del ataque, mientras que las autoridades investigan el hecho para dar con los responsables.


Comparte

Ataque ArmadoHechosQuetzaltenango

Recomiendan mantenerse hidratado ante el cambio de clima

Los expertos señalan que mantenerse hidratado ayuda a regular la temperatura corporal, mejorar la función cerebral y fortalecer el sistema inmunológico

La Voz de Xela 10 Marzo 2026 17:02
Comparte
Beber agua regularmente es clave para cuidar la salud durante la transición del clima frío al calor.

Con el cambio de clima, cuando las temperaturas comienzan a subir tras los meses fríos, especialistas en salud recomiendan prestar especial atención a la hidratación para evitar problemas como deshidratación, fatiga o golpes de calor.

El cuerpo humano está compuesto entre un 50% y 70% de agua, por lo que mantener un adecuado consumo de líquidos es fundamental para el funcionamiento de órganos, tejidos y células. Además, diariamente el organismo pierde agua a través de la respiración, el sudor y la orina, por lo que es necesario reponerla constantemente.

Durante el cambio de temporada, muchas personas no perciben la necesidad de beber agua porque aún mantienen hábitos del clima frío. Sin embargo, el aumento de temperatura provoca mayor sudoración y pérdida de líquidos, lo que incrementa el riesgo de deshidratación si no se consume suficiente agua.

Especialistas recomiendan ingerir entre 1.5 y 3 litros de líquidos al día, dependiendo del peso corporal, la actividad física y el clima.

También aconsejan consumir frutas y verduras con alto contenido de agua, como naranja, melón o fresas, y evitar bebidas azucaradas o alcohólicas.

Entre los principales síntomas de deshidratación se encuentran el cansancio, dolor de cabeza, mareos, resequedad en la piel y debilidad. Si estos signos aparecen, se recomienda aumentar la ingesta de líquidos y consultar con un profesional de salud si los síntomas persisten.

 


Comparte

La Voz de la saludGuatemalaHidratación

Amplían límite de edad para ingresar a la PNC

Actualmente se desarrolla la formación de la 58 promoción con 3 mil 300 aspirantes en academias de Santa Rosa, Huehuetenango y la zona 6 capitalina.

La Voz de Xela 10 Marzo 2026 16:36
Comparte
Llaman a unirse a la PNC.

Buscan reforzamiento de la Policía Nacional Civil (PNC) mediante la formación de nuevos agentes y la actualización de los requisitos para quienes desean integrarse a la institución.

Uno de los cambios más recientes es el aumento del límite de edad para aspirar al curso de formación policial. Ahora los interesados pueden postularse hasta los 30 años, cuando anteriormente el máximo permitido era de 29 años.

Las autoridades indican que los aspirantes deberán cumplir con una serie de condiciones establecidas para garantizar que los futuros agentes cuenten con la preparación y las aptitudes necesarias para el servicio.

Durante los primeros dos años de la actual administración, la PNC ha graduado 6 mil 218 nuevos agentes, equivalentes a más del 50% de la meta de incorporar 12 mil policías.

Entre los principales requisitos para ingresar a la Academia de la PNC están:

  • Ser guatemalteco de origen
  • No tener sentencia penal condenatoria firme ni estar ligado a proceso penal.
  • Carecer de antecedentes penales y policiales.
  • Ser graduado del nivel diversificado.
  • Aprobar todas las etapas del proceso de selección.
  • Superar evaluaciones médicas, de laboratorio y especializadas.
  • Aprobar evaluación académica, pruebas físico-atléticas, evaluación psicológica y de confiabilidad.
  • Firmar un compromiso de estudio y servicio policial por un período no menor a dos años.
  • En el caso de las postulantes, no encontrarse en estado de gestación.
  • Tener entre 18 y 30 años de edad.
  • Estatura mínima de 1.55 metros para hombres y 1.53 metros para mujeres.
  • No tener tatuajes en ninguna parte del cuerpo.
  • No presentar perforaciones ni cicatrices por uso de aretes.
  • No haber sido dado de baja de otro curso policial, salvo causas justificadas.

 


Comparte

Policía Nacional CivilGuatemalaQuetzaltenango

Deportan a presunto asesino buscado por femicidio en Quetzaltenango

Detenido tras huir a EE. UU.: acusado de matar a mujer en Quetzaltenango.

La Voz de Xela 10 Marzo 2026 16:16
Comparte
Detenido tras huir a EE.?UU.: acusado de matar a mujer en Quetzaltenango.

Agentes de la fuerza de tarea DEIC-SAFE detuvieron este martes en la oficina de Migración de la Fuerza Aérea Guatemalteca a José "N", de 25 años, quien contaba con una orden de aprehensión por el delito de femicidio.

El arresto se da en seguimiento a la investigación por la muerte de Isabel Sales Guzmán, quien falleció a causa de heridas provocadas por arma blanca el 7 de agosto de 2023, dentro del Cementerio General de la aldea San Miguelito, Génova, Quetzaltenango.

Según las autoridades, José "N" había huido del país hacia Estados Unidos con la intención de evadir la justicia. Sin embargo, fue detenido en ese país por ingreso ilegal, lo que permitió que fuera deportado y puesto a disposición de las autoridades guatemaltecas.

La captura refuerza los esfuerzos de las fuerzas de seguridad para dar seguimiento a casos de delitos contra la vida y garantizar que los responsables enfrenten la justicia. Las autoridades indicaron que José "N" permanecerá bajo custodia mientras se realizan los procedimientos legales correspondientes.


Comparte

QuetzaltenangoJusticiaEstados Unidos