La mujer rural en el proceso de la configuración de la cultura ambiental

Colaboración 27 Enero 2020 19:48
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Por Yendi Yomara Santos Rodas

Dentro del ámbito de la educación informal la mujer del área rural se instituye como elemento sustancial  dentro del proceso de educación ambiental,  y lamentablemente se le ha invisibilizado dentro de las políticas educativas, en tanto que muy poco se le ha reconocido su potencial como figura social copartícipe de la educación y la producción. 

Por tradición, los hombres se han constituido en los propietarios de las tierras productivas, pero son las mujeres las que participan activamente y quizá en mayor medida que los hombres en los procesos de producción, sobre todo, los que se desarrollan a escala familiar.  Ellas se constituyen en productoras alimentarias: Su función es trascendental para determinar y garantizar seguridad alimentaria   y  de bienestar de todo el hogar, en tanto que es ella quien administra los alimentos familiares, pero igualmente, se desempeña activamente como productora de bienes alimentarios de las sociedades.

Pero se debe aclarar aquí, que el concepto de mujer rural no es un sinónimo de mujer agricultora, aun cuando en sea a éste último grupo al que pertenece  un  porcentaje  elevado de mujeres que habitan en las zonas rurales y que  se enrolan en la práctica de la agricultura en forma más o menos permanente.   La labor que se realzará en las siguientes reflexiones, desborda el de mujer productiva agrícola, e incluye y concibe a una mujer productiva en  muchas esferas económicas, entre éstas, la agrícola, y asume su labor en tanto que hace uso de los recursos naturales, de una u otra manera;   pero además, se realza el  papel en   su desempeño  como transmisora de valores sociales, culturales y hasta religiosos de su entorno, adquiridos no solo por su experiencia con esos recursos naturales, sino por efecto de sus relaciones sociales, que implica relaciones de poder, relaciones económicas, etc.

Con el hecho de plantear el caso de la mujer rural,  no se pretende soslayar la importancia de la mujer de otras esferas sociales o económicas,  sino demostrar que por sus particularidades, la mujer del ámbito rural juega un papel relevante dentro del proceso ambiental, porque:  

  1. Tiene una relación directa con los recursos naturales por el papel productivo en el que en la mayoría de los casos se desenvuelve. En tal sentido, el  vínculo que se establece entre las mujeres y su ambiente se entiende por el tipo de actividades que ellas realizan para la reproducción de su familia y de su comunidad.
  • Las madres administran los alimentos y otros recursos que familiarmente se producen.
  • Mantienen un vínculo más estrecho con los hijos, por lo que la tarea de transmisión de valores intergeneracional le corresponde en mayor medida en relación al padre de familia.

Un hecho que es importante resaltar es que las comunidades rurales muestran regularmente diferencias étnicas, por lo que en cada caso el rol que asume la mujer y los valores que  transmite puede variar.  Pero lo que sí es un hecho más común es que,   dentro de la estructura productiva  la mujer se desempeña en  pequeñas parcelas  productivas, mismas que se usan para consumo familiar.   Entonces, estas pequeñas parcelas donde se desempeñan las mujeres  son el  ámbito de producción, de gestión y de consumo, y en relación al proceso de consumo es la mujer quien decide  cuanto y como usar ese recurso.

Aún con  los niveles de vulnerabilidad ambiental, social y económica que caracteriza los ámbitos rurales, a lo cual se suma la exclusión  a la que la mujer ha sido sometida en varias de las esferas de la sociedad, y que  limita  las actividades  domésticas y productoras de las mismas:   es un hecho innegable que  la relación que la mujer tiene con los recursos naturales  es muy estrecha,   misma  que le ha provisto de “conocimientos y experiencias de uso y manejo que son vitales para la conservación y el desarrollo, sin embargo la importancia de estos conocimientos sobre la biodiversidad, por sus condiciones de género, muchas veces han sido desconocidos, ignorados, invisibilizados, e inclusive en muchos casos se han perdido” (Pazmiño,2005).  En definitiva,  se ha de admitir que la mujer rural participa activamente en la gestión ambiental  y  además ha desarrollado cierto conocimiento en torno al manejo de los recursos naturales debido a las actividades propias de su género. 

Calixto (1997) plantea que el papel de la mujer como educadora en la familia incluye lo ambiental.  En torno a la temática ambiental manifiesta actitudes que involucran  a los integrantes de la familia en actividades de uso  de la  energía, del recurso hídrico de prácticas alimentarias y de convivencia. Actividades que se enrolan dentro del qué hacer  de ama de casa y madre de familia.  La mujer se compenetra  de manera más activa en las tareas propias del hogar o denominadas “domésticas”  que los hombres, son las mujeres las  encargadas de proveer de agua, alimento, medicina (se le atribuye a la mujer el uso de plantas medicinales naturales),  en algunos casos de vestimenta, y  de disponer en el hogar un ambiente más inocuo para toda la familia.   Estas actividades, implican una transferencia de conocimientos a las nuevas generaciones en cuanto a  cuánto, qué y cómo consumir.

El problema de la contaminación ambiental y el deterioro de los recursos naturales, se asocia  a muchos factores: patrones de consumo, acelerado crecimiento de la población y  su concentración en algunas áreas;  al desarrollo industrial, cambios de hábito y de consumo, y el nivel de vida. Dichas prácticas se encuentran determinadas e íntimamente relacionadas con las relaciones propias de  la sociedad, en todas sus esferas.

El segundo Congreso Iberoamericano de Educación Ambiental realizado en Jalisco 1997,   estableció con claridad que  los problemas de contaminación ambiental se relacionan en cada acción de la persona, de la familia  y de la comunidad. De hecho,  la producción de desechos son resultantes de los hábitos de consumo de bienes y en cuyo manejo resulta evidente lo siguiente :

• La necesidad urgente de buscar y poner en marcha alternativas de acción para modificar los patrones de consumo doméstico de bienes, entre los que se encuentra sustancias de riesgo.

• Así mismo, es necesario buscar vías y establecer mecanismos de coordinación en la

acción de los diferentes organismos involucrados en la gestión de los desechos domésticos.

Como se hace notar, en dicha convención se adjudica a las prácticas del hogar y más aún, del seno familiar,  una las causas del proceso de producción de deshechos nocivos para el ambiente.  Además, en un apartado posterior, involucra dentro de los procesos de contaminación  no solo  a las ciudades, sino también a las comunidades indígenas y rurales.

Muchas veces impera la idea de que lo rural no contamina en comparación con las sociedades urbanas.  Esto, porque hay menos accesibilidad  comercial,  menor  o nulidad desarrollo industrial,  altos  niveles de pobreza  que implica menor poder adquisitivo,  y determinadas  pautas culturales que rigen las relaciones con el entorno;  aún con ello no se le puede desligar de su responsabilidad en el  proceso de contaminación ambiental. Existe mucha insistencia en   creer que los residuos contaminantes de las áreas rurales son únicamente  producto de las actividades agrícolas,  y  si bien es cierto que  no se puede comparar los niveles y los patrones de consumo del ámbito rural  con el  urbano,  ya no se  puede pensar en un área rural  virgen, es decir aislada en su totalidad   de las transacciones comerciales responsables de introducir  todo tipo de productos, muchos de los cuales,  resultan ser perjuiciosos para el entorno natural.

Muchos de estos  elementos contaminantes y que deterioran el entorno natural se asocian con productos originados en el hogar y a las prácticas relacionadas con la  disposición final de los desechos sólidos,  con la adquisición de productos  imperecederos a los cuales no se les otorga ninguna otra utilidad que aquella para lo cual fue adquirida,  la limpieza y mantenimiento del hogar,  el uso de fertilizantes y pesticidas,  alimentos  de los animales, artículos de belleza y cuidado personal, etc.  Nótese que muchos de estos productos se asocian con actividades  tradicionales de la mujer, por lo que la forma en que se administren dentro del hogar, dependerá en mucho de su educación ambiental, y de igual manera, determinará los hábitos y conductas ambientales de las nuevas generaciones.

Según Errázuriz (FAO, 1987), aún cuando el desempeño de la mujer del área rural no se limita a lo interno del hogar,  las féminas privilegian este desempeño, en tanto que es el único que les otorga  identidad, posición social, que no depende del nivel adquisitivo económico como criterio de diferenciación social.  El papel de madre se constituye en la única posición en que la mujer se siente insubstituible.  “Las actividades domésticas de las mujeres constituyen un sistema semiautónomo, centrado en el bienestar familiar, que es controlado por las mujeres y constituye un área única donde la mujer puede ejercer su poder de decisión con legitimidad y mayor autodeterminación” (Errázuriz, FAO, 1987)

Así, el seno familiar se impone como  la institución social que forma valores y actitudes ambientales culturales ya que mantiene y asegura en muchos de los casos la transmisión oral de la cultura y la conservación de los patrimonios de los núcleos rurales. El componente educativo de la familia es fundamental para el desarrollo psicológico, afectivo y axiológico de todo ser humano.   Una actuación nula o negativa de la familia, conlleva  para el niño o el joven,  indefectiblemente, un desconcierto dada la duplicidad de los mensajes que percibe.

En su relación con la educación formal,  las mujeres  están directamente involucradas con la educación de sus hijos e hijas. De hecho, en mi experiencia educativa,  he podido constatar en todo momento mayor asistencia de las madres a las  actividades escolares y  mayor entereza por apoyar el  desenvolvimiento académico de sus hijos.

Se busca que el niño antes que llegue a la escuela adquiera conciencia de sus posibilidades de influir y actuar en su entorno y de transformarlo, por lo que la educación materna resulta imprescindible en esta dimensión.  Es necesario evitar, que los conocimientos que el niño esté adquiriendo en la escuela y los hábitos que los maestros intenten formar en ellos colisionen con los hábitos y  la  fuerte influencia del hogar; ya  que por medio de una pedagogía íntima, las mujeres transmiten en la cultura doméstica desde la lengua y las concepciones del mundo, hasta las identidades de los sujetos y las relaciones sociales privadas con su ritualidad y mitología; y son las encargadas de vigilar aun a costa suya la obediencia y el cumplimiento de las normas cotidianas (Lagarde, 1996).  En tal sentido, el involucramiento de la mujer en la educación formal debe  obligatoriamente considerarse.  Las mujeres deben apoyar  a los y las docentes en la tarea de educar, y deben ser conscientes de las competencias que la escuela quiere desarrollar.  Los docentes deben considerar a la mujer, madre, en su mejor aliada pedagógica.  Lo más importante es su integración en la toma de decisiones y su comunicación constante con los y las docentes para resolver juntos los problemas que se presenten.

Una educación  que integre familia, escuela y comunidad, será pues la que asegure el éxito de la educación ambiental.

La participación de la mujer en la familia, la comunidad y la sociedad, demanda entonces de la implementación de políticas que fortalezcan su actuación y que valoren su actividad educativa informal.  Se requiere además que las naciones intervengan con programas sustentables que brinden asesoría técnica, capacitación, recursos para la producción, y  educación formal e informal para la mujer rural.    Además, es preciso, que los países superen las acciones excluyentes hacia la mujer, y que las curricula educativas incorporen relevantemente en la teoría y práctica  el eje de género y educación ambiental, pero además, que consideren la incorporación, inexcusable, de la lengua materna como principio lingüístico pedagógico y la cosmovisión y pautas culturales de los grupos sociales marginados, entre estos, los indígenas. 

El programa de la Agenda 21, acordada en la Cumbre de la Tierra en 1997,  realza el fortalecimiento del papel de los  grupos indígenas y de la mujer  con miras al desarrollo sostenible. Y  si bien es cierto que los medios de comunicación han contribuido a difundir  información sobre la problemática ambiental, ésta ha sido mínima y carente de un esfuerzo  mayor que oriente a las familias en relación al  uso de todos los  recursos en el hogar.  Por tanto, se demanda que se remocen los esfuerzos en educación no formal e informal para concientizar y sensibilizar a todos los miembros de la familia.

En definitiva, las  cuestiones como: el rol de la familia, y sustancialmente, el papel ambiental de la mujer en el hogar,  y el cómo se asume el mismo por parte de los demás integrantes de la familia en actividades ambientales concretas, emergen como interesantes objetos para la investigación, pues los resultados emanados de ella podrían favorecer la instrumentación de políticas ambientales al respecto.

"Mientras la contribución de la mujer a la ordenación del medio ambiente no reciba reconocimiento y apoyo, el  desarrollo sostenible seguirá siendo un objetivo difícil de alcanzar" (Informe de la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer, 2010).

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

Calixto Flores, R. (1997). La Perspectiva de Género en la Educación Ambiental. En la Revista Xictli de la Unidad –UPN-  094.  D.F. México.

Daltabuit, M. (1994). Mujer rural y medio ambiente en la selva lacandona, CRIM-UNAM, México.

Ezarruriz,  M. (1987).  Participación Institucional en la vida Campesina. División Agrícola Conjunta. CEPAL/ FAO. Santiago de Chile.

Lagarde, M. (1996). La perspectiva de género en Género y feminismo. Desarrollo humano y democracia. Ed. Horas y HORAS. España.

Pazmiño Montero.  A.  (2005).  Las Mujeres Indígenas  de Latinoamérica en la Agenda del Desarrollo. UICN. Ecuador.

Pazmiño Montero, A. (2006).  Los Objetivos de Desarrollo del Milenio: Las opciones para las Mujeres Indígenas y la Pobreza. Ponencia de Seminario de Mujeres Indígenas, Territorialidad y Biodiversidad. Bogotá, 8 de Septiembre.


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Otro año escolar que se va

Silvia Morales Paniagua 19 Octubre 2026 15:00
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Quizá le son familiares las siguientes frases: “Otro año ya se ha ido, cuántas cosas han pasado, algo hemos aprendido, algo hemos olvidado”. Seguramente dirá que es la introducción de una canción muy popular; está en lo correcto, aplica muy bien a la reflexión que quiero realizar.

Estamos en el declive de un ciclo escolar. Muchos han culminado, otros están por terminar; por lo que es conveniente evaluar y enmendar. Es otro año que se va en el que han transcurrido muchas cosas que deben mejorar para ir un paso hacia adelante en términos educativos. Guatemala lo necesita.

No es desconocido para todos que la educación en nuestro país ha ido en declive. La calidad de los estudiantes no es la misma que la de los estudiantes de hace una década, lo que es preocupante. Por supuesto que, desde el ángulo o perspectiva en que se evalúe, las opiniones pueden variar y ser completamente diferentes. Muchos responsabilizarán a los maestros diciendo: “Ya no hay buenos maestros que dominen contenidos, que sean ejemplo para los estudiantes, maestros con temple y carácter”. Otros dirán: “Es responsabilidad de los padres que en muchas ocasiones están ausentes, llevan a sus hijos para que los maestros realicen el trabajo que corresponde hacer en el núcleo familiar, la construcción de valores y la emisión de sanciones para corregir conductas que en muchos casos son el reflejo de lo que se vive en casa”. Alguien más opinará: “Es responsabilidad de la escuela que se torna aburrida, sin motivación alguna; es mucho más atractiva la tecnología que mucho facilita, a un clic resuelve la vida, privilegiado aquel que la sabe manejar porque sin tanto trabajo y esfuerzo todo es resuelto”. No faltará la opinión: “Son los estudiantes faltos de interés, irresponsables, irrespetuosos hacia las autoridades, no digamos a las reglas y normas”.

Sin buscar responsables, lo importante es corregir y aplicar viejas o nuevas estrategias cimentadas en valores para que la calidad educativa se fortalezca, sin olvidar que este trabajo es de todos. Es necesario, preciso e imperante aplicar valores familiares, éticos, morales, religiosos y sociales que se reflejen en acciones, en el papel que nos corresponda, como autoridades, como padres, como maestros, como estudiantes.

“Quizá la cura para una educación decrépita sea ejercitarnos en el temor a Dios”. Recuerde: en la vida todo tiene sentido.


Silvia Morales Paniagua

Docente de nivel primario y básico con Especialidad en Ciencias Naturales. Licenciada en Administración Educativa y Magíster en Educación Superior.


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El autocuidado es prevención

Carol Contreras 19 Octubre 2026 14:00
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Hace poco más de dos años, durante un chequeo de rutina en casa, descubrí unas bolitas en mis senos. Recuerdo que lo primero que sentí fue miedo. Revisé nuevamente y me provocaba un poco de dolor; mi mente comenzó a imaginar muchas cosas, la incertidumbre se apoderó de mí. Ese mismo día llamé a mi ginecólogo y realicé una cita. Después de realizarme los estudios correspondientes, el diagnóstico fue fibroadenomas, pequeños tumores benignos de la mama, bastante comunes en nosotras, las mujeres. Sentí tranquilidad y mis pensamientos negativos se dispersaron de inmediato. Comprendí algo que hoy quiero compartir: no debemos esperar a que algo duela, alarme o inquiete para prestar atención a nuestra salud. Es importante conocer nuestro cuerpo, atender los cambios que presenta y buscar respuestas a tiempo. La detección temprana puede hacer una diferencia importante en el diagnóstico y tratamiento para la salud.

En este Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, quiero invitarte a realizar una pausa y preguntarte: ¿cuándo fue la última vez que priorizaste tu salud?

Programa tus chequeos, conoce tu cuerpo y consulta con un profesional de la salud ante cualquier cambio.

El autocuidado va más allá del arreglo personal, elegir prendas de vestir o encontrar un momento para descansar; el autocuidado es también tomar la decisión de proteger tu salud, tu bienestar.

Las revisiones recomendadas pueden variar según la edad, antecedentes familiares y factores de riesgo. No esperes a tener miedo para cuidar de ti; tu salud merece estar entre tus prioridades. Si tú estás bien, tu familia también. Recuerda que en los pequeños detalles está el poder de tu imagen.


Carol Contreras

Coach de Imagen


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El derecho a equivocarnos

Algunos tienen consecuencias que debemos asumir. Se trata de tener la honestidad de reconocerlos y, sobre todo, la voluntad de corregirlos.

Luis Felipe Polo 20 Octubre 2026 11:01
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Con los años he aprendido que una de las cosas más difíciles para las personas es reconocer que nos hemos equivocado. No importa cuánto hayamos estudiado, qué responsabilidades tengamos o cuánta experiencia hayamos acumulado. A veces, decir simplemente “me equivoqué” nos cuesta más que el propio error. En mi vida personal y profesional he tomado decisiones que, vistas con el tiempo, seguramente habría hecho de otra manera. También he conocido personas extraordinarias que no tenían dificultad en reconocer sus errores, mientras otras, con mucha preparación y experiencia, encontraban mil razones para justificar los suyos.

Creo que buena parte del problema está en cómo aprendimos a entender los errores. Desde pequeños nos enseñaron que equivocarnos era algo malo, que debíamos tener siempre la respuesta correcta. Y así fuimos creciendo con la idea de que admitir una equivocación podía hacernos perder el respeto de los demás. Pero la vida nos demuestra algo diferente. He visto cómo una disculpa sincera puede recuperar una amistad, cómo reconocer una decisión equivocada puede mejorar el ambiente de trabajo y cómo escuchar una opinión distinta puede ayudarnos a encontrar soluciones que antes no habíamos considerado.

No se trata de justificar nuestros errores ni de restarles importancia. Algunos tienen consecuencias que debemos asumir. Se trata de tener la honestidad de reconocerlos y, sobre todo, la voluntad de corregirlos. Quizás deberíamos enseñar más a nuestros hijos y a quienes nos rodean que equivocarse no es el fin de nada, y que pedir disculpas, cambiar de opinión o comenzar de nuevo también son formas de crecer. Después de todo, nadie tiene todas las respuestas. Tengamos siempre presente que, si algo también nos enseña la vida, es que nunca dejamos de aprender, especialmente de aquello que no hicimos bien.


 


Luis Felipe Polo


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OpiniónReflexión

El uso ético de la inteligencia artificial

La tecnología debe estar al servicio de las personas, no convertirse en una herramienta para perjudicarlas.

Edwin Ibarra 20 Octubre 2026 10:48
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La inteligencia artificial puede ayudarnos a trabajar más rápido, analizar información y encontrar soluciones. Sin embargo, cuanto mayor es su capacidad, mayor debe ser nuestra responsabilidad al utilizarla. Para empresarios y profesionales, la pregunta no debería ser solamente ¿qué puede hacer la IA por mi empresa?, sino también ¿qué debería permitirle hacer?

El primer principio es no causar daño. No debemos utilizar la IA para engañar clientes, manipular información, discriminar personas, fabricar noticias falsas o vulnerar la privacidad. La tecnología debe estar al servicio de las personas, no convertirse en una herramienta para perjudicarlas.

Proverbios 11:3 enseña: “La integridad de los rectos los encaminará”. La honestidad debe mantenerse incluso cuando una herramienta tecnológica nos permita actuar rápidamente o permanecer en el anonimato.

El segundo principio es verificar antes de confiar. Una respuesta generada por IA puede contener errores. Por eso, quien firma, publica o toma una decisión sigue siendo responsable de revisar la información.

La Biblia nos recuerda: “El simple todo lo cree; mas el avisado mira bien sus pasos” (Proverbios 14:15).

Finalmente, debemos preguntarnos si nuestro uso de la IA beneficia realmente a las personas. “Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos”(Lucas 6:31).

La inteligencia artificial puede aumentar nuestra productividad, pero la ética debe dirigir su poder. Usarla bien no significa aprovechar todo lo que puede hacer, sino utilizarla para hacer lo correcto.


Edwin Ibarra

Médico Especialista en Cardiología y Ecocardiografía. Coach, conferencista y entrenador certificado por el Programa de John Maxwell, Pastor de la Red de Empresarios y Profesionales de Iglesia Bethania Quetzaltenango. Fundador de los Proyectos “Sanando el Corazón” y “Discipulado Empresarial 20/20”.


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OpiniónInteligencia Artificial

A una fiesta se asiste con traje de fiesta

P. Orlando Pérez 17 Octubre 2026 07:00
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El profeta Isaías habla de que el Señor, en aquel día, preparará un festín, una fiesta con platillos suculentos para todos los pueblos. Una fiesta en donde habrá vinos exquisitos y manjares. Les quitará el velo que les cubre el rostro para que puedan ver bien. Y ese día se dirá: “Aquí está nuestro Dios, de quien esperábamos que nos salvara”. Y hay que alegrarse por la salvación que nos trae (Is 25, 6-10). Esta fiesta que prepara el Señor es para todos. Todos estamos llamados a la salvación. Dios quiere salvarnos a todos. Pero no nos obliga. Dios da oportunidades para que mejoremos nuestra vida, para hacer esos cambios que haya que hacer, para arrepentirnos, para disciplinar un poco más nuestra vida cristiana. Pero esto ya depende de cada uno. Si alguien no quiere, Dios respeta esa decisión de cada uno. Ojalá estemos dispuestos a hacer cambios integrales en nuestra propia vida para que, cuando el Señor venga, me encuentre listo y yo pueda participar plenamente de la vida eterna.

“Yo sé lo que es vivir en pobreza y también lo que es tener de sobra. Estoy acostumbrado a todo: lo mismo a comer bien que a pasar hambre; lo mismo a la abundancia que a la escasez. Todo lo puedo unido a aquel que me da fuerza”. Sin embargo, agradece el apoyo que le dieron por medio de Epafrodito cuando él estuvo preso, posiblemente en Éfeso. Y le pide a Dios que también satisfaga o cubra las necesidades de la comunidad (Flp 4, 12-14. 19-20). Todo tiene su tiempo. Hay un tiempo en el que uno no tiene casi nada y hay tiempos en los que uno tiene para comprarse al gustito. Y todo esto hay que agradecerle a Dios. Pero ya sea que vivamos en pobreza o en la riqueza, nunca nos olvidemos de los pobres, de los que no tienen nada para vivir.

En Mt 22, 1-14, Jesús cuenta la parábola de un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo. Y mandó a sus criados para que llamaran a los invitados, pero estos no quisieron ir. El rey manda a otros criados para que los inviten, pero uno se fue a su campo, otro a su negocio y los demás insultaron y mataron a los criados. Entonces, el rey se molesta y los manda a matar y a prenderle fuego a la ciudad. Pero como la fiesta ya estaba lista, entonces manda a sus criados para que salgan a los cruces de los caminos e inviten a todos los que encuentren. Y encontraron a buenos y malos, pero todos fueron invitados.

El único requisito era ir con “traje de fiesta”. Cuando ya todos estaban en la fiesta, el rey se da cuenta de que hay un hombre que no iba vestido con traje de fiesta y da la orden para que lo saquen de la fiesta. Ahora bien, cada uno ha recibido esa invitación para asistir a la boda. Pero para poder participar en este banquete de bodas, se me pide el traje de la justicia, de la fortaleza, de la templanza y de la fortaleza. Se me pide asistir con el traje de la fe, esperanza y caridad. En una palabra, el requisito para poder disfrutar de esta fiesta es llegar con el traje de la conversión de vida.


P. Orlando Pérez

Sacerdote católico, Licenciado en Teología, Licenciado en Psicología General, catedrático universitario, con una maestría en Docencia Superior Universitaria.


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Velocidad de la luz: una constante que determina la realidad (2 de 2)

Y cuanto más aprendo sobre la creación, más consciente soy de que conocer el universo también puede ser una manera de admirar a Dios.

César Pérez Méndez 16 Octubre 2026 11:42
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Cuando observo la luz, veo mucho más que fotones, longitudes de onda y velocidades. Veo una realidad de la que depende nuestra vida, una naturaleza cuyas leyes podemos descubrir, pero que no hemos creado nosotros.

La Biblia comienza con una declaración grandiosa: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra” (Génesis 1:1). Poco después encontramos estas palabras: “Sea la luz” (Génesis 1:3).

No confundo el relato bíblico con una explicación de la física moderna. Lo interpreto desde una perspectiva espiritual: la luz, desde las primeras páginas de la Escritura, representa una expresión del orden y de la obra creadora de Dios.

¿Significa que ya comprendemos todos sus misterios? Por supuesto que no. Cada respuesta científica abre nuevas preguntas. Cada descubrimiento nos permite conocer algo más, pero también nos recuerda cuánto queda por descubrir.

Mi convicción es firme: Dios es el Gran Creador de todo lo que existe y el fundamento del orden del universo.

No necesito enfrentar a Dios con la ciencia para defender mi fe. Tampoco necesito renunciar a la razón para creer. Puedo estudiar, preguntar, contrastar evidencias y reconocer los límites de nuestro conocimiento sin abandonar mi confianza en el Creador.

Quizá nunca lleguemos a comprender todos los secretos del universo. Sin embargo, tenemos la extraordinaria capacidad de investigar, descubrir y maravillarnos. 

Cada vez que pienso en la luz, en sus propiedades y en su papel esencial para la vida, reafirmo una convicción personal: detrás de la inmensidad del universo encuentro razones para creer en una inteligencia creadora superior a nosotros: Dios.

La ciencia me ayuda a comprender la grandeza del universo. Mi fe me lleva a reconocer en esa grandeza la obra de su Creador.

Y cuanto más aprendo sobre la creación, más consciente soy de que conocer el universo también puede ser una manera de admirar a Dios.


César Pérez Méndez

Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.


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OpiniónVelocidad de la Luz

Nuestras calles bañadas de lluvia…

Estos problemas también son responsabilidad de los habitantes, quienes necesitan comprometerse con su territorio.

Claudia Yomara Mazariegos Soto 16 Octubre 2026 11:17
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En las columnas anteriores, se discutió sobre los diferentes problemas que tiene la ciudad, entre los accesos, el crecimiento desmedido, los servicios básicos insuficientes, los problemas de tráfico, la falta de movilidad con calles inaccesibles para transitar y, como si fuera poco, ahora nos encontramos con la lluvia que viene a intensificar los problemas.

Las recientes lluvias han provocado inundaciones, hundimientos y colapsos de drenajes en varios puntos del municipio.

Cuando una ciudad no tiene planes de crecimiento ni un estudio urbanístico, sin ordenamiento territorial, mucho menos un estudio ambiental, se enfrenta a un caos. Como el vivido recientemente, con calles anegadas, tragantes tapados y ríos de tierra y basura.

Las soluciones no están a la vuelta de la esquina, no son mágicas. Se necesita de personas comprometidas con la comunidad que busquen medidas de mitigación para mejorar la calidad de vida, para que las personas vivan con dignidad. Se necesitan autoridades que tengan visión de futuro, que cuenten con especialistas para buscar soluciones, que se comprometan con los ciudadanos.

Estos problemas también son responsabilidad de los habitantes, quienes necesitan comprometerse con su territorio, cambiar los malos hábitos, como tirar basura en la calle, mantener limpio su espacio, ser comprometidos con nosotros mismos; no somos solidarios, no pensamos en los demás, en cómo afecta lo que hacemos o dejamos de hacer.

En un artículo de la CONRED dice: "No es la lluvia, es la basura".

La basura obstruye los sistemas de drenaje, eleva de manera crítica el riesgo de inundaciones durante la época de lluvias y genera graves focos de contaminación e infección en las comunidades.

Hagamos conciencia y exijamos a las autoridades que hagan el trabajo para el que fueron electos y nosotros, los ciudadanos, realicemos el compromiso con nuestro municipio: no tirar basura en la calle.


Claudia Yomara Mazariegos Soto


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OpiniónQuetzaltenango

Profesionales explotados: profesionales frustrados

Cuando el trabajo deja de ser un espacio de crecimiento y se convierte en una fuente de desgaste emocional y frustración profesional, se deteriora la calidad de vida.

Crysta Nowell 15 Octubre 2026 09:03
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La necesidad de trabajar se ha convertido en un problema para los profesionales que, por necesidad, soportan cualquier situación. Los profesionales son personas que se preparan, tienen talento, han desarrollado experiencia y cuentan con formación académica para crecer y tener mejores oportunidades laborales. Sin embargo, las jornadas excesivas, las responsabilidades que no son acordes con el puesto, la remuneración y el tiempo, la falta de motivación, las jornadas largas y otros factores pueden provocar que el profesional empiece a desgastarse emocionalmente. Esto es explotación laboral.

El trabajo no es solo una fuente de ingresos; es un espacio para desarrollarse profesionalmente, ser reconocido, tener sentido de pertenencia y alcanzar la realización profesional. La frustración se genera cuando se entrega demasiado y no se recompensa debidamente, lo que crea un sentimiento de injusticia.

Los profesionales que viven esta situación experimentan agotamiento emocional, falta de energía y entusiasmo. Sienten que se esfuerzan de más, que nunca es suficiente y empiezan a presentar problemas para dormir, falta de concentración y conflictos en su vida personal, hasta que, con el tiempo, comienzan a manifestarse signos de burnout.

Este problema se presenta en aquellas entidades que normalizan el sacrificio de sus trabajadores, confunden la responsabilidad y el compromiso con la obligación y el sacrificio que sobrepasan los límites humanos. La situación se complica cuando se desmerita el trabajo y al profesional. En concreto, se presentan situaciones como horarios extensos, funciones que no corresponden al puesto, sobrecarga de tareas y funciones, recursos limitados, poco contacto con los altos mandos de la empresa, maltrato e incumplimiento de los derechos laborales. Esto se conoce como explotación laboral.

Las empresas también deben comprender que exigir más sin ofrecer condiciones adecuadas no garantiza mejores resultados, ya que un trabajador agotado puede cometer más errores, perder la iniciativa y, como consecuencia, desvincularse de sus responsabilidades.

Ningún título universitario obliga a una persona a sacrificar su salud mental para demostrar su valor. Cuando el trabajo deja de ser un espacio de crecimiento y se convierte en una fuente de desgaste emocional y frustración profesional, se deteriora la calidad de vida de quienes trabajan en estas entidades y, como consecuencia, disminuyen su efectividad y productividad.


Crysta Nowell

Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.


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OpiniónPsicología

Capturan en Retalhuleu a hombre requerido por extorsión a transportes

El detenido era requerido por un juzgado de Quetzaltenango desde 2021.

La Voz de Xela 14 Octubre 2026 11:30
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Policías de la Comisaría 34 capturaron a un hombre de 59 años durante un operativo en Retalhuleu.

Un hombre de 59 años fue capturado por el delito de extorsión durante un operativo de seguridad e identificación realizado por agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) en la zona 1 de Retalhuleu.

El detenido, identificado como Miguel “N”, se presentó como pastor evangélico y tenía una orden de captura emitida por un juzgado de Quetzaltenango el 21 de abril de 2021, según información policial.

La investigación está relacionada con depósitos recibidos en una cuenta bancaria que, de acuerdo con las pesquisas, estarían vinculados con extorsiones contra una empresa de transporte extraurbano.

Los agentes de la Comisaría 34 hicieron efectiva la orden judicial durante el operativo. El señalado quedó a disposición de las autoridades correspondientes para solventar su situación legal.

Las investigaciones continúan para establecer las circunstancias del caso y determinar las posibles responsabilidades.


La Voz de Xela


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PNCExtorsiónRetalhuleu