Busco alcalde para Xela (Parte III de V)
PUNTUAL Después de la Semana Mayor hay que tomarse más en serio algunas cosas, no solo el trabajo, por ejemplo, prestar atención a las aguas políticas que se avecinan. Por el momento no hay sorpresas, aunque esa puede ser la sorpresa: apatía. Al gobierno local le veo poco, no solo en tiempo, sino que en resultados. No van a poder solucionar ni un solo tema, como la recolección clasificada de la basura (por improvisar y no socializar antes el impacto) y solo van a dejar incrementadas inconsultamente las tarifas de electricidad, porque tampoco van a resolver, en definitiva, el conflicto y deuda con el Instituto Nacional de Electrificación (INDE). Por ello, es importante hablar del próximo equipo edil que dirigirá la segunda ciudad más importante del país. Xela no es cualquier ciudad como para que cualquiera la dirija, debe ser un grupo calificado. Busco alcalde, concejales y síndicos con este perfil: muchas ganas de servir a Xela (no servirse, como los que han pasado y los actuales), que demuestren qué han hecho, no necesariamente en lo público, puede ser en lo privado, en la academia, en lo social o hasta en lo deportivo, pero que sean personas con historial personal de productividad y proactividad. Esta es la suma de perfiles para gobernar una ciudad como Xela: experiencia, profesionalismo, disciplina y voluntad. Todo evidenciado con hechos. Ya el pueblo está cansado de gente que solo quiere y no puede; debe ser el 2019 para elegir personas que puedan y que quieran. Que haya compromiso, porque se vienen condiciones desafiantes para resolver en una ciudad intermedia y con aspiraciones de ser emergente. El gobierno municipal del 2020-2024 debería ser liderado por la capacidad y el carácter de un hombre o una mujer que tenga cualidades definidas, no solo políticas, sino que ejecutivas, dentro de una visión y propósito de mediano y largo plazos, al menos para las siguientes dos décadas, al 2040. La conducción y dirección de un territorio sí depende de un líder, pero con el respaldo y acompañamiento de un buen equipo. Estamos anhelando como vecinos, que sea entonces, un grupo interdisciplinario y, además, representativo; no cuates o excompañeros de clase como algunos que acompañan hoy en día a Luis Grijalva. La conformación del equipo será clave para las distintas propuestas que surjan, porque existe la posibilidad de que ahora no gane un alcalde, sino que un equipo serio, definido, decidido y visionario. Xela merece más. ARTÍCULOS ANTERIORES: Busco alcalde para Xela (Parte I de V) http://bit.ly/2Eo1oEY Busco alcalde para Xela (Parte II de V) http://bit.ly/2JlCWYo
César Pérez Méndez
Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.
Liderar no es tener siempre la razón
La autoridad puede imponer silencio. El liderazgo, en cambio, construye confianza.
Algunos confunden liderazgo con autoridad. Pensamos que lidera quien ocupa el cargo más importante, toma la decisión final o tiene la última palabra. Pero tener autoridad y ejercer liderazgo no son necesariamente la misma cosa. Un cargo puede otorgarnos poder para decidir. No puede garantizarnos la confianza de los demás. El verdadero liderazgo se pone a prueba precisamente cuando alguien piensa diferente. Es fácil escuchar cuando estamos de acuerdo. Lo difícil comienza cuando una persona cuestiona una decisión, propone otro camino o simplemente nos dice algo que no queremos escuchar.
Podemos utilizar nuestra autoridad para cerrar la conversación o nuestro liderazgo para abrirla. Cuando una pregunta es interpretada como desafío, una discrepancia como deslealtad o una crítica como amenaza, las personas aprenden rápidamente a guardar silencio. Y una organización donde todos callan puede parecer ordenada, pero difícilmente será una organización sana.
Paradójicamente, quien necesita silenciar a los demás para reafirmar su autoridad no demuestra fortaleza. Muchas veces demuestra exactamente lo contrario. El liderazgo seguro no teme a las preguntas ni necesita rodearse de personas que siempre digan que sí, porque quien confía en su capacidad para liderar puede escuchar una opinión contraria sin sentirse amenazado por ella.
Necesitamos líderes con convicciones, pero también con la seguridad suficiente para escuchar, preguntar, reconocer errores y aceptar que alguien más puede tener razón. Reconocer una buena idea ajena no disminuye a quien lidera; lo engrandece. La confianza se construye precisamente allí: cuando podemos disentir sin convertir al otro en adversario.
Porque liderar no consiste en conseguir que nadie nos contradiga. La autoridad puede imponer silencio. El liderazgo, en cambio, construye confianza. Porque no todo aquel que tiene autoridad sabe liderar. Y no todo verdadero líder necesita imponer su autoridad.
Luis Felipe Polo
OpiniónLiderazgo
Cuando la esclavitud del ego dirige mis decisiones
¿Cuántas decisiones estás tomando para proteger tu propósito y cuántas para proteger tu ego?
La esclavitud del ego comienza cuando dejamos de gobernarnos por principios y permitimos que nuestra necesidad de reconocimiento, control y superioridad determine nuestras decisiones. En empresarios y profesionales, esta esclavitud puede disfrazarse de ambición, liderazgo o carácter fuerte, pero sus frutos son evidentes: incapacidad para escuchar, resistencia a corregir, dificultad para delegar y necesidad constante de tener la razón.
La Biblia confronta esta realidad: “Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu” (Proverbios 16:18). También enseña: “Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad” (Filipenses 2:3).
La pregunta incómoda es: ¿cuántas decisiones estás tomando para proteger tu propósito y cuántas para proteger tu ego? Porque cuando el ego gobierna, el éxito puede convertirse en una prisión: tenemos posición, pero no libertad; autoridad, pero no dominio propio.
Jesús advierte: “¿Qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?” (Marcos 8:36). Y recuerda: “El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido” (Mateo 23:12).
¿Cómo somos libres? Primero, reconociendo nuestra esclavitud. Después, practicando humildad: escuchar antes de responder, aceptar corrección, delegar, pedir perdón y someter nuestras decisiones a principios superiores. “Con humildad viene la sabiduría” (Proverbios 11:2).
La verdadera libertad comienza cuando dejamos de preguntarnos “¿cómo quedo yo?” y empezamos a preguntar “¿qué es correcto?” ante Dios y ante los demás.
Edwin Ibarra
Médico Especialista en Cardiología y Ecocardiografía. Coach, conferencista y entrenador certificado por el Programa de John Maxwell, Pastor de la Red de Empresarios y Profesionales de Iglesia Bethania Quetzaltenango. Fundador de los Proyectos “Sanando el Corazón” y “Discipulado Empresarial 20/20”.
OpiniónReflexión
¿El miedo decide por ti?
Me da miedo equivocarme, me da miedo fracasar, también me da escalofríos sentirme juzgada, y no digamos el miedo de estar en conversaciones y no sentirme preparada. Nos convencemos de que no podemos cuando esperamos a sentirnos seguros para tomar decisiones… ¿Qué tal si espero para que desaparezca el nudo en la garganta o la sensación de vacío en el estómago que me repite: “¿Y si no funciona?”
El miedo no desaparece; necesitamos aprender a avanzar mientras lo seguimos sintiendo. Usualmente aparece cuando iniciamos un proyecto, cambiamos de trabajo, estamos por cerrar un ciclo, cuando tenemos que hablar en público, cuando queremos hacer un cambio significativo en nuestra vida. Te comparto tres sugerencias para cuestionarte cuando el miedo intenta decidir por ti:
1. Recuerda tu propósito. Pregúntate: ¿cuál es la razón por la que comenzaste? Recuerda lo importante que es dar ese paso para ti; el propósito es la brújula que nos guía aun cuando las emociones nos hacen dudar del camino a recorrer.
2. Reprograma tus pensamientos, reconoce aquellos que te frenan. La mente es tan poderosa que puede convertir en realidad lo que estás pensando. Ante la pregunta: “¿Y si sale mal?”, cambia por: “¿Cuál es el siguiente paso que sí puedo dar?”
3. Un paso a la vez. Avanzar puede ser enviar un mensaje, escribir tu idea, pedir una oportunidad, tomar una decisión hoy. El movimiento genera confianza; ningún paso es pequeño si te lleva hacia tu objetivo.
Muchas de las cosas que hoy haces con naturalidad alguna vez también te dieron miedo. Construye una vida en la que esa emoción no sea quien tome las decisiones por ti. Recuerda que en los pequeños detalles está el poder de tu imagen.
Carol Contreras
Coach de Imagen
Cuando la memoria cambia, pero la necesidad de afecto permanece
La sexualidad tampoco desaparece necesariamente cuando la memoria comienza a fallar.
Cada 21 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Alzheimer, una fecha que busca crear conciencia sobre una enfermedad que afecta no solamente la memoria, sino también la identidad, las relaciones, la autonomía y la vida cotidiana de millones de personas. Y hay un tema del que hablamos muy poco cuando hablamos de Alzheimer: la sexualidad del paciente. Se puede olvidar una fecha, un nombre o incluso dónde dejó las llaves, pero eso no significa automáticamente que deje de necesitar cariño, contacto físico, intimidad, compañía o afecto.
La demencia constituye uno de los grandes desafíos de salud pública del mundo. Según la Organización Mundial de la Salud, en 2021 aproximadamente 57 millones de personas vivían con demencia, y cada año aparecen cerca de 10 millones de nuevos casos. El Alzheimer es la forma más frecuente de demencia y representa aproximadamente entre 60 y 70% de los casos**. Más del 60 % de las personas con demencia viven en países de ingresos bajos y medianos.
Además, las mujeres están particularmente afectadas: tienen una mayor carga de discapacidad y mortalidad asociada con la demencia y realizan alrededor del 70% de las horas de cuidados que reciben las personas con esta condición. Algunas personas pueden experimentar una disminución del deseo sexual, dificultades para iniciar o mantener relaciones sexuales, cambios en la respuesta sexual o menor interés por la intimidad. El deterioro de ciertas áreas cerebrales relacionadas con el control de los impulsos puede producir desinhibición sexual, conductas que antes no formaban parte del comportamiento de la persona o expresiones sexuales socialmente inapropiadas.
Una revisión sistemática más reciente señala que determinadas conductas sexuales inapropiadas pueden presentarse hasta en 25% de las personas con demencia, aunque las cifras dependen mucho de cómo se defina y detecte el fenómeno.
La sexualidad tampoco desaparece necesariamente cuando la memoria comienza a fallar. Una revisión sistemática sobre parejas que viven con demencia encontró que muchas continúan manteniendo formas de intimidad física y que, en algunos casos, las expresiones de intimidad no sexual pueden adquirir mayor importancia.
Entender al ser humano como un ser sexuado nos ayuda a empatizar con cambios en enfermedades como ésta.
Sara María Mendoza G.
Experta en sexualidad, derechos sexuales y reproductivos. Médica General, con especialidad en Ginecología y Obstetricia. Tiene una Maestría en Sexualidad Humana.
OpiniónSexualidad
La ciudad de nuestros sueños…
Hay un crecimiento poblacional que demanda servicios básicos, seguridad, libertad de movimiento.
Quetzaltenango tiene un crecimiento económico e inmobiliario superior al promedio nacional, impulsado por el comercio, la educación y los servicios que ofrece la ciudad. Cada vez se ven construcciones nuevas, centros comerciales de grandes proporciones que ofrecen servicios variados y que invitan al consumismo. La ciudad funciona como centro financiero de Occidente de Guatemala.
Xela ofrece al suroccidente del país una oferta educativa, con establecimientos de calidad en todos los niveles, desde la primaria hasta la universidad, por lo que cada año llega una comunidad que migra en ciertas fechas, que necesita servicios públicos y viales.
Hay un crecimiento poblacional que demanda servicios básicos, seguridad, libertad de movimiento. El reto del futuro es apuntar a dejar una ciudad transitable, vivible, en donde se pueda vivir, caminar sin obstáculos, sin miedos, pero esta ciudad no existe, está en pañales o es como el niño que aprendió a correr sin saber caminar. Porque está creciendo desorganizada, sin planes de crecimiento, sin un buen estudio urbanístico, sin ordenamiento territorial, mucho menos un estudio ambiental, porque sí, el medio ambiente también es importante.
Este crecimiento que para algunos es progreso, ya que significa oportunidades económicas. Para los habitantes del municipio es una preocupación. Porque como bien lo dice un pensador, "todo progreso trae una destrucción". Algunos dicen que viene la destrucción no solo de lugares, sino también de valores, de costumbres y, sobre todo, de la paz mental. Este análisis nos lleva a replantearnos: ¿Qué calidad de vida queremos? ¿Este es el tipo de ciudad que soñamos? ¿Es la ciudad que queremos? ¿Qué debemos hacer como ciudadanos para recuperar la ´Tacita de Plata´ de la que estábamos orgullosos?
Urge gestionar de mejor manera el crecimiento urbano para evitar la saturación de los espacios comerciales y habitacionales, urge que las autoridades asuman su responsabilidad. Urge construir la ciudad que soñamos.
Claudia Yomara Mazariegos Soto
OpiniónQuetzaltenango
Después de Xelafer, comienza la recta final
La recta final de 2026 exige enfoque, disciplina y, seguramente, un esfuerzo adicional.
Aunque la Feria de Xela aún no termina formalmente, los desfiles ya quedaron atrás y con ellos comienza a cerrarse una de las etapas más significativas del calendario anual de Quetzaltenango. Las actividades en el campo de la feria continuarán algunos días más, pero en las calles ya se percibe otra atmósfera: Xela empieza a despedir su fiesta y, simbólicamente, comienza la recta final del año.
Después de la Feria, el comercio empieza a cambiar de ritmo. Aparecen las primeras promociones de fin de año, los establecimientos se preparan para una temporada decisiva y las familias comienzan a pensar en los meses que vienen. Pero este 2026 llega a esta etapa con desafíos que no pueden ignorarse.
El incremento en el precio de los combustibles golpea directamente los costos de transporte, producción y distribución, y termina teniendo efectos en el bolsillo de las familias. A ello se suma una situación que quizá no hemos dimensionado suficientemente: el comportamiento del clima.
Durante Xelafer, a diferencia de otros años, las lluvias intensas prácticamente no fueron protagonistas. Este cambio puede parecer favorable para las actividades de la Feria, pero también debe llevarnos a pensar el el futuro. Las alteraciones en los patrones climáticos pueden afectar las cosechas, la disponibilidad de agua y, finalmente, la economía de las familias.
Por eso, cerrar la Feria también debería significar abrir un espacio para planificar. Quedan meses importantes en lo laboral, comercial, académico y familiar. No se trata de esperar que las circunstancias sean favorables, sino de prepararnos mejor para enfrentarlas.
La recta final de 2026 exige enfoque, disciplina y, seguramente, un esfuerzo adicional. Cada decisión cuenta. Si Xelafer representa una celebración de lo que somos, los meses que siguen deben representar nuestra capacidad para construir lo que queremos alcanzar.
El año todavía no termina. Todavía hay tiempo para hacerlo bien.
César Pérez Méndez
Licenciado en Ciencias de la Comunicación (Usac), con tres maestrías en diferentes campos y Doctor en Investigación en Educación (Usac). CEO de La Voz de Xela, profesor universitario y conferencista.
OpiniónQuetzaltenango
Ejercicio legítimo del derecho a la protesta
El 11 de septiembre es una fecha histórica en varios países. En Guatemala, será recordado por la decisión objetiva y apegada a derecho de un juez sancionado por los EE. UU.
Todo empezó por decisión infame de la clase política en 2023 al no querer aceptar la decisión del pueblo que decidió elegir en las urnas y que indudablemente no era de su conveniencia. Aunado a eso, el MP de Porras se puso de alfombra para llevar a cabo el macabro objetivo: desconocer el resultado de esas elecciones, que, en otras palabras, era ni más ni menos un golpe de Estado.
Por supuesto, los pueblos no se iban a quedar de brazos cruzados. La JD de los 48 Cantones hizo las consultas asamblearias y decidió ir al frente de esta decisión del pueblo, pero lo que se avizoraba como una jornada más de manifestación se prolongó mucho más que eso y fue respaldado por millones de personas a lo largo y ancho del país, incluso fuera de las fronteras de Guatemala: ciento seis días de manifestación pacífica.
Estimado lector, el desenlace final y feliz de esa manifestación usted ya lo conoce; sin embargo, a las élites políticas, económicas y corruptas les caló hasta lo más profundo y no se quedaron de brazos cruzados. Prepararon todo con detalle, tiempo, recursos económicos; incluso dos o tres hermanos nuestros nos traicionaron, fueron unos malinchistas, y cometieron el acto más atroz el 23 de abril de 2025 al detener ilegalmente a Luis Pacheco y Héctor Chaclán, exdirigentes de los 48 Cantones del año 2023.
El fin era atemorizar, asustar y callar al pueblo indígena, porque hasta esa fecha nadie había logrado detener los objetivos perversos de la clase corrupta. Se toparon con más de 500 años de resistencia, con una organización indígena, ancestral, que las abuelas y abuelos crearon no para fines delictivos, sino para defender los territorios, los bienes naturales, la vida en sí misma. Desde la captura de nuestros hermanos, ningún juez quería tomar el caso, ni el mismo juez que firmó la orden de aprehensión. Más de 60 horas, con los grilletes puestos, sin comida y en una celda fría, en condiciones deplorables, esperaron la decisión de una jueza de turno; los ligó a cinco delitos, entre ellos, terrorismo.
Luego sucedió lo que se veía venir: el cruel mecanismo del litigio malicioso. Más de 469 días en prisión preventiva, encerrados, torturados psicológicamente, tanto ellos dos como sus familias. Pero no hay mal que dure cien años. Al final, el juez Mynor Moto aceptó el reto que le dio la historia —casi todos sabemos la vida judicial de Moto—. La audiencia inició el 10 de septiembre. El MP se retractó de todo lo actuado por los fiscales del anterior MP, es decir, retiró todas las acusaciones y pidió el sobreseimiento del caso. Consuelo Porras, ¿te das cuenta de lo infame y corrupta que fuiste en el MP? El presupuesto más alto de la historia que te dimos lo usaste para castigar a nuestros hermanos y para darle gusto al pacto de corruptos. El 11/9, el juez Moto tiró a la basura todo lo actuado por el MP de Porras. Entre otras cosas, dijo: “No puedo resolver que los 48 Cantones sean una estructura criminal”, “No hay evidencia de algún ilícito”, “Las acciones de la organización eran para defender la alternabilidad en el poder y que se diera una toma de posesión”, “El Estado debe ofrecer una disculpa pública para los 48 Cantones y Alcaldía Indígena de Sololá”; luego, para ponerle la tapa al pomo, dijo: “Se resuelve el sobreseimiento del caso”.
Pueblos que cohabitamos el país, hicimos historia. Ganaron los 48 Cantones, ganó Sololá, ganó Guatemala. ¡Que vivan Luis Pacheco, Héctor Chaclán, Basilio Puac y Esteban Toc Tzay! ¡Que viva la libertad!
Arnoldo Soch Tzul
Contador Público y Auditor, asesor financiero y fiscal de pequeñas y microempresas, exalcalde comunitario, auditor social desde hace más de 25 años.
Validar emociones no significa permitir faltas de respeto
Validar una emoción significa reconocer que lo que alguien siente es real para esa persona.
En los últimos años, se ha hablado de la importancia que se le debe dar a la validación de las emociones. Validar una emoción significa reconocer que lo que alguien siente es real para esa persona. Una emoción y una conducta son situaciones totalmente distintas; por ejemplo, podemos sentir ira sin tener derecho a maltratar, o sentir frustración sin insultar. Validar una emoción no significa justificar una conducta.
En una relación de pareja, aprender a validar las emociones puede permitir una comunicación más asertiva, sin embargo, cada vez se distorsiona esta intención y las personas creen que también es válido aceptar y comprender actitudes como el enojo frecuente, los celos, la frustración o el dolor de la pareja, y con ello aceptar cualquier comportamiento.
Validar significa reconocer que existe una emoción que merece ser escuchada, pero eso no significa aceptar insultos, gritos, humillaciones, amenazas, manipulación o cualquier otra forma de maltrato. Una persona puede sentir celos, pero eso no le da derecho a revisar el teléfono de la pareja constantemente. También puede sentirse herida, pero eso no le da derecho a insultar a la otra persona; o sentirse enojada, pero eso lo convierte en agresión aplicando la ley del hielo.
Es importante comprender que validar las emociones significa comprender a la otra persona, pero no darle la razón. No es una batalla para definir quién tiene la razón, sino reconocer la experiencia emocional de cada quien, pero con la expectativa de lo que cada uno ha vivido y siente. Cuando las discusiones se vuelven frecuentes y terminan en amenazas, castigo, miedo y silencios como castigo, eso se convierte en una agresión. Una relación emocionalmente sana puede entender lo que la otra persona siente, pero no acepta malos tratos ni agresiones a consecuencia de esas emociones.
El objetivo de una relación no es evitar momentos incómodos generados por estas emociones; el enojo, la tristeza, los celos y la frustración también forman parte de la experiencia humana y también son emociones válidas, lo importante es aprender a expresarlas y no convertirlas en un arma de amenaza para la otra persona.
Crysta Nowell
Psicóloga Industrial / Organizacional, Magíster en Gestión del Talento Humano, asesora en procesos de recursos humanos, capacitadora y especialista en reclutamiento y selección de personal.
OpiniónPsicología
Independencia: una tarea que nunca termina
Nuestros países conquistaron su soberanía política, pero todavía enfrentan enormes desafíos.
Cada septiembre, México y Centroamérica vuelven la mirada hacia su historia. Banderas, actos cívicos y celebraciones recuerdan aquellos acontecimientos que, hace más de dos siglos, marcaron el inicio de una nueva etapa para nuestros pueblos. Pero la Independencia no debería ser solamente una fecha que conmemoramos. Debería ser también respuesta a lo que significa ser verdaderamente independientes en el siglo XXI.
Nuestros países conquistaron su soberanía política, pero todavía enfrentan enormes desafíos: pobreza y desigualdad, instituciones frágiles, corrupción, violencia, migración forzada y democracias que demasiadas veces parecen incapaces de responder a las necesidades de las personas.
A ello se suman nuevas dependencias. Vivimos en sociedades profundamente vinculadas a economías, tecnologías y plataformas que muchas veces se desarrollan y controlan lejos de nuestras fronteras. La inteligencia artificial nos ofrece oportunidades extraordinarias, pero también nos obliga a preguntarnos si seremos solamente consumidores de tecnología o protagonistas de nuestro propio futuro.
Por eso la Independencia sigue siendo una tarea pendiente. No se trata de aislarnos del mundo. Todo lo contrario. Se trata de participar en él con identidad, educación, instituciones sólidas y ciudadanos capaces de pensar y decidir por sí mismos.
Más de doscientos años después, quizá la mejor manera de honrar a quienes imaginaron naciones libres sea preguntarnos qué estamos haciendo nosotros con aquella libertad. La Independencia de un país no termina cuando se firma un acta o se iza una bandera. Se construye cada día, cuando una sociedad fortalece sus instituciones, educa a sus ciudadanos y coloca la dignidad humana por encima de intereses particulares. Porque un país puede ser soberano por ley y todavía tener pendiente la tarea más difícil: aprender a ser verdaderamente libre.
¡Felices Fiestas de Independencia!
Luis Felipe Polo
OpiniónIndependencia de Guatemala






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